LA GRACIA 2021/07/24 ¿Por qué tanta sangre en la Biblia?

La sangre en la Biblia significa vida, los pactos se sellaban con sangre. Cristo nos ama así, al derramar toda su sangre hizo un compromiso total con nosotros, sello su pacto con la humanidad con su vida.

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LA GRACIA del Lunes 21 de Enero de 2019

El vino nuevo es a la vez la novedad del Espíritu Santo que nos renueva y es la sangre preciosa de Cristo, fruto santísimo que se exprime hasta lo último en la cruz.

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LA GRACIA del Viernes 6 de Enero de 2017

Al entender el valor de la sangre de Cristo en nuestra vida y que fuimos amados hasta el extremo, somos capaces de vencer la cultura del engaño que está permeando al mundo.

Donde la Epifanía se celebra siempre el 6 de Enero, puede verse esta homilía:

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ESCUCHA, Joven, la Sangre de Cristo tiene poder

[Predicación en el Encuentro “Cristo rompe las cadenas” en Pomona, California, en Enero de 2013.]

crucifixion

* Tres grandes necesidades tiene siempre el corazón humano, pero se sienten y viven con más fuerza en la juventud:

(1) Necesidad de infinito: se muestra en el deseo de experiencias extremas.
(2) Necesidad de verdad: se muestra en la curiosidad por lo exótico, y por conocer la parte del mundo que me he estado perdiendo.
(3) Necesidad de darse: se muestra en el compromiso total con ciertos grupos, incluso perversos. Es búsqueda de sentido de la vida.

Esas necesidades se convierten como en motores poderosos que pueden llevar al desastre o a la máxima plenitud y fecundidad. En Cristo, y particularmente en sus Llagas y en su Sangre, se logra la adecuada dirección, porque su cruz es amor extremo, que revela la verdad del ser humano, del pecado y del amor de Dios; y es señal de para qué sirve la vida: para darla en ofrenda de obediencia a Dios y amor a los hermanos.

ESCUCHA, Triduo Eucaristico, 3 de 3, La Sangre

[Predicación en el Monasterio “Madre de Dios” de las Dominicas Contemplativas en Baena, España.]

* ¿Por qué en la antigüedad las alianzas se sellaban siempre con sacrificios, o con sangre? Para indicar el grado de compromiso de los implicados.

* ¿Por qué era tan importante para Salomón celebrar matrimonios con mujeres de tan variadas tribus y naciones? porque pensaba que al mezclarse los linajes de sangre se garantizaba una paz más firme.

* ¿Qué impactó más a los antiguos paganos cuando florecía el cristianismo? Dos cosas, que ambas implican entrega de la vida: la vocación virginal y el martirio.

* La sangre es el lenguaje del amor sin reservas; es el lenguaje de la vida que se dona totalmente.

Espiritu de Dios y Sangre de Cristo

Espíritu de Dios y Sangre de Cristo

1. Necesidad del Espíritu

* Partimos del tiempo que los hebreos vivieron en Egipto. Faraón es un rey que es considerado como un dios. Pero su manera de ser dios hace que él trate a los hebreos como recursos reemplazables, prácticamente en el mismo plano de los ganados o las cosechas. Faraón es el ejemplo típico del dios egoísta, sanguinario, que se alimenta de sus súbditos y termina ofreciéndoles como pago la muerte.

* El Dios verdadero, YHWH, libera a su pueblo por mano de Moisés. Y para preservar la libertad recién adquirida, les da como regalo una Alianza, es decir: se asocia con ellos y los separa de los dioses muertos que además traen la muerte, como ya ellos lo habían experimentado en Egipto. El primer mandamiento, fuente de todos los otros, es ante todo un modo de recordarles lo que vale la libertad y cómo han de mantenerse libres de todo afecto o culto a los dioses falsos.

* Pero los solos mandamientos no bastan. El ser humano, por su condición temporal, se aleja sin remedio de sus recuerdos, que cada vez despiertan menos entusiasmo. Mientras tanto, las tensiones y tentaciones del presente invitan a una actitud pragmática que sólo busca “lo que funcione.” Así la fe se debilita y quiebra, como sucedió a los israelitas en el Antiguo Testamento. Y aunque los profetas trataban de mantener despierto el corazón, al final resultó más fácil deshacerse de los profetas que acoger su mensaje.

* Pero algo sí quedó de la palabra profética: la conciencia de que no bastaba con tener una ley escrita afuera. Se necesitaba y se necesita una ley interior; algo que nos dé no sólo el conocer lo que Dios quiere sino el quererlo. Tal es la necesidad del Espíritu que todos tenemos.

2. Necesidad de la Sangre

* Toda transformación o cambio implica sacrificio, y todo sacrificio es proporcional al cambio que se anhela. Un cambio verdaderamente radical implica una donación verdaderamente radical, es decir, la donación misma de la vida, de la sangre.

* Cuando las cosas llegaron a un extremo, en la época de los israelitas en Egipto, el Faraón tuvo que aprender a la fuerza que no basta con declararse dios para serlo. La última y más terrible de las plagas, la de la muerte de los primogénitos, viene a ser un castigo pero sobre todo una señal que apunta hacia la verdad de Dios, y el engaño del ídolo homicida, o sea, el Faraón mismo.

