“Un nuevo estudio muestra que los suicidios violentos aumentan en países donde el suicidio asistido y la eutanasia están legalizados…”
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Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
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#VisperasFrayNelson para el Lunes VII del Tiempo Ordinario
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[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]#LaudesFrayNelson para el Lunes VII del Tiempo Ordinario
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[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]LECTURA ESPIRITUAL: De los Libros de las Morales, de San Gregorio, Papa, Sobre el Libro de Job.
#LectioFrayNelson para el Lunes VII del Tiempo Ordinario
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[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]Las ansias de reparación, que pone tu Padre Dios en tu alma, se verán satisfechas, si unes tu pobre expiación personal a los méritos infinitos de Jesús. -Rectifica la intención, ama el dolor en El, con El y por El.
No sabes si has progresado, ni cuánto… -¿De qué te serviría ese cálculo?… -Lo importante es que perseveres, que tu corazón arda en fuego, que veas más luz y más horizonte…
El canto humilde y gozoso de María, en el «Magnificat», nos recuerda la infinita generosidad del Señor con quienes se hacen como niños, con quienes se abajan y sinceramente se saben nada.
Con casi mil seguidores [en este momento, ya son más de 1300 en TikTok], este sacerdote conocido por su apostolado en redes sociales explica que lanzó este proyecto busca “ayudar a iniciar un proceso profundo de sanación de esa especie de herida que padece nuestra Iglesia Católica” ante la “no poca controversia en la Iglesia con respecto al uso del latín” en las últimas décadas.
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Vivimos una época de gran desconfianza en los procesos políticos y democráticos. Es comprensible: mucha gente se siente decepcionada, traicionada y “ninguneada.” Pero es peligroso tomar la opción cómoda de simplemente hacerse a un lado. La verdad es que hacerse a un lado equivale a facilitar las cosas a quienes quieren lograr sus perversos objetivos, ya sean de corrupción, enriquecimiento ilícito, o de cambio de la Constitución para perpetuarse en el poder.
Por ello expreso desde aquí mi admiración a los jóvenes que están cambiando esta perspectiva cómoda y cómplice y hacen la tarea de examinar con lupa a los candidatos y sus propuestas. Son una generación interesantísima, especialmente desde el ángulo provida, porque saben cortar por en medio de la retórica y concretar en temas vitales a quienes aspiran a cargos públicos.
Debemos convencernos de esto: el simple lamento o la indignación aislada no logran nada. Por supuesto, es aún peor vender el voto o votar por simple disciplina de partido. El camino es el que están marcando aquellos adultos y jóvenes conscientes: informarse, participar, formarse criterio, y votar.
Segundas #VisperasFrayNelson para el Domingo VII del Tiempo Ordinario, ciclo C
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[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]La oración dominical es perfectísima, porque, como escribe San Agustín, Ad Probam, si oramos digna y convenientemente, no podemos decir otra cosa que lo que en la oración dominical se nos propuso. Y puesto que la oración es, en cierto modo, intérprete de nuestros deseos ante Dios, sólo aquello lícitamente pedimos que lícitamente podemos desear. Pero en la oración dominical no sólo se piden las cosas lícitamente deseables, sino que se suceden en ella las peticiones según el orden en que debemos desearlas, de suerte que la oración dominical no sólo regula, según esto, nuestras peticiones, sino que sirve de norma a todos nuestros afectos.
Ahora bien: es cosa manifiesta que lo primero que deseamos es el fin, y en segundo lugar, los medios para alcanzarlo. Pero nuestro fin es Dios. Y nuestra voluntad tiende hacia El de dos maneras: en cuanto que deseamos su gloria y en cuanto que queremos gozar de ella. La primera de estas dos maneras se refiere al amor con que amamos a Dios en sí mismo; la segunda, al amor con que nos amamos a nosotros en Dios. Por esta razón decimos en la primera de las peticiones santificado sea tu nombre, con lo que pedimos la gloria de Dios. La segunda de las peticiones es: Venga a nosotros tu reino. Con ella pedimos llegar a la gloria de su reino.
Los medios nos ordenan a dicho fin de dos maneras: por sí mismos o accidentalmente. Nos ordena por sí mismo al fin el bien que es útil para conseguirlo. Y una cosa es útil para conseguir el fin de la bienaventuranza de dos modos: 1.°, directa y principalmente, por razón del mérito con que nos hacemos dignos de la bienaventuranza obedeciendo a Dios. Es por lo que aquí pedimos: Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo; 2.°, instrumentalmente, como algo de que nos servimos para merecerla. A esto se refiere lo que aquí decimos: El pan nuestro de cada día dánoslo hoy, ya se trate del pan sacramental, cuyo uso cotidiano es saludable a los hombres, y en el que se sobrentiende que están incluidos todos los demás sacramentos; ya se trate del pan corporal, de tal suerte que por pan se entienda toda clase de alimentos, conforme a las palabras de San Agustín, Ad Probam: pues lo mismo que la eucaristía es el principal entre los sacramentos, también es el pan el alimento principal. De ahí el que en el Evangelio de San Mateo (6,11) se lo llame supersubstancial, o sea, principal, como expone San Jerónimo.
De manera accidental nos conduce a la bienaventuranza la eliminación de obstáculos. Y son tres los obstáculos que nos cierran el paso hacia la bienaventuranza. En primer lugar, el pecado, que excluye directamente del reino, según aquello de 1 Cor 6,9-10: Ni los fornicarios, ni los idólatras, etc., poseerán el reino de Dios. Y a esto se refiere lo que aquí se dice: Perdónanos nuestras deudas. En segundo lugar, la tentación, que pone trabas al cumplimiento de la voluntad divina. Y a este propósito decimos: Y no nos dejes caer en la tentación; con lo cual no pedimos vernos libres de tentaciones, sino que no seamos vencidos por la tentación, lo que equivaldría a caer en ella. En tercer lugar, las penalidades de la vida presente, que impiden el que tengamos lo suficiente para vivir. Es por lo que aquí pedimos: Líbranos del mal. (S. Th., II-II, q.83, a.9 resp.)
[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]
#LaudesFrayNelson para el Domingo VII del Tiempo Ordinario, ciclo C
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[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]LECTURA ESPIRITUAL: De los Tratados sobre la Caridad, de San Máximo Confesor.
#LectioFrayNelson para el Domingo VII del Tiempo Ordinario, ciclo C
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