Apliquemos el ejercicio del profeta Ageo a nuestra vida cristiana que es no quedarnos en lo que había y llenarnos sólo de culpa y arrepentimiento sino para tener ánimo y lograr algo mayor y mejor, algo que no existía.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
