Aquí tienes una oportuna catequesis sobre la misericordia

[Predicación a un grupo de frailes agustinos recoletos.]

1. La misericordia destaca como atributo singular de Dios.

2. El mundo actual necesita del mensaje de la misericordia; no cualquiera sino la que va unida a la sabiduría que apunta a los bienes verdaderos.

3. La falsa misericordia se limita a ver, aceptar y acoger; la verdadera misericordia hace el camino completo: ver, aceptar, acoger, iluminar, acompañar, orar y transformar.

4. Como consagrados necesitamos experiencia viva de la misericordia para irradiarla en primer lugar con nuestro testimonio.

5. Lugares singulares de experiencia de la misericordia son: la predicación, los sacramentos, las obras de promoción humana unidas a la evangelización. No hay mayor misericordia que conectar un corazón con el Corazón de Cristo.

Oración para el Año de la Misericordia

Señor Jesucristo,
tú nos has enseñado a ser misericordiosos como el Padre del cielo,
y nos has dicho que quien te ve, lo ve también a Él.
Muéstranos tu rostro y obtendremos la salvación.
Tu mirada llena de amor liberó a Zaqueo y a Mateo de la esclavitud del dinero;
a la adúltera y a la Magdalena de buscar la felicidad solamente en una creatura;
hizo llorar a Pedro luego de la traición,
y aseguró el Paraíso al ladrón arrepentido.
Haz que cada uno de nosotros escuche como propia la palabra que dijiste a la samaritana:
¡Si conocieras el don de Dios!
Tú eres el rostro visible del Padre invisible,
del Dios que manifiesta su omnipotencia sobre todo con el perdón y la misericordia:
haz que, en el mundo, la Iglesia sea el rostro visible de Ti, su Señor, resucitado y glorioso.
Tú has querido que también tus ministros fueran revestidos de debilidad
para que sientan sincera compasión por los que se encuentran en la ignorancia o en el error:
haz que quien se acerque a uno de ellos se sienta esperado, amado y perdonado por Dios.
Manda tu Espíritu y conságranos a todos con su unción
para que el Jubileo de la Misericordia sea un año de gracia del Señor
y tu Iglesia pueda, con renovado entusiasmo, llevar la Buena Nueva a los pobres
proclamar la libertad a los prisioneros y oprimidos
y restituir la vista a los ciegos.
Te lo pedimos por intercesión de María, Madre de la Misericordia,
a ti que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos.
Amén.

Hermosura de la verdadera compasión

La compasión es una virtud que se deriva del valor del amor.

La verdadera compasión consiste en percibir la angustia ajena y hacerla nuestra.

La compasión no puede esperar, hay que actuar en el preciso instante en que alguien nos necesita.

Muchas veces es más cómodo no involucrarnos en la angustia de los demás, bajo pretexto de que somos discretos y prudentes; cuando en realidad lo que sucede es que estamos siendo controlados por nuestro egoísmo.

Las siguientes palabras, resumen de una manera poética, en qué consiste la compasión:

No es lo que has hecho, sino lo que no has hecho lo que causa congoja al caer el sol.

La tierna palabra olvidada, la carta que no escribiste, las flores que no enviaste, son fantasmas en la noche.

La piedra que no apartaste del camino de un hermano, el consejo alentador que no te atreviste a dar, esa caricia afectuosa, esa palabra amorosa en la que nunca pensaste, sumido en tus propias penas.

Margaret E. Sangster

Sí a la misericordia pero no a su versión “light”

En la preparación del Jubileo de la Misericordia, ofrecido a toda la Iglesia por el Papa Francisco, conviene dejarse interpelar por esa palabra, que consideramos tan propia de nuestra tradición y de nuestra espiritualidad: misericordia.

Pero, atención, porque lo mismo que sucede con tantas otras palabras centrales de la fe cristiana, también pasa con esta. Así como hay un amor falso y puramente sensual y mundano, que quiere usurpar el lugar del amor cristiano, así también hay una misericordia de contrabando, que mejor deberíamos llamar complicidad, y que quiere usurpar el lugar de la verdadera misericordia. Así como el amor, también la misericordia hay que aprenderla de Cristo y de los santos, testigos de su Evangelio.

La genuina misericordia obliga a salir de las propias comodidades, incluyendo la comodidad de ser bien aceptados por aquellos de quienes nos compadecemos. ¿Era Cristo compasivo con los publicanos y no lo era con los fariseos? Sólo sugerirlo es herejía. La ternura y la denuncia salían de un mismo corazón; el abrazo y el reproche tenían una misma fuente; el consuelo y la corrección provenían del mismo Señor y Mesías.

Estas consideraciones deben liberarnos de una noción “light” de misericordia que más bien consiste en una mediocridad cómoda y en el fondo egoísta.

[De la Carta de Pentecostés, del Prior Provincial de los Dominicos de Colombia.]

Tríptico de la Misericordia, 3 de 3: Testigos de la Misericordia

[Retiro con los Misioneros de Jesús, en Union City, NJ]

Tema 3 de 3: Testigos de la Misericordia

* Mateo 18, 23-35 contiene una parábola que identifica muy bien el centro de este tema sobre el testimonio de la misericordia. es la historia de uno al que se le perdonó mucho pero luego quiso perdonar muy poco.

* Por lo menos tres cosas muy importantes nos enseña esta parábola:

(1) Ante Dios todos somos servidores.

(2) Es necesario crecer en la gratitud y la alabanza para apreciar lo que Dios nos ha dado y así poder asumir con sinceridad actitudes de misericordia.

(3) Cuando Dios se hace hombre, aparece toda su misericordia; cuando el hombre pretende hacerse Dios, aparece toda su crueldad.

Tríptico de la Misericordia, 2 de 3: Transformados por la Misericordia

[Retiro con los Misioneros de Jesús, en Union City, NJ]

Tema 2 de 3: Transformados por la Misericordia

* La misericordia divina no es un mero sentimiento: es fuerza transformante. Para descubrir por qué, conviene hacer una pregunta muy sencilla: ¿Por qué nos ama tanto Jesucristo?

* La Palabra de Dios nos enseña que somos imagen y semejanza divina: en nosotros, en lo más profundo de nuestro ser, Dios ha querido dejarse ver. Pero esa imagen divina ha sido lastimada por el pecado y oscurecida por la ignorancia. El amor de Cristo quiere restaurar esa belleza original, y quiere llevarnos a la plenitud del plan de Dios, que es único y precioso en cada uno de sus hijos.

Tríptico de la Misericordia, 1 de 3: Bendecidos por la Misericordia

[Retiro con los Misioneros de Jesús, en Union City, NJ]

Tema 1 de 3: Bendecidos por la Misericordia

* Aunque hay muchos amores buenos y lícitos que se fundamentan en la reciprocidad, lo verdaderamente extraordinario de la misericordia es que es un amor de pura donación, que brota al contacto con la necesidad de otro.

* Es esencial el lugar de la misericordia en la historia de la salvación porque ante Dios todos somos indigentes, de modo que su manera de amarnos tiene como primera expresión y lenguaje común la misericordia.