corazon

Protege tu corazón

La guarda del corazón. -Así rezaba aquel sacerdote: “Jesús, que mi pobre corazón sea huerto sellado; que mi pobre corazón sea un paraíso, donde vivas Tú; que el Angel de mi Guarda lo custodie, con espada de fuego, con la que purifique todos los afectos antes de que entren en mí; Jesús, con el divino sello de tu Cruz, sella mi pobre corazón”. Más pensamientos de San Josemaría.

Secreto de la Virgen para un corazón sano y santo

Según hermosa expresión de los Padres de la Iglesia María Santísima es como la Zarza ardiente que vio Moisés en el desierto. Y así como Moisés se acercó a la Zarza con humildad admiración y respeto así también nosotros queremos acercarnos al Corazón Inmaculado de la Virgen. Ese corazón es una flor preciosa que tiene su tallo en la historia del pueblo de Israel. Los rasgos de esa flor provienen… Leer más »Secreto de la Virgen para un corazón sano y santo

Educar el corazón

La frecuencia con que visitamos al Señor está en función de dos factores: fe y corazón; ver la verdad y amarla. El Amor se robustece también con negación [de sí mismo] y mortificación. Si tuvieras un corazón grande y algo más de sinceridad, no te detendrías a mortificar, ni te sentirías mortificado…, por detallitos. Si te enfadas -en ocasiones es un deber; en otras, una flaqueza-, que dure sólo pocos… Leer más »Educar el corazón

Tu corazón y el corazón de Cristo

¡Gracias, Jesús mío!, porque has querido hacerte perfecto Hombre, con un Corazón amante y amabilísimo, que ama hasta la muerte y sufre; que se llena de gozo y de dolor; que se entusiasma con los caminos de los hombres, y nos muestra el que lleva al Cielo; que se sujeta heroicamente al deber, y se conduce por la misericordia; que vela por los pobres y por los ricos; que cuida… Leer más »Tu corazón y el corazón de Cristo

Consejos inesperados de un sacerdote de carácter recio

Has de conducirte cada día, al tratar a quienes te rodean, con mucha comprensión, con mucho cariño, junto -claro está- con toda la energía necesaria: si no, la comprensión y el cariño se convierten en complicidad y en egoísmo. Evita con delicadeza todo lo que pueda herir el corazón de los demás. ¿Por qué, entre diez maneras de decir que “no”, has de escoger siempre la más antipática? -La virtud… Leer más »Consejos inesperados de un sacerdote de carácter recio

Cuida tu corazón

¡Grítaselo fuerte, que ese grito es chifladura de enamorado!: Señor, aunque te amo…, ¡no te fíes de mí! ¡Atame a Ti, cada día más! No lo dudes: el corazón ha sido creado para amar. Metamos, pues, a Nuestro Señor Jesucristo en todos los amores nuestros. Si no, el corazón vacío toma venganza, y se llena de las bajezas más despreciables. No existe corazón más humano que el de una criatura… Leer más »Cuida tu corazón

¿De qué manera la fe purifica el corazón?

La impureza de las cosas proviene de la mezcla con otras más viles. Así, no se dice de la plata que es impura por la mezcla con el oro, que incrementa su valor, sino de la mezcla con el estaño o el plomo. Ahora bien, es evidente que la criatura racional es más digna que el resto de las criaturas temporales y corporales, y por eso se hace impura al… Leer más »¿De qué manera la fe purifica el corazón?

Purificar y elevar la intención

¿Te das cuenta de lo que supone que tú seas o no una persona con sólida preparación? -¡Cuántas almas!… -¿Y, ahora, dejarás de estudiar o de trabajar con perfección? Existen dos maneras de llegar alto: una -cristiana-, por el esfuerzo noble y gallardo de subir para servir a los demás; y otra -pagana-, por el esfuerzo bajo e innoble de hundir al prójimo. Los “ambiciosos” -de pequeñas personales ambiciones miserables-… Leer más »Purificar y elevar la intención