Himnos de Completas – Viernes – Yo le pedí a Jesús

Viernes – Yo le pedí a Jesús

Yo le pedí a Jesús:
“Guarda mi alma.”
Me dijo que la Cruz
es mi esperanza;
el fruto del amor
es la confianza
y no hay amor mayor
que el de la Pascua.

También Él me pidió
con su mirada:
“Guarda tu corazón
y tus palabras;
custodia bien la fe
y la esperanza;
aquí te aguardaré,
aquí en mi casa.”

Amén.

La riqueza existe para ser compartida

328 Los bienes, aun cuando son poseídos legítimamente, conservan siempre un destino universal. Toda forma de acumulación indebida es inmoral, porque se halla en abierta contradicción con el destino universal que Dios creador asignó a todos los bienes. La salvación cristiana es una liberación integral del hombre, liberación de la necesidad, pero también de la posesión misma: « Porque la raíz de todos los males es el afán de dinero, y algunos, por dejarse llevar de él, se extraviaron en la fe » (1 Tm 6,10). Los Padres de la Iglesia insisten en la necesidad de la conversión y de la transformación de las conciencias de los creyentes, más que en la exigencia de cambiar las estructuras sociales y políticas de su tiempo, instando a quien desarrolla una actividad económica y posee bienes a considerarse administrador de cuanto Dios le ha confiado.

329 Las riquezas realizan su función de servicio al hombre cuando son destinadas a producir beneficios para los demás y para la sociedad685 « ¿Cómo podríamos hacer el bien al prójimo —se pregunta Clemente de Alejandría— si nadie poseyese nada? ».686 En la visión de San Juan Crisóstomo, las riquezas pertenecen a algunos para que estos puedan ganar méritos compartiéndolas con los demás.687 Las riquezas son un bien que viene de Dios: quien lo posee lo debe usar y hacer circular, de manera que también los necesitados puedan gozar de él; el mal se encuentra en el apego desordenado a las riquezas, en el deseo de acapararlas. San Basilio el Grande invita a los ricos a abrir las puertas de sus almacenes y exclama: « Un gran río se vierte, en mil canales, sobre el terreno fértil: así, por mil caminos, tú haces llegar la riqueza a las casas de los pobres ».688 La riqueza, explica San Basilio, es como el agua que brota cada vez más pura de la fuente si se bebe de ella con frecuencia, mientras que se pudre si la fuente permanece inutilizada.689 El rico, dirá más tarde San Gregorio Magno, no es sino un administrador de lo que posee; dar lo necesario a quien carece de ello es una obra que hay que cumplir con humildad, porque los bienes no pertenecen a quien los distribuye. Quien tiene las riquezas sólo para sí no es inocente; darlas a quien tiene necesidad significa pagar una deuda.690

NOTAS para esta sección

685Cf. Hermas, Pastor, Liber Tertium, Similitudo I: PG 2, 954.

686Clemente de Alejandría, Quis dives salvetur, 13: PG 9, 618.

687Cf. San Juan Crisóstomo, Homiliae XXI de Statuis ad populum Antiochenum habitae, 2, 6-8: PG 49, 41-46.

688San Basilio Magno, Homilia in illud Lucae, Destruam horrea mea, 5:
PG 31, 271.

689Cf. San Basilio Magno, Homilia in illud Lucae, Destruam horrea mea, 5:
PG 31, 271.

690Cf. San Gregorio Magno, Regula pastoralis, 3, 21: PL 77, 87-89. Título del § 21: « Quomodo admonendi qui aliena non appetunt, sed sua retinent; et qui sua tribuentes, aliena tamen rapiunt ».

 


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Claridad sobre los evangelios apócrifos

“Varios jerarcas nazis, por ejemplo, estaban convencidos de la existencia de un quinto Evangelio, ocultado por la Iglesia, que contendría verdades coherentes con la ideología nacionalsocialista y en conflicto, en cambio, con la doctrina católica…”

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Himnos de Completas – Jueves – Enséñanos a confiar en ti

Jueves – Enséñanos a confiar en ti

Enséñanos a confiar en Ti;
Enséñanos a seguir tu voz,
/ el ritmo de tu paso,
la paz que da tu abrazo:
enséñanos tu senda, Señor. /

Enséñanos a esperar y amar;
enséñanos cómo orar también,
/ el ritmo de los días
que da sabiduría,
enséñanos a vivir de fe. /

Enséñanos a mirar la Cruz;
enséñanos cuál es su verdad
/ el ritmo de la gracia
la paz en la alabanza,
enséñanos tu amor y tu faz. /

Amén.

