La Vocación, 07 de 16, El criterio paulino sobre los dones y vocaciones

[Retiro espiritual en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Floridablanca, Santander, Colombia. Julio de 2013.]

Tema 7 de 16: El criterio paulino sobre los dones y vocaciones

* La Primera Carta a los Corintios habla con particular abundancia y elocuencia sobre los carismas. Los capítulos 12 a 14 reflejan, en particular, una controversia propia de aquel tiempo, entre el don de lenguas y el don de profecía.

* Lo que solemos entender como “don de lenguas” alude a una experiencia fuerte del amor y la soberanía de Dios; algo tan fuerte que nos deja sin palabras. Un tipo de experiencia así sólo puede hacer bien en quien la recibe.

* Lo que Pablo entiende por “don de profecía” apunta a la conciencia que la comunidad creyente tiene de ser alimentada y sobre todo guiada por un Dios que nunca está lejano ni ajeno. En Efesios 2, Pablo deja ver que, junto a los apóstoles, que dan testimonio fiel del Señor Jesús, están los “profetas” que hacen resonar la voz del Espíritu. De ese modo, el Hijo y el Espíritu reinan entre los creyentes y los conducen a la fidelidad en el amor a Dios Padre.

* En ese contexto, el don de profecía es claramente superior al don de lenguas. no por asunto de cuál es más extraordinario sino porque aquello que construye la unidad en la comunidad decididamente responde mejor y más directamente al plan de Dios. Este criterio paulino ha de considerarse vigente para toda vocación.

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La Vocación, 06 de 16, ¿Por qué los carismas?

[Retiro espiritual en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Floridablanca, Santander, Colombia. Julio de 2013.]

Tema 6 de 16: ¿Por qué los carismas?

* El Espíritu mismo es Don: es uno de sus nombres propios. Es entonces “khárisma,” es carisma. Pero desde su unidad hace posible que la diversidad de las vocaciones florezca y dé fruto, como lo hace la lluvia, que siendo una y la misma, produce tantos efectos benéficos en las diversas plantas, según la comparación de San Basilio Magno.

* ¿Por qué el Espíritu obra de modos tan diversos? Porque los seres humanos somos diversos, claro está, pero también porque en nosotros son diversas las necesidades.

* Necesitamos, por ejemplo, que nuestra inteligencia sea iluminada, así como también necesitamos que nuestra voluntad sea sanada, fortalecida e incluso movida por el mismo Espíritu.

* De particular importancia son los dones de ciencia (que nos permite reconocer el paso de Dios en la naturaleza y la historia) y el de entendimiento (que cautiva nuestro corazón con la verdad luminosa de la Palabra).

* Ciertamente necesitamos el auxilio de un aliado (Paráclito) tan poderoso. Basta meditar en las muchas estrategias y la temible audacia traidora del espíritu malo, que como león rugiente ronda buscando a quien devorar (véase 1 Pedro 5,8-9). Es preciso conocerse a sí mismo, e identificar las principales debilidades, pero sería necio fiarse de las propias fuerzas. El discernimiento y la fuerza del Espíritu no son un adorno: son nuestra única esperanza de victoria.

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La Vocación, 05 de 16, La obra del Espíritu

[Retiro espiritual en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Floridablanca, Santander, Colombia. Julio de 2013.]

Tema 5 de 16: La obra del Espíritu

* Iniciamos aquí la segunda sección de nuestro retiro. Vistos los aspectos más personales, conviene dirigir la atención a la dimensión comunitaria.

* La Iglesia misma nace de la Palabra, que adviene a nosotros desde fuera, por el testimonio apostólico, y nace también del Espíritu, que en cierto modo brota como desde dentro de uno mismo y que se experimenta como testimonio interior, que persuade y mueve.

* La Iglesia es la gran vocacionada, y toda vocación ha de leerse según el modelo de la Iglesia. No ha sido llamada por intereses o conveniencias, sino que es la voz de Dios la que la levanta y alimenta. En esto se diferencia de toda otra forma de asociación humana.

* La grandeza de la obra del Espíritu es que nos revela el bien de Dios como bien propio nuestro, y cambia además nuestro gusto y paladar para que, como dice la oración, “gustemos siempre el bien y gocemos de su consuelo.”

* Por eso sólo el Espíritu nos da inteligencia profunda de los mandamientos divinos, así como de las leyes y costumbres de la Iglesia. Sólo Él nos permite ser fieles en libertad y libres en fidelidad.

