El video más exitoso de mi canal de Youtube

Si bien no debemos ser esclavos del “éxito” entendido simplemente como número de seguidores o de visualizaciones, tampoco hemos de ocultar la obra preciosa de Dios que se vale de todos los caminos para llegar a sus hijos. Este video: Cómo empezar a leer la Biblia ha superado en su velocidad de difusión a los casi 5.000 otros videos de mi canal. El resumen de su contenido es el siguiente, basándonos en un esquema de William Elizondo:

Recomendación inicial: Biblia de Jerusalén

A. Estrategias para ser lectores y oidores de la Biblia

1.1 A toda conferencia lleve cuaderno, nombre: La historia de Amor de Dios conmigo
1.2 No es asunto de tiempo, es de perseverancia, hacer plan.
1.3 Antes de cada lectura haz una oración, en la línea de: “Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tú amor…”
1.4 Tener un lugar especial, para un encuentro “personal”
1.5 En cada lectura hay cosas que entendemos y cosas que no. Lo importante es que algo quede, anotado en la libretica.
1.6 Ayudémonos con los muchísimos recursos de la Iglesia católica, como las notas al pie de página y al margen.
Uno no entra directamente a mar adentro, primero vamos por los arroyos. Santo Tomás de Aquino.

B. Mini Plan para empezar: (1 cap. al día, máximo)

1. Evangelios
1.1 San Marcos, es el más narrativo
1.2 San Mateo, discursos
1.3 San Lucas, corazón compasivo de Jesús
1.4 San Juan
2. Antiguo testamento
2.1 Proverbios
3. Nuevo testamento
3.1 Hechos de los apóstoles
3.2 Salmos (alternando con San Pablo)
3.3 San Pablo (alternando con Salmos y Eclesiástico)
4. Génesis y Éxodo de a poquitos
5. Carta a los hebreos
6. Números y Deuteronomio
7. Cartas Católicas (Santiago, 2 de San Pedro, 3 de San Juan, Carta de San Judas Tadeo)
8. Primero y Segundo libros de Samuel
9. Primero y Segundo libros de Reyes
10. Libro de la Sabiduría

Breve ordo para la semana del 10 al 16 de Septiembre de 2017

Homilías breves para esta semana:
https://www.youtube.com/playlist?list=PLRmr1_QLb8pdcWMnR4kpMMgkqy2F27h1r


Lectura Espiritual para esta semana:


Lectura Espiritual, donde el 14 se celebra la Santa Cruz:


Liturgia de las Horas para esta semana:

10 de Septiembre de 2017: Domingo XXIII del Tiempo Ordinario, ciclo A

Lunes 11:

Martes 12:

Miércoles 13: Memoria de San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia

Jueves 14: [Si la Santa Cruz se celebró el 3 de Mayo]

Jueves 14: [Si la Santa Cruz se celebra el 14 de Septiembre]

Viernes 15: Memoria de la Virgen María, Nuestra Señora de los Dolores

Sábado 16: Memoria de los santos mártires Cornelio, papa, y Cipriano, obispo



Nota personal sobre la visita del Papa Francisco a Colombia

Los que alaban al Papa, casi hasta el fanatismo, a veces no quieren ver algunas ambigüedades de doctrina sobre el matrimonio, que saldrán muy costosas para la unidad de la Iglesia en un futuro próximo–como de hecho ya sucede en algunas partes.

Los que critican al Papa, con virulencia y denuedo, omiten a propósito el valor y la fuerza de muchas de sus poderosas enseñanzas, y sobre todo omiten la coherencia que el mismo Pontífice muestra sobre los siguientes temas, entre otros:

(1) Necesidad del testimonio de vida de nosotros los religiosos y sacerdotes, en cuanto a la sobriedad, la austeridad, la generosidad; salir de nosotros mismos, buscar las ovejas extraviadas; estar en guardia frente a los deseos de hacer carrera; la mediocridad y la mundanización.

(2) La importancia, en todo el pueblo de Dios, de la alegría, la ternura, la esperanza, la acogida, el anuncio de la misericordia, la agilidad para servir a todos, la búsqueda de puentes comunes de comunicación, encuentro y construcción del bien común.

(3) La absoluta firmeza de su mensaje–en plena coherencia con el Magisterio anterior–sobre la dignidad inviolable de la vida humana, desde su concepción hasta al muerte natural. El Papa enfatiza con valentía en la atención que merecen los migrantes, los ancianos, las minorías, las mujeres, los discapacitados, los enfermos, y en general los que por cualquier razón parecen menos útiles a ojos del mundo.

(4) La necesidad de simplificar la burocracia eclesial–sin perder calidad ni seriedad, por supuesto–en temas tan delicados como son las causas de declaración de nulidad del sacramento del matrimonio, o la absolución de la excomunión que de suyo acompaña al crimen del aborto.

(5) La urgencia de integrar el conjunto de nuestro servicio al Evangelio con el respeto a la creación, en cuanto “casa común” que compartimos con toda la humanidad, no simplemente como una especie de moda, sino como un deber de justicia para con las generaciones venideras.

¿A qué bienaventuranza corresponde el don de entendimiento?

La sexta bienaventuranza, lo mismo que las demás, expresa dos cosas: una, como mérito, que es la pureza de corazón; otra, como premio, y es la visión de Dios, como hemos expuesto (1-2 q.69 a.2). Las dos cosas pertenecen, en cierto modo, al don de entendimiento. Hay, en efecto, una doble pureza. Una, en verdad, preliminar y disposición para la visión de Dios, y que consiste en la depuración de la voluntad de todo tipo de afecto desordenado. Esa pureza de corazón se logra por las virtudes y los dones propios de la voluntad. La otra, en cambio, es como un complemento para la visión divina. Se trata de una pureza de la mente depurada de los fantasmas y de los errores, de tal manera que no reciba las cosas de Dios en forma de imágenes corporales ni de perversiones heréticas. Esta pureza es obra del don de entendimiento. Hay, igualmente, una doble visión de Dios. Una, perfecta, en la cual se ve la esencia divina. La otra, imperfecta, en la cual, aunque no veamos qué sea Dios, vemos, sin embargo, qué no es. En esta vida conocemos tanto más perfectamente a Dios cuanto mejor comprendemos que sobrepasa todo lo que comprende el entendimiento. Y una y otra visión corresponden al don de entendimiento: la primera, al don de entendimiento consumado, como se dará en la patria; la segunda, al don de entendimiento incoado, como se da en el estado de vía. (S. Th., II-II, q.8, a.7, resp.)


[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]