No es por gusto; es una hermosa y saludable obligación

Hace pocos días me escribio una señora para exigirme que dejara de publicar fotos del Papa Francisco, las cuales siempre han acompañado nuestro boletín de evangelización CATÓLICA “Alimento del Alma.” Esta mujer tiene ideas muy agresivas contra el Papa, al que ya ella en este momento ni siquiera reconoce como verdadero Papa. Por supuesto, le dije que yo no iba a dejar de orar, pedir oración y recordar de modo muy caro quién es el Sucesor de Pedro en este momento. Entonces pasó a insultarme y dejo la lista de correos del Alimento del Alma.

Nosotros no oramos por el Papa según nos guste o no nos guste; y si algo hay que corregir en su vida o en sus palabras, el camino no es la difamación ni el insulto, sino la oración más intensa y la ofrenda de nuestro amor centrado en Cristo. Por eso seguiremos orando por el Papa Francisco, entendiendo claro está que es un ser humano con necesidades y limitaciones como lo somos todos.

La pregunta que todo pro-aborto debe responder

“Para justificar el aborto, se insiste con gran vehemencia que el feto no es un ser humano, que no es nada más que un grupo de células sin ningún valor ni derecho. El problema es que, si esto es cierto, no solo la madre podría destruirlas impunemente y sin enfrentar consecuencia alguna, cualquier persona podría hacerlo. Si el feto no es más que un montón de materia biológica mientras no abandone el cuerpo de su madre, no hay razón para castigar el aborto contra la voluntad de la madre. Después de todo, nadie puede ser castigado por destruir algo que no tiene ningún valor…”

Haz clic aquí!

¿Perder la fe es lo peor que le puede suceder a una persona?

Todo pecado, como hemos expuesto (1-2 q.71 a.6; q.73 a.3 ad 3), consiste en la aversión a Dios. De ahí que tanto más grave es el pecado cuanto más aleja al hombre de Dios. Ahora bien, la infidelidad es la que más aleja a los hombres de Dios, ya que les priva hasta de su auténtico conocimiento, y ese conocimiento falso de Dios no le acerca a El, sino que le aleja. Ni siquiera puede darse que conozca a Dios en cuanto a algún aspecto quien tiene de El una opinión falsa, ya que lo que piensa no es Dios. Es, pues, evidente que la infidelidad es el mayor pecado de cuantos pervierten la vida normal, cosa distinta a lo que ocurre con los pecados que se oponen a las otras virtudes teologales, como se verá después. (S. Th., II-II, q.10, a.3, resp.)


[Estos fragmentos han sido tomados de la Suma Teológica de Santo Tomás, en la segunda sección de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic aquí.]

Letanía breve para toda ocasión

-Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
-Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
-Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
-Santa Maria, Madre de Dios, Ruega por nosotros.
-San Miguel, Ruega por nosotros.
-Santos Ángeles de Dios, Rogad por nosotros.
-San José, Ruega por nosotros.
-San Juan Bautista, Ruega por nosotros.
-Santos Pedro y Pablo, Rogad por nosotros.
-San Andrés, Ruega por nosotros.
-San Juan, Ruega por nosotros.
-Santa María Magdalena, Ruega por nosotros.
-San Esteban, Ruega por nosotros.
-San Lorenzo, Ruega por nosotros.
-San Ignacio de Antioquía, Ruega por nosotros.
-San Lorenzo Ruega por nosotros.
-Santas Perpetua y Felicidad, Rogad por nosotros.
-San Gregorio, Ruega por nosotros.
-San Agustín, Ruega por nosotros.
-San Atanasio, Ruega por nosotros.
-San Basilio, Ruega por nosotros.
-San Martín, Ruega por nosotros.
-San Benito, Ruega por nosotros.
-Santos Francisco y Domingo, Rogad por nosotros.
-San Francisco Javier, Ruega por nosotros.
-San Juan María Vianney, Ruega por nosotros.
-Santa Teresa de Avila, Ruega por nosotros.
-Santa Catalina de Siena, Ruega por nosotros.
-Santos y santas de Dios, Rogad por nosotros.
-Muéstrate propicio, líbranos, Señor.
-De todo mal, líbranos, Señor.
-De todo pecado, líbranos, Señor.
-De la muerte eterna, líbranos, Señor.
-Por tu encarnación, líbranos, Señor.
-Por tu muerte y resurrección, líbranos, Señor.
-Por el envío del Espíritu Santo, líbranos, Señor.
-Nosotros, que somos pecadores, Te rogamos, óyenos.
-Jesús, Hijo de Dios vivo, Te rogamos, óyenos.
-Cristo, óyenos; Cristo, óyenos
-Cristo, escúchanos; Cristo, escúchanos!