En momentos de dificultad nada sostiene tanto como saber que es Dios quien nos ha conducido y seguirá guiando. Tal certeza requiere, sin embargo, el deseo previo y consistente de seguir sus caminos y buscar su voluntad.
Actitud de la Iglesia ante el ateísmo
21. La Iglesia, fiel a Dios y fiel a los hombres, no puede dejar de reprobar con dolor, pero con firmeza, como hasta ahora ha reprobado, esas perniciosas doctrinas y conductas, que son contrarias a la razón y a la experiencia humana universal y privan al hombre de su innata grandeza.
Quiere, sin embargo, conocer las causas de la negación de Dios que se esconden en la mente del hombre ateo. Consciente de la gravedad de los problemas planteados por el ateísmo y movida por el amor que siente a todos los hombres, la Iglesia juzga que los motivos del ateísmo deben ser objeto de serio y más profundo examen.
La Iglesia afirma que el reconocimiento de Dios no se opone en modo alguno a la dignidad humana, ya que esta dignidad tiene en el mismo Dios su fundamento y perfección. Es Dios creador el que constituye al hombre inteligente y libre en la sociedad. Y, sobre todo, el hombre es llamado, como hijo, a la unión con Dios y a la participación de su felicidad. Enseña además la Iglesia que la esperanza escatológica no merma la importancia de las tareas temporales, sino que más bien proporciona nuevos motivos de apoyo para su ejercicio. Cuando, por el contrario, faltan ese fundamento divino y esa esperanza de la vida eterna, la dignidad humana sufre lesiones gravísimas -es lo que hoy con frecuencia sucede-, y los enigmas de la vida y de la muerte, de la culpa y del dolor, quedan sin solucionar, llevando no raramente al hombre a la desesperación.
Todo hombre resulta para sí mismo un problema no resuelto, percibido con cierta obscuridad. Nadie en ciertos momentos, sobre todo en los acontecimientos más importantes de la vida, puede huir del todo el interrogante referido. A este problema sólo Dios da