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La Vocación, 04 de 16, Unidad y plenitud

[Retiro espiritual en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Floridablanca, Santander, Colombia. Julio de 2013.]

Tema 4 de 16: Unidad y plenitud

* La secuencia de experiencias, luchas, victorias, a veces caídas, que suceden en el camino vocacional, no puede ser una colección de recuerdos yuxtapuestos. Hay una historia que vamos construyendo; un relato que abarca todos los pequeños relatos. Es necesario aspirar a la unidad interior, única garantía posible de paz interior estable.

* La unidad se afianza en el alma con la firmeza de un trípode: sabiduría, amor y fruto perdurable.

(1) Es sabio sacar la enseñanza de cada experiencia, y sobre todo, recoger de cada una las señales de la presencia de Dios. Este ejercicio nos va ayudando a conocernos, aceptarnos, admitir errores y crecer en la confianza de la providencia divina.

(2) La bondad ha de convertirse en el lenguaje que hace serena la vida, como decía el Beato Juan XXIII. y esa serenidad en buena parte surge de no tener que acomodar el lenguaje a circunstancias de modo, intereses de momento, o rencillas antiguas. El amor expresa lo mejor de uno mismo y a la vez congrega los bienes parciales que uno ha encontrado en el camino.

(3) Fruto perdurable (véase Juan 15) es aquel que tiene su raíz y cimiento en Cristo. Él es “el que vive;” el que ha vencido a la muerte; el que era, es y ha de venir. La vocación alcanza unidad en la medida en que centra todo esfuerzo en unirse y unir a todos en Cristo.

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La Vocación, 03 de 16, Obstáculos y frenos

[Retiro espiritual en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Floridablanca, Santander, Colombia. Julio de 2013.]

Tema 3 de 16: Obstáculos y frenos a la vocación

* El camino de respuesta a Dios encuentra siempre dificultades y hay que superar muchas pruebas para entrar al Reino de Dios (véase Hechos 14,22). Estas dificultades pueden ser extrínsecas (a la vocación) o intrínsecas.

* Las dificultades extrínsecas pueden ser externas o internas.

(1) Son obstáculos externos: la mentalidad del mundo, que llena de ruido el alma con todo tipo de promesas vacías; los malos consejos de personas cercanas, que nos invitan a ponernos en primer lugar a nosotros mismos o que nos desaniman en los buenos propósitos.

(2) Son obstáculos internos, pero extrínsecos a la vocación: el atractivo del pasado, sea por los recuerdos o por la curiosidad de lo que uno no ha vivido; los temores hacia el futuro y la falsa necesidad de controlarlo todo.

* Las dificultades intrínsecas son las que atentan con las raíces mismas de la vocación, en la tensión dialéctica entre temor y amor, según se explicó.

(1) La falta de temor de Dios proviene de una incapacidad de admirar, o de una tendencia a considerar verdadero sólo lo verificable por los sentidos o lo racionalmente comprensible.

(2) La falta de acoger el amor suele provenir del peso de una culpa muy grande, o a veces de una muy baja autoestima.

* Por supuesto, la victoria sobre estas tentaciones y obstáculos radica en volver a la fuente de santo temor y amor. Por eso hay que “volver a ser como niños” para entrar al Reino de los Cielos (véase Mateo 18,3).

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La Vocación, 02 de 16, Inadecuado pero enamorado

[Retiro espiritual en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Floridablanca, Santander, Colombia. Julio de 2013.]

Tema 2 de 16: Crecer es saberse inadecuado y enamorado

* La sensación de temor reverencial que marca el inicio de un llamado vocacional no debe quedar como un hecho aislado o una anécdota. Ha de convertirse en conciencia plena y creciente de la desproporción entre el don recibido y la falta de méritos propios.

* He aquí la esencia de la fidelidad y la del voto pobreza: aquel que no se siente nunca dueño, permanece pobre y disponible; aquel que habita en el don recibido cultiva la gratitud, la alegría y es fiel.

* Así como el temor madura en la dirección de la pobreza y la disponibilidad, así también el entusiasmo inicial ha de madurar hacia una relación de verdadero amor, que reserva espacio y cuida los detalles con el Amado.

