El hombre es: la más elevada de las criaturas.
La mujer es: el más sublime de los ideales.
El hombre es: el águila que vuela.
La mujer es: el ruiseñor que canta.
Volar es: dominar el espacio.
Cantar es: conquistar el alma.

Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
El hombre es: la más elevada de las criaturas.
La mujer es: el más sublime de los ideales.
El hombre es: el águila que vuela.
La mujer es: el ruiseñor que canta.
Volar es: dominar el espacio.
Cantar es: conquistar el alma.
A las mujeres, esposas y madres…
La mamá y el papá estaban viendo TV cuando la mamá dijo: “Estoy cansada y se está haciendo tarde; creo que me voy a acostar”. Entonces, fue a la cocina e hizo unos sandwiches para el desayuno, sacó carne del congelador para la comida del día siguiente, revisó los niveles del frasco de cereales, llenó el envase del azúcar, puso la mesa y echó café en la cafetera para la mañana siguiente.
Te di la vida, pero no puedo vivirla por tí.
Puedo enseñarte muchas cosas, pero no puedo obligarte a aprender.
Puedo dirigirte, pero no responsabilizarme por lo que haces.
Puedo llevarte a la Iglesia, pero no puedo obligarte a querer.
Puedo instruírte en lo malo y lo bueno, pero no puedo decidir por tí.
Puedo darte amor, pero no puedo obligarte a aceptarlo.
Puedo enseñarte a compartir, pero no puedo forzarte a hacerlo.
Cuando derrame comida sobre mi ropa limpia y olvide cómo atar mis zapatos, por favor sé paciente y recuerda cuando eras niño. ¡Te enseñé tantas cosas! A atarte los cordones, a vestirte por tí solo, a peinarte y a comer con cuidado.
Pasé horas preciosas enseñándote mucho. Por eso te pido que si algún día llego a olvidar de qué estábamos hablando, tengas paciencia y me des todo el tiempo que sea necesario hasta que yo recuerde. Si no puedo hacerlo, no te burles de mi, tal vez no era importante y confórmate sólo con escucharme.
No es extraño que el mundo parezca de locos y que todo se esté desmoronando.
¡Si formar a los hijos y conducir el hogar está resultando una labor titánica!
Pero por ahí se está resquebrajando el mundo, ¡ y por ahí hay que empezar a salvarlo!Se necesita armazón en el hogar, claridad en los criterios y sostén en los hijos.
El amor de madre es distinto a los otros amores: No conoce la traición y jamás lastima intencionalmente.
Si volviera a nacer, hablaría menos y escucharía más. Invitaría a mis amigos a cenar aun cuando el mantel estuviera manchado y el sofá desteñido. Comería rosetas de maíz en la sala “elegante” y me preocuparía mucho menos por la basura cuando alguien quisiera encender la chimenea. Continuar leyendo “¿Qué Cambiarías, si Volvieras a Nacer?”
DÉJALO HABLAR… porque hay en su pasado un tesoro lleno de verdad, de belleza y de bien.
Cuentan que Víctor Hugo escribió a su novia esta carta:
El deseo de hacerme digno de tí me vuelve cada vez más severo en el juicio de mí mismo y en la corrección de mis defectos. Si, hasta ahora, he sido capaz de mantenerme al margen de las desviaciones morales tan comunes en los jóvenes, y vistas con tanta naturalidad y casi aprobación del mundo, ha sido porque estoy pensando siempre en tí. Este pensamiento y este recuerdo me protegen. De esta manera he conservado intactos los únicos bienes que hoy puedo ofrecerte: un cuerpo puro y un corazón virgen.
Tomás es un chico de siete años que vive con su mamá, una pobre costurera, en su solo cuarto, de una pequeña ciudad del norte de Escocia. La víspera de Navidad, en su cama, el chico espera, ansioso, la venida de Papá Noel. Según la costumbre de su país, ha colocado en la chimenea una gran media de lana, esperando encontrarla, a la mañana siguiente, llena de regalos.
Esta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias con Padres he hijos. Si en vez de sacerdote, hubiese optado por ser padre de familia, qué le respondería a esa pregunta inquisitiva de mi hijo? Esta podría ser mi respuesta:
HIJO, UN MOMENTO, NO SOY YO EL QUE ME METO EN TU VIDA, TU TE HAS METIDO A LA MÍA!!!
Para tener labios atractivos, habla palabras de bondad y sabiduría.
Para tener una figura delgada, comparte tu alimento con el hambriento.
El amor de madre es distinto a los otros amores: No conoce la traición y jamás lastima intencionalmente.
El amor de madre es universal e inalterable. Puede que haya alguna diferencia en la forma, pero la esencia se mantiene.
Un escritor francés escribió: “Los padres de familia son los grandes aventureros de los tiempos modernos”. En efecto, con todas las presiones que se ejercen sobre ellos hoy en día, criar hijos puede parecer a los padres cristianos una empresa difícil y arriesgada. Pero seamos padres positivos. Primero, reconozcamos que el Señor nos confía una noble misión, para la cual podemos contar con su ayuda. Expliquemos a nuestros hijos que no les imponemos la obediencia por autoritarismo, sino que es una exigencia divina (Efesios 6,1).
Para tener labios atractivos, habla palabras de bondad y sabiduría.
Para tener una figura delgada, comparte tu alimento con el hambriento.
Para tener ojos de amor, busca lo bueno en las personas.
Hay en nosotros los latinos limitaciones pero también un maravilloso potencial. cada región, cada cultura, cada pueblo tiene sus propias riquezas y, si bien es cierto que hay que reconocer los atavismos, los pasos hacia adelante brotan siempre de las fortalezas que tenemos, de las capacidades y habilidades que han crecido en nosotros y con nosotros. Sin chauvinismos, valorar lo nuestro. Continuar leyendo “No tenemos que repetir a nadie”