“Con motivo del Año de la Fe proclamado por el Papa Benedicto XVI, la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma lanzó el libro electrónico “Resúmenes de fe cristiana” que resume el Catecismo de la Iglesia Católica en formato ePub, compatible con lectores digitales, tablets y smartphones. En menos de un mes, la publicación alcanzó las cinco mil descargas…”
El episodio de la victoria de David sobre el pagano y arrogante Goliat demuestra que el celo por la causa divina abre caminos donde el miedo humano sólo ve barreras.
Retiro Espiritual con las Dominicas Hijas de Nuestra Señora de Nazareth, del 26 al 31 de Diciembre de 2011. Tema 10: Movilidad e itinerancia.
Hay cambios que llegan aunque no los queramos, como seguramente es el caso de la vejez o de la muerte. Pero, en general, el movimiento o cambio es señal de vida, mientras que la inmovilidad hace temer anquilosamiento y finalmente atrofia.
La movilidad, que incluye la idea de peregrinar y de acoger la voluntad de Dios, requiere de una genuina espiritualidad basada en un itinerario de fe. Pasa a veces que la vida nos lleva el cuerpo pero el corazón no avanza porque en realidad sólo puede moverse a impulsos de la fe.
El principal obstáculo para la movilidad interior es el orgullo, con su consiguiente tendencia a hacer imperios en cualquier parte. Sólo cuando reconocemos que no estamos hechos sino en proceso de ser podemos cambiar esa actitud que paraliza.
“Al aceptar dialogar con nosotros unos días, el cardenal Ratzinger concedió la más extensa y completa de sus escasísimas entrevistas. Y a ello hay que añadir que nadie en la Iglesia —aparte, naturalmente, el Papa— habría podido responder con mayor autoridad a nuestras preguntas…”
La presentación que Santo Tomás hace, desde la razón, sobre la existencia de Dios no es racionalismo ni es un intento de mostrar por la razón que el Dios que se ha revelado es el que existe. Tomás se sitúa en el ámbito de la fe: El “sed contra” de este artículo es que Dios dice que Él es el que es–un dato de fe.
Necesidad y posibilidad de probar la existencia de Dios.
La prueba es NECESARIA porque hay que saber si es necio el que dice que “no hay Dios.”
La prueba es POSIBLE, porque, como enseña san Pablo, lo invisible de Dios se ha dejado percibir por los sentidos (Romanos 1,20).
La prueba es NECESARIA, existencialmente hablando, porque debemos saber si todo discurso sobre la divinidad, más allá de su coherencia interna, es también verdadero, pues coherencia no es lo mismo que verdad.
La prueba es POSIBLE, existencialmente hablando, porque existe el testimonio de quienes han sido alcanzados por la experiencia de lo divino.
La teoría de las causas, en cuanto son articulaciones del pensamiento y la realidad.
Los tipos de pregunta que despierta lo real son los tipos de causa:
Material (¿de qué está hecho?);
Formal (¿cómo está hecho?);
Eficiente (¿qué o quién lo hizo?);
Final (¿para qué ha sido hecho?);
Ejemplar (¿a qué se parece o qué tiende a ser?).
Este capítulo pertenece al volumen 4 de la Suma Conversación.
“El Papa Benedicto XVI, hace unos días, ha convocado un nuevo «Año de la Fe»; una convocatoria semejante hizo el Papa Pablo VI poco después de ser clausurado el Concilio Vaticano II. Reavivar la fe de los creyentes, fortalecerla, ofrecerla y transmitirla a los que no creen o la tienen debilitada, es algo que urge y apremia.” — El Card. Cañizares ofrece una excelente catequesis sobre lo que implica y los frutos que puede traer esta iniciativa.
“La «puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida…”
Del Sermón de la Montaña, de la Carta a los Efesios, capítulo 4, y de aquella expresión de Cristo: que cada uno cargue con su cruz, si quiere ser discípulo suyo, aprendemos cuál es el perfil de un cristiano maduro.
La predicación toma luego como referencia de crecimiento y madurez en la fe a la Madre de Jesús, y muestra de cuántos modos ella ayuda a esa maduración en nosotros.
"Podemos intuir algo de la grandeza de Dios en la grandeza del cosmos. Si podemos construir el mundo a través de la técnica, es porque está construido en forma racional. En la gran racionalidad del mundo podemos intuir el espíritu creador del cual proviene, y en la belleza de la Creación podemos intuir algo de su belleza, de su grandeza y de su bondad. En las palabras de las Sagradas Escrituras podemos escuchar palabras de vida eterna que no vienen simplemente de hombres, sino que vienen de Él, y en ellas escuchamos su voz. Finalmente, también casi vemos a Dios en las personas que han sido tocadas por Él. Y no pienso sólo en los grandes, desde Pablo a Francisco de Asís hasta Madre Teresa: pienso en tantas personas sencillas de las que nadie habla y, sin embargo, cuando nos encontramos con ellas, de ellas emana una bondad, sinceridad y alegría que nos dice que ahí está Dios, y sabemos entonces que también nos toca a nosotros".
Cristo vive el duelo de la muerte de Juan en una noche de intensa oración. Fortalecido y con una convicción ardiente, reclama ahora de sus discípulos una fe que permita caminar sobre el agua.