[Predicación en el Tercer Congreso Internacional de la Renovación Carismática Católica de Asunción, en Paraguay.]
Tema 5 de 5: La Virgen María, Maestra en la Alabanza
* Aclaración preliminar: ¿Contemplar a María o predicar sobre ella aparta nuestra atención de Jesucristo? Respuesta: ¡No! Contemplar los cuadros de un pintor no hace que nos olvidemos de él. Conocer las historia de recuperación de enfermos curados por un médico no nos aparte de agradecer el talento que tiene.
* Hemos dicho ya que la humildad de la Santísima Virgen nos enseña a bendecir y alabar desde la tierra firme de la verdad. Si meditamos un poco en su Magnificat, vemos que hay por lo menos otros tres bienes en los que ella es ejemplo eminente:
(1) Aunque es una jovencita, su mirada está atento al dolor de otros. No está centrada ni encerrada en sí misma.
(2) Pero ella no se queda en el dolor del pueblo, cosa que la llevaría a la desesperación o al odio de clases sociales, sus ojos descubren el actuar de Dios en la historia, y de hecho, es es el motivo principal de su alabanza.
(3) He aquí una niña que tiene memoria de su pueblo, y que conoce las promesas de Dios para los suyos. ¿Cuántas chicas tienen esa clase de luz y sabiduría hoy?
Plegaria de intercesión por los enfermos, en La Ceja, Antioquia, para la clausura del XXXVII Retiro Latinoamericano de Sacerdotes; en la celebración de la Memoria de Santa María Virgen, Reina del Universo.
[Homilía en La Ceja, Antioquia, para la clausura del XXXVII Retiro Latinoamericano de Sacerdotes, en la Memoria de Santa María Virgen, Reina del Universo.]
Desde la creación Dios ha querido compartir el don de su propio ser, incluyendo su soberanía sobre la creación, con el ser humano.