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La Vocación, 01 de 16, El comienzo y las señales

[Retiro espiritual en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Floridablanca, Santander, Colombia. Julio de 2013.]

Tema 1 de 16: El comienzo y las señales de la vocación

* Cuando hablamos de vocación hablamos de llamado, y por consiguiente, de una voz y de uno que llama. El que llama es Dios, y su voz no es un accidente ni cosa de un instante sino guía que acompaña el camino.

* En ese sentido, la vocación sólo existe como proceso de propuesta y respuesta: de diálogo continuo entre Dios y el hombre.

* La plenitud de la vocación sucede en el llamado último, que es aquel que nos conducirá a la gloria del cielo: “Venid, benditos de mi Padre…” (Mateo 25).

* En su origen, la vocación combina hermosamente el santo temor y el santo amor. Temor, que expresa la sensación de ser “desbordado” o “abrumado” por una belleza, santidad, verdad, que supera lo conocido y aun lo imaginado. Amor, que invita a la cercanía y la confianza.

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Renovar en Cristo la vida, 4 de 4, Fe, Esperanza y Caridad

[Retiro con la Fundación MOCE, de Palmira, Colombia, en Julio de 2013.]

Tema 4 de 4: Fe, Esperanza y Caridad

* Tres son las grandes virtudes de la vida cristiana: fe, esperanza y caridad. Son ellas parte esencial de “lo que nos hace falta” según lo dicho en la predicación anterior.

* ¿Cómo despierta y afianza en nosotros estas virtudes Jesucristo? Lo primero y esencial está en la fe.

* En la fe hay una dimensión doctrinal (contenidos) y una dimensión existencial (el confiar, el darse).

* Lo mismo que pedimos de un médico para confiar en él, eso encontramos, y de manera superlativa, en Cristo, que ha venido a sanarnos de la profunda miseria a que nos ha conducido el pecado.

* Tres cosas pedimos del médico: ciencia suficiente, recta intención, buenas recomendaciones.

(1) Cristo conoce lo que hay en Dios y conoce al corazón humano: ciencia suficiente.

(2) Cristo no sólo es correcto: es la expresión misma de la bondad: recta intención.

(3) Cristo viene acompañado de un amplísimo coro de testimonios elocuentes, a saber, el conjunto de las vidas de los santos.

* Pero un médico no toma posesión de mi vida. El médico arregla mi vida, que sigue siendo enteramente mía. En esto hay una diferencia con Cristo porque él se declara vida nuestra, y manifiesta pretensiones que parecen descomunales, demenciales o poco serias: dice que hay que ponerlo a él en primer lugar siempre, incluso más que a aquellos que por naturaleza parece que debieran sernos más amados, a saber, el papá, la mamá, la pareja o los hijos. ¿Cuál es el fundamento de esta colosal petición del Señor?

* Sólo puede hablar como Cristo un loco, un payaso o el Hijo de Dios. Cristo puede hablar así porque lo que él trae es un bien mayor. Puede hablar así porque él mismo es nuestro bien, y ese bien es Dios mismo. El poder de su obra no es distinto del poder de Dios, y el bien que otorga no sólo es superior sino que es fuente de todo otro bien. Por eso de él brotan nuestra esperanza y nuestro amor.

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Renovar en Cristo la vida, 3 de 4, La obra de Cristo

[Retiro con la Fundación MOCE, de Palmira, Colombia, en Julio de 2013.]

Tema 3 de 4: La obra de Cristo

* En dos solemnes ocasiones Jesucristo invitó a todos a acercarse a él. Cuando anunció que encontraríamos en él nuestro descanso, y cuando dijo que él saciaría nuestra sed.

* Puede de ello entenderse que Cristo quiere quitarnos lo que nos estorba y quiere darnos lo que en realidad nos hace falta.

* Lo que nos estorba es ante todo el pecado; y lo que de fondo nos hace falta es Dios mismo, en cuanto verdad purísima y amor infinito.

* Pero no es fácil verse uno a sí mismo y descubrir cuál es ese pecado que lo amarra y envilece a uno, ni tampoco es fácil percibir con fuerza esa sed de fondo. Vivimos distraidos, y sólo puede considerarse una gracia de Dios que uno llegue a deshacerse de lo que realmente estorba y corra con prisa tras de lo que le hace verdadera falta.

