Un Dios bueno pero no manipulable

La Palabra de Dios nos exhorta con fuerza particular en estas lecturas para que seamos fieles; no se nos olvide ser siempre discípulos; y entendamos que cualquier mediación humana solamente debe lhacernos levantar la mirada hacia Dios, fuente de todo poder, bondad y sabiduría.

Perdonar y amar

Decía aquel amigo nuestro: “no he necesitado aprender a perdonar, porque el Señor me ha enseñado a querer”.

Perdonar. ¡Perdonar con toda el alma y sin resquicio de rencor! Actitud siempre grande y fecunda. -Ese fue el gesto de Cristo al ser enclavado en la cruz: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen”, y de ahí vino tu salvación y la mía.

Mira: tenemos que amar a Dios no sólo con nuestro corazón, sino con el “Suyo”, y con el de toda la humanidad de todos los tiempos…: si no, nos quedaremos cortos para corresponder a su Amor.

Más pensamientos de San Josemaría.

Ni soberbia ni baja autoestima – claves bíblicas

Hay que evitar la falsa humildad que lleva a no apreciar ni agradecer ni aprovechar lo que Dios ha hecho por uno, y así lleva a la desesperación. Y evitar también la soberbia del que pretende darse valor a sí mismo rebajando a otros. Lo correcto es decir: Lo que tengo y soy lo he recibido del Señor, y por eso sé que soy valioso y que mi vida es para darle a Él toda la gloria.