Breve ordo para la semana del 16 al 22 de Julio de 2017

Homilías breves para esta semana:
https://www.youtube.com/playlist?list=PLRmr1_QLb8pdqyba9uekAxkx0-4lEptV9


Lectura Espiritual para esta semana:


Liturgia de las Horas para esta semana:

16 de julio de 2017: Domingo XV del Tiempo Ordinario, ciclo A

Lunes 17:

Martes 18:

Miércoles 19:

Jueves 20:

Viernes 21:

Sábado 22: Fiesta de Santa María Magdalena



7 luces naranjas que hay que discernir en los nuevos fenómenos católicos

“Hace unos días leí en Aleteia un artículo originalmente publicado en Catholic-Link, en el que se reflexionaba sobre la posible sectarización de parroquias o comunidades dentro de la Iglesia católica. Me llegó a través de un amigo, con el comentario: “Pone el dedo en la llaga”. El fenómeno, como sacerdote, me preocupa y afecta, pues en alguna ocasión he visto irse al traste actividades apostólicas que podían haber dado mucho fruto si hubiera habido un discernimiento adecuado. Por ello, me permito añadir a dicho artículo algunos temas sobre los que creo que los pastores y fieles deben discernir de modo cuidadoso a la hora de colaborar con estos nuevos fenómenos…”

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¿Un cierto temor puede ser efecto de la fe?

El temor, como hemos expuesto (1-2 q.41 a.1; q.42 a.1), es un movimiento de la potencia apetitiva, y todos los movimientos del apetito tienen por principio el bien o el mal conocidos. En consecuencia, el temor, como todos los movimientos del apetito, debe tener como principio alguna aprehensión. En el caso de la fe, ésta produce en nosotros cierta representación de algunos castigos que se nos pueden inferir conforme al juicio de Dios. De esta manera la fe es causa del temor a verse castigado por Dios, y esto nos da el temor servil. Es asimismo causa del temor filial, que consiste en temer separarse de Dios, o, por reverencia, cuida de no compararse con El. Esto está en función de la estima que la fe nos hace tener de Dios, como bien inmenso y altísimo, y que separarse de El o pretender equipararse con El es un gran mal. Pues bien, la causa del primer temor, es decir, del servil, es la fe informe; del segundo, en cambio, lo es la fe formada, que por la caridad hace que el hombre se una y someta a Dios. (S. Th., II-II, q.7, a.1, resp.)


[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]

Doce características de una persona sabia

Doce caracetrísticas de una persona sabia:

* Es coherente entre lo que piensa, lo que dice y lo que hace.

* Busca lo bueno dentro de sus circunstancias, ya sean favorables o adversas.

* Sabe integrar su mundo interior con su entorno social.

* Reconoce cuando se equivoca y lo admite sin dificultad.

* Es lo suficientemente humilde como para preguntar y aprender.

* No teme cuestionarse pero tampoco se encierra en su mundo interior de pensamientos.

* Sabe escuchar con atención y respeto a los demás.

* Valora su presente y no pierde la ruta de sus convicciones y mejres ideales.

* Agradece sus dones y no pierde tiempo en quejas incesantes.

* Sabe dar espacio a sus emociones pero no se deja llevar simplemente por ellas.

* Disfruta el silencio y encuentra lo positivo de los tiempos de soledad.

* Habla más bien poco pero cuando lo hace es escuchado.