El amor de madre es distinto a los otros amores: No conoce la traición y jamás lastima intencionalmente.
El amor de madre es universal e inalterable. Puede que haya alguna diferencia en la forma, pero la esencia se mantiene.

Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
El amor de madre es distinto a los otros amores: No conoce la traición y jamás lastima intencionalmente.
El amor de madre es universal e inalterable. Puede que haya alguna diferencia en la forma, pero la esencia se mantiene.
Un escritor francés escribió: “Los padres de familia son los grandes aventureros de los tiempos modernos”. En efecto, con todas las presiones que se ejercen sobre ellos hoy en día, criar hijos puede parecer a los padres cristianos una empresa difícil y arriesgada. Pero seamos padres positivos. Primero, reconozcamos que el Señor nos confía una noble misión, para la cual podemos contar con su ayuda. Expliquemos a nuestros hijos que no les imponemos la obediencia por autoritarismo, sino que es una exigencia divina (Efesios 6,1).
Para tener labios atractivos, habla palabras de bondad y sabiduría.
Para tener una figura delgada, comparte tu alimento con el hambriento.
Para tener ojos de amor, busca lo bueno en las personas.
CREO que colaboro en el plan de la creación porque Dios me ha dado un hijo.
CREO que mi hijo formará parte de una sociedad mejor y debo prepararlo para ello.
DÉJALO HABLAR… porque hay en su pasado un tesoro lleno de verdad, de belleza y de bien.
DÉJALO VENCER… en las discusiones, porque tiene necesidad de sentirse seguro de sí mismo.
DÉJALO IR A VISITAR… a sus viejos amigos porque entre ellos se siente revivir.
1. Devolviéndole una imagen positiva y ajustada de sí mismo. Si le vemos en su aspecto positivo, sin inflar, ni exagerar ningún aspecto, aceptándole, lo estamos consiguiendo.
CREO que colaboro en el plan de la creación porque Dios me ha dado un hijo.
CREO que mi hijo formará parte de una sociedad mejor y debo prepararlo para ello.
CREO que la madre es la principal gestora del verdadero progreso humano y por eso anhelo ser madre de verdad.
1. Comience por dar a su hijo durante la infancia todo lo que el quiera; así crecerá con la falsa idea de que todo mundo tiene que servirle.
2. Cuando aprenda malas palabras, celebre “el chiste”; así creerá que es “muy gracioso” y lo estimulará a aprender otras groserías que le sacarán a usted de quicio en unos años más.
Un buen hogar siempre estará donde el camino esté lleno de paciencia, donde la almohada esté llena de secretos, donde el perdón esté lleno de rosas.
Estará donde el puente se halle tendido para pasar, donde las caras estén dispuestas para sonreír, las mentes activas para pensar y las voluntades deseosas para servir.
Un buen hogar siempre estará donde los besos tengan vuelo y los pasos, mucha seguridad.
Donde los tropiezos tengan cordura y los detalles, significación.
La fortaleza de un hombre no está en el ancho de sus hombros…
Está en el tamaño de sus brazos cuando abrazan.
La fortaleza de un hombre no está en lo profundo del tono de su voz…
Está en la gentileza que usa en sus palabras.
Que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de una anciana y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer, que si es ignorante, descubre con mas acierto los secretos de la vida que un sabio, y si es instruída se acomoda a la simplicidad de los niños.
Un mensaje de mujer a mujer
¿Te sabes hija de Dios? ¿Compartes tu vida y tus sueños todos los días junto a Él?
Hoy voy a platicar contigo sobre un concepto que me hace sentir orgullosa, que me impulsa, pero que también me hace pensar en un gran compromiso. Ese concepto es el saberme hija de Dios. Y tú, querida amiga, también eres hija de Dios.
“el que no se sabe hijo de Dios, desconoce su verdad más íntima, y carece en su actuación del dominio y del señorío propios de los que aman al Señor por encima de todas las cosas”. (Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, n 26.)
El hombre es: la más elevada de las criaturas.
La mujer es: el más sublime de los ideales.
El hombre es: el águila que vuela.
La mujer es: el ruiseñor que canta.
Volar es: dominar el espacio.
Cantar es: conquistar el alma.
A las mujeres, esposas y madres…
La mamá y el papá estaban viendo TV cuando la mamá dijo: “Estoy cansada y se está haciendo tarde; creo que me voy a acostar”. Entonces, fue a la cocina e hizo unos sandwiches para el desayuno, sacó carne del congelador para la comida del día siguiente, revisó los niveles del frasco de cereales, llenó el envase del azúcar, puso la mesa y echó café en la cafetera para la mañana siguiente.
Te di la vida, pero no puedo vivirla por tí.
Puedo enseñarte muchas cosas, pero no puedo obligarte a aprender.
Puedo dirigirte, pero no responsabilizarme por lo que haces.
Puedo llevarte a la Iglesia, pero no puedo obligarte a querer.
Puedo instruírte en lo malo y lo bueno, pero no puedo decidir por tí.
Puedo darte amor, pero no puedo obligarte a aceptarlo.
Puedo enseñarte a compartir, pero no puedo forzarte a hacerlo.
Hay en nosotros los latinos limitaciones pero también un maravilloso potencial. cada región, cada cultura, cada pueblo tiene sus propias riquezas y, si bien es cierto que hay que reconocer los atavismos, los pasos hacia adelante brotan siempre de las fortalezas que tenemos, de las capacidades y habilidades que han crecido en nosotros y con nosotros. Sin chauvinismos, valorar lo nuestro. Continuar leyendo “No tenemos que repetir a nadie”