Ya empezamos a preparar Pentecostés

¿Qué significa la palabra Pentecostés?
La palabra Pentecostés viene del griego y significa el día quincuagésimo, es decir el 50. Y ese día se cumplen 50 días después de la Pascua es decir después del Domingo de Resurrección. Así pues en el domingo de Pentecostés se pone término al tiempo pascual.

¿Qué se celebra?
Durante Pentecostés se celebra el descenso del Espíritu Santo y el inicio de las actividades de la Iglesia. Por ello también se le conoce como la celebración del Espíritu Santo. En la liturgia católica es la fiesta más importante después de la Pascua y la Navidad.

¿Es netamente católica esta fiesta?
El fondo histórico de tal celebración se basa en la fiesta semanal judía llamada Shavuot, durante la cual se celebra el quincuagésimo o los 50 días de la aparición de Dios en el monte Sinaí, Cuando Dios entrega los mandamientos al Pueblo de Israel. Los primeros cristianos son judíos y estaban reunidos en ese día del Pentecostés judío cuando el Espíritu Santo descendió sobre ellos. La Biblia en el libro de los hechos de los apóstoles narra así el acontecimiento: “Cuando llegó la fiesta de Pentecostés, todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar. De repente, un gran ruido que venía del cielo, como de un viento fuerte, resonó en toda la casa donde ellos estaban. Se les aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron, y sobre cada uno de ellos se asentó una. Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu hacía que hablaran”. Hechos 2, 1-4

¿Y desde esa fecha se celebra Pentecostés?
Al principio los cristianos no celebraban esta fiesta. Las primeras alusiones a su celebración se encuentran en escritos de San Irineo, Tertuliano y Orígenes, esto es al final del siglo II y principio del III. Ya en el siglo IV hay testimonios de que en las grandes Iglesias de Constantinopla, Roma y Milán, así como en la Península Ibérica, se festejaba el último día de la cincuentena pascual la venida del Espíritu Santo en la Iglesia. Con el tiempo se le fue dando mayor importancia a este día.

¿Cuál es el significado de esta fiesta?
Pentecostés es fiesta pascual y fiesta del Espíritu Santo. La Iglesia sabe que nace en la Resurrección de Cristo, pero se confirma con la venida del Espíritu Santo. Es hasta entonces, que los Apóstoles acaban de comprender para qué fueron convocados por Jesús; para qué fueron preparados durante esos tres años de convivencia íntima con Él.

La Fiesta de Pentecostés es como el “aniversario” de la Iglesia. El Espíritu Santo desciende sobre aquella comunidad naciente y temerosa, infundiendo sobre ella sus siete dones, dándoles el valor necesario para anunciar la Buena Nueva de Jesús; para preservarlos en la verdad, como Jesús lo había prometido (Jn 14.15); para disponerlos a ser sus testigos; para ir, bautizar y enseñar a todas las naciones. En esta fiesta se utiliza el color rojo para el altar y las vestiduras del sacerdote; simboliza el fuego del Espíritu Santo.

¿Y solamente el Espíritu Santo da 7 dones?
El catecismo dice en su número 1831: Los siete dones del Espíritu Santo son: Sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David (cf Is 11, 1-2). Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas. Pero los 7 dones del Espíritu santo que aparecen en Isaías 11 no son los únicos. El Espíritu Santo tiene cantidad de dones incontables y no solamente 7.

Himnos de Completas – Miércoles – La noche será mi maestra

Miércoles – La noche será mi maestra

/La noche será mi maestra,
la noche, la luna y las estrellas./

1. Habitaré su soledad como un aula,
de su silencio aprenderé la enseñanza,
/y esperaré la mañana,
aguardaré el sol de tu gracia./

2. Cantos de gozo regalaste a mi alma,
yo cantaré para tu honor y alabanza,
/y esperaré la mañana,
aguardaré el sol de tu gracia./

Amén.