* Dios, sin embargo, no permanece pasivo sino que de continuo nos envía el mensaje de su amor. No quiere que nadie parta del mar de este mundo con la barca vacía, sino quiere otorgar plenitud de sentido y fecundidad a todos: para eso hemos sido creados.

[podcast]http://fraynelson.com/conferencias/discipulos/renovar_la_vida_cristiana_3_de_4_la_obra_de_Cristo.mp3[/podcast]

Renovar en Cristo la vida, 2 de 4, Misericordia de verdad

[Retiro con la Fundación MOCE, de Palmira, Colombia, en Julio de 2013.]

Tema 2 de 4: Misericordia de verdad

* El camino de la misericordia empieza por la experiencia de un amor superabundante, perfectísimo, compasivo y fiel.

* La misericordia siempre es fuerza hacia el bien objetivamente considerado. El bien puramente subjetivo mira sólo a la propia conveniencia o gusto. La misericordia no es puro sentimiento; requiere de luz y sabiduría para detectar y ver cómo favorecer el mayor bien real.

* Toda misericordia implica llegar a la acción: crear una realidad nueva. No es pura percepción ni escueto sentimiento. De suyo, la misericordia quiere lograr algo.

* La misericordia apunta al Bien Mayor, al bien por excelencia, que es Dios mismo. No se limita a lo físico y visible, sino que no quiere detenerse antes de llegar a los brazos del Padre celestial.

[podcast]http://fraynelson.com/conferencias/discipulos/renovar_la_vida_cristiana_2_de_4_verdadera_misericordia.mp3[/podcast]

Renovar en Cristo la vida, 1 de 4, Fundamentos, ¿cómo es en su esencia la vida cristiana?

[Retiro con la Fundación MOCE, de Palmira, Colombia, en Julio de 2013.]

Tema 1 de 4: Fundamentos. ¿Cómo es en su esencia la vida cristiana?

* Muchas personas viven agobiadas y mueren aplastadas bajo el peso del absurdo.

* Ese no es el querer de Dios. Él quiere que tengamos la experiencia de ser hijos suyos, y experiencia entonces de ser genuinamente hermanos de nuestros hermanos.

* La vida cristiana no es “pare de sufrir” pero tampoco es “sufra sin parar.” La vida cristiana es PASCUA, es continuo paso del combate a la victoria, sucedida de muchos modos y en diversas circunstancias.

* Por ser pascual, la vida cristiana tendrá siempre las señas de la cruz y la alegría.

* ¿De qué sirven a Dios nuestros combates? Sirven para entrenamiento (que queda grabado en nuestro cuerpo y alma como “llagas gloriosas”) y aprendizaje (que nos da palabras de sabiduría para compartir con otros).

* ¿Y de qué sirve la alegría? Es la fuente de nuestra celebración y la fuerza de nuestra evangelización.

[podcast]http://fraynelson.com/conferencias/discipulos/renovar_la_vida_cristiana_1_de_4_fundamentos.mp3[/podcast]

Tal vez el mundo es Corinto, 10 de 10, Cruz y Resurrección

[Retiro espiritual en el Monasterio de Dominicas en Catamarca, Argentina.]

Tema 10 de 10: Cruz y Resurrección

* Como ya quedó patente cuando Pablo predicó en Atenas (Hechos 17), el pensamiento griego veía la resurrección como algo imposible, e incluso, ridículo. No es extraño entonces que incluso ya siendo cristianos, algunos corintios llevaran ese peso de incredulidad pagana, hasta el punto de negar que se pudiera resucitar. Quizás veían su nueva fe cristiana como un modo suficientemente racional y suficientemente grato de llevar esta vida y preferían no acariciar esperanzas más allá del sepulcro.

* ¿Por qué Pablo insistió tanto en la cruz y ahora insiste en la resurrección? La causa profunda está en el amor, en la calidad de amor que nos ha redimido y que es el sello de nuestro vivir como cristianos. En efecto, a la cruz llegó Cristo como expresión máxima de un amor que supera el amor puramente natural.

* Entendemos por amor “puramente natural” aquel que se basa en la transacción: yo trato bien a los que me tratan bien, y trato mal a los que así son conmigo. El amor de transacción parece razonable mientras uno tiene qué aportar, o sea: algo deseable o necesario para otros. Pero eso implica que en los momentos de mayor necesidad uno no tendrá nada ni a nadie porque en la mayor necesidad es cuando uno no tiene qué dar para poder recibir.