* Pero en los hogares de Israel no mueren seres humanos. Dios les ordena que sacrifiquen un cordero. Este es un sacrificio “vicario,” es decir, un sacrificio “en-reemplazo-de.” Ese corderito muestra de qué los ha librado Dios. La víctima inocente hace visible el rescate que ellos han recibido del amor y el poder de Dios.

3. Donación de la Sangre

* El cordero pascual, sin embargo, no salva a los hebreos de la ingratitud propia del olvido, y por eso tampoco salva del pragmatismo que quiere encontrar recetas y atajos que mejoren mágicamente al presente. La repetición del antiguo sacrificio no mejora al sacrificio.

* Viene entonces el Cordero de Dios, Cristo Jesús, nuestro Señor, y en la ofrenda de su Sangre nos permite exclamar lo que dijo Santa Catalina de Siena: “Yo soy el ladrón y Tú el ajusticiado.” El infinito valor de esa Sangre se convierte en misil de amor que rompe nuestras mentiras, denuncia nuestros pecados, y a la vez anuncia la misericordia perdonadora de Dios. En verdad, este es el sacrificio que sí cambia radicalmente nuestra relación con Dios.

4. Donación del Espíritu

* Quitado el obstáculo del pecado, que nos separaba de Dios, fluye ahora el río de Dios, el don de su Espíritu, como regalo del Resucitado a su amada Esposa, la Iglesia.

* La principal obra del Espíritu es hacer que el bien sepa bueno. La Ley Nueva es nueva sobre todo porque ha hecho nuevo al sujeto llamado a vivirla y cumplirla, es decir, al cristiano. El bien ya no es una obligación externa contra la cual se rebela nuestro ser, sino una necesidad interna que nace desde más allá de nosotros mismos, en el correr de las acequias que alegra la Ciudad de Dios, como dice el Salmo.

5. El Espíritu y la Sangre

* Lavados en la Sangre Santísima del Cordero, y renovados en el Espíritu de Amor, somos ahora instrumentos de su gloria, de modo que el Espíritu canta en nosotros su melodía y anuncia desde nosotros el poder y el amor del Altísimo.

Ahora, que no se te olvide la misericordia, 1 de 3

Jornada de retiro en Ibagué. Un día de Misericordia, tema 1 de 3: la Sangre de Cristo.

* Siete preciosas efusiones de la Sangre del Señor, y su místico significado: su circuncisión; sus espaldas flageladas; sus sienes traspasadas de espinas; sus rodillas rotas de camino al calvario; sus manos y pies atravesados por los clavos; la fuente que mana de su costado exánime; los rastros de su dolor en el santo sudario.

Sobre el abandono de Cristo en la Cruz

Escuchamos la predica sobre la Meditación de Pasión # 7 , Jesus implora la presencia del Padre, que parece haberle abandonado… La pregunta es esta: ¿CUAL ES EL MOTIVO DE HABERLO ABANDONADO? ¿Porque Jesús se había hecho pecado, y donde hay pecado no está el Padre Dios? !!! Dios nos siga consintiendo con la predicas de la Meditación sobre la Pasión de Jesucristo y abriendo el entendimiento. –Piera.

* * *

El abandono que experimenta Cristo en la Cruz es una participación voluntaria en la condición del ser humano herido por el pecado. Cristo se siente abandonado porque experimenta lo más amargo de la injusticia, que consiste en recibir males por bienes. El silencio del Padre ante esa injusticia produce la sensación de supremo desamparo.

Cristo experimentó el poder del pecado no como dueño de su alma, sino como agente de muerte que riega su veneno por todas partes y termina salpicando a los inocentes y frágiles. Es como el caso del niño maltratado: es inocente, pero experimenta el pecado porque recibe las consecuencias de los pecados de otros. Como Cristo quedó colmado y triturado por los pecados del mundo, todas las áreas de su ser fueron afectadas por esas consecuencias del pecado del mundo, hasta el punto que todo dentro de él fue lastimado y como fracturado por el pecado. Así como cuando un incendio hace que todo se vuelva fuego, sin importar si se trataba de papel, plástico o madera, así la devastación incendiaria del pecado del mundo hizo que todo se volviera “pecado” en Cristo sin que él sin embargo hubiera cometido pecado alguno. De nuevo ayuda a comprender esto la imagen del niño, por ejemplo, del abortado: todo su ser ha sido despedazado por la muerte y el pobre bebé ha sido convertido en muerte, sin haber matado a nadie, sino habiendo sido muerto él mismo. San Juan Bautista dijo que Cristo “quita el pecado del mundo.” Puede decirse que él quitó el pecado del mundo y se lo puso como vestido de irrisión e ignominia.

Estas consideraciones deben llevarnos a tomar con infinita seriedad e infinita gratitud la redención que hemos recibido por pura bondad divina.

Un abrazo de cuaresma, mirando ya con esperanza hacia la Pascua.