En medio de nuestro cansancio y agobio si tenemos a Quien ir, Jesús nos enseña a cansarnos menos para vivir más felices y hacerle la vida más amable a los demás.
FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, EMPERATRIZ DE AMÉRICA
Nuestra Madre nos muestra cómo debe ser la evangelización: debe llevarse con ternura, traer curación que abra a la conversión, estar cargada de belleza que haga que el corazón descanse y debe ser obediente que conduzca a la Iglesia.
Tu fe puede liberar a otros, es activa y recuerda que para Jesús la peor parálisis es el pecado. El tamaño de la fe a igual que el tamaño del amor se nota en los obstáculos que vence.
En el primer misterio del silencio contemplamos que del costado de Cristo en la Cruz brotaron sangre y agua.
En el segundo misterio del silencio contemplamos el valor de aquellos que no eran apóstoles y sí permanecieron junto a la Cruz y cuidaron del cuerpo de Cristo muerto.
En el tercer misterio del silencio contemplamos a Jesucristo, puesto en un sepulcro nuevo.
En el cuarto misterio del silencio contemplamos a Jesús, que baja hasta el fondo del reino de la muerte, para que los justos que de antiguo esperaron en él encuentren a su Redentor.
En el quinto misterio del silencio contemplamos el anonadamiento de Cristo, que siendo Hijo aprendió sufriendo a obedecer.
En el sexto misterio del silencio contemplamos la soledad llena de fe de la Santísima Virgen María.
En el séptimo misterio del silencio contemplamos la inmensa compasión de Dios Padre, que tanto amó al mundo que le dio a su único Hijo para que todo el que cree en él no perezca.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Este es un ejercicio privado de devoción “ad experimentum” en proceso de aprobación oficial. Puede divulgarse en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios siempre que al mismo tiempo se haga la presente advertencia.]