* Por eso el amor de Cristo, el del Evangelio, el que brilló con esplendor de cielo en la noche de la Cruz, es el amor de gracia, el amor de gratuidad. Este amor de gracia es el que puede salir al encuentro del ser humano en su indigencia ontológica y sobre todo, el único amor que puede hacer algo por el pecador. Sólo quien ha experimentado ese amor de gracia puede también amar así, y ese amor, que no es indiferencia estoica sino caridad que todo lo rebasa, es ya manifestación de la resurrección.

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Tal vez el mundo es Corinto, 09 de 10, Ni pelagianos ni histéricos

[Retiro espiritual en el Monasterio de Dominicas en Catamarca, Argentina.]

Tema 9 de 10: Ni pelagianos ni histéricos

* Esta predicación tiene dos partes: primero, un análisis crítico de las deficiencias actuales en los procesos de formación en la fe en buena parte de nuestra Iglesia Católica. Segundo, un contraste con las reuniones litúrgicas de la comunidad corintia, y un breve análisis de qué sucedía y qué propone el apóstol.

PRIMERA PARTE. Quizás debemos calificar de lamentable la situación de la formación en la fe en nuestra Iglesia. Los padres de familia no se han enterado de que han de ser los primero catequistas de sus hijos. Así los envían a colegios supuestamente católicos que parecen basar lo más importante del conocimiento de la fe en la catequesis pre-sacramental, que deja en los niños y jóvenes la idea de que, superada la “meta” (o sea, recibido el sacramento), ya no necesitan saber más ni practicar más. A menudo los materiales pedagógicos equiparan la religión al mundo ficticio de los dibujos animados, o al mundo emocional reducido de la juventud.

* Muchos católicos avanzan por la vida sin haber tenido nunca en realidad una experiencia viva de Cristo como su salvador y como criterio fundamental de sus valores. Son de esa manera caldo de cultivo para las sectas protestante o de otro tipo.

SEGUNDA PARTE. Seguramente por la herencia de religiones mistéricas que habían conocido en su paganismo muchos de los miembros de la comunidad corintia, en sus reuniones litúrgicas, que al parecer eran frecuentes, se daban algunos excesos, en la línea de una mente exaltada que tiene un trance.

* Puede uno preguntarse si todo ha de ser racional en la vida cristiana, que es como preguntarse si la meta es llegar a un comportamiento óptimo. La respuesta es que ello reduciría el misterio cristiano a una simple preceptiva, en la cual el protagonismo lo tiene el esfuerzo de la voluntad humana y los recursos educativos de la comunidad, o sea: lo que propone el pelagianismo.

* La propuesta de San Pablo no es la supresión de lo racional para llegar a lo irracional, sino la apertura a lo supra-racional desde la óptica doble y complementaria de la búsqueda del bien de la Iglesia, y la primacía del don del amor.

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Tal vez el mundo es Corinto, 08 de 10, Tres dimensiones de lo corporal

[Retiro espiritual en el Monasterio de Dominicas en Catamarca, Argentina.]

Tema 8 de 10: Tres dimensiones de lo corporal

* Por lo menos tres veces habla Pablo del cuerpo en su Primera Carta a los Corintios, refiriénose: (1) al cuerpo físico (del hombre o de la mujer); (2) al cuerpo eclesial, que somos todos los que estamos unidos por la fe y la caridad en Cristo; (3) al cuerpo eucarístico, aquel que se ofrece y recibe en la asamblea cristiana.

* Lo más bello y profundo de la enseñanza del apóstol está precisamente en la relación entre esos tres usas de la palabra “cuerpo” (soma, en griego), de modo que puede hablarse de una trinidad corporal, en el sentido de que el cuerpo físico, el cuerpo eclesial y el cuerpo eucarístico o se valoran juntos y se iluminan mutuamente, o son despreciados a la vez. Lo que suceda con el cuerpo humano, con el sacrificio eucarístico y con la comunidad creyente está profundamente relacionado.

* Se ve así también la novedad de la predicación cristiana, pues el modo cristiano de apreciar cada una de estas tres realidades el algo radicalmente nuevo para el mundo pagano. Todos, pero especialmente los esclavos y la gente más pobre, tenían que sentir que la fe en Cristo les abría los ojos hacia su verdadera dignidad humana y hacia el sentido de su existencia. Sobre todo para ellos el Evangelio era genuinamente “Buena Noticia” El inefable gozo de estos creyentes era también principio de fortaleza que tenían para soportar y superar el martirio.

* Particular mensaje hemos de tomar del capítulo 11 de Primera Corintios en cuanto a la necesidad de trabajar sin descanso y hacer nuestra tarea para que la unidad del Cuerpo de Cristo sea un realidad, y fuente de testimonio “para que el mundo crea.”

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Tal vez el mundo es Corinto, 07 de 10, Matrimonio y Virginidad

[Retiro espiritual en el Monasterio de Dominicas en Catamarca, Argentina.]

Tema 7 de 10: Matrimonio y Virginidad

* No es casualidad que San Pablo hable de matrimonio y virginidad de modo intrínsecamente conectado, en el capítulo 7 de Primera Corintios. Son dos realidades vinculadas por la teología antropológica, por al eclesiología y por la mística.

* Desde el punto de vista antropológico, conviene leer este texto de Pablo en conjunto con las grandes enseñanzas del Papa Juan Pablo II sobre la “teología del cuerpo.”

*Nótese que el mundo pagano no logra acertar en la apropiada valoración del cuerpo humano: pasa de idolatrarlo a tratarlo como basura; lo cuida con alimentos orgánicos y lo trastorno con bombas hormonales para interrumpir los ciclos reproductivos, sin otra razón que redefinir el sexo como puro entretenimiento.

* Para la fe cristiana, el cuerpo es bueno; es expresión de la sabiduría, amor y poder del Dios Creador; es vehículo de comunicación y de comunión, si está al servicio de Dios; pero no ha de ser exaltado como máximo bien, ni sus demandas de comodidad o placer han de ser la norma de vida.

* En cuanto al tejido social y eclesial, Pablo ve lo esencial del matrimonio en la mutua e irrestricta donación de los cónyuges a través de sus cuerpos: esto define la indisolubilidad y fidelidad que en realidad el corazón humano ya de hecho busca.

* En la dimensión mística, hay que notar que el estado de virginidad o celibato por el Reino es claramente superior al estado del matrimonio, y la razón es que la persona sin pareja sólo tiene que complacer a Dios, y así se ve libre de la “tribulación de la carne.”

* La relación objetiva con el bien máximo y definitivo de la vida cristiana, es decir, la unión con Cristo, es más directa. Ello sin embargo no prejuzga nada de la perfección personal de cada uno en el estado de vida en que se encuentre.

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Tal vez el mundo es Corinto, 06 de 10, Escándalos

[Retiro espiritual en el Monasterio de Dominicas en Catamarca, Argentina.]

Tema 6 de 10: Escándalos

* El bajo nivel moral de la ciudad de Corinto no podía dejar de sentirse en la comunidad que nació en ese lugar y que recibió a un número de sus hijos. En tres cosas sobre todo se deja ver esto: (1) Las fracturas y tensiones internas llegan hasta el punto de que los cristianos de Corinto buscan el arbitraje de autoridades civiles (paganas); (2) Hay un caso grave de incesto; (3) Se presenta escandalosa desigualdad social dentro de la comunidad, entre los ricos cargados de lujo y pobres en extrema necesidad.

* El episodio del incestuoso nos dice mucho de la sabiduría de Pablo al abordar esos episodios de corrupción y de seria incoherencia con la fe cristiana. Su respuesta cobija tres elementos por lo menos:

(1) Recordar que “corruptio optimi pessima” : cuando se daña lo que es mejor se vuelve mucho peor. La inmoralidad entre cristianos es más degradante, si se quiere, que la que se da entre los mismos paganos. Hemos de entender este hecho desde la realidad del odio del enemigo del género humano.

(2) Enfatizar la relación entre orgullo e impureza. Se explica porque toda soberbia es homenaje y caricia incesante al yo. Y sucede que el placer sexual es uno de los modos más intensos de dar culto al yo.

(3) Una sentencia drástica y ejemplar. En contraste con las muchas formas de falsa compasión que hoy abundan, incluida la “compasión para matar” (eutanasia), Pablo muestra que el amor tiene también la capacidad de ser firme ante el mal, y ello por amor al pecador, que implica odio a su pecado.

[podcast]http://fraynelson.com/conferencias/discipulos/tal_vez_el_mundo_es_corinto_06_de_10_escandalos.mp3[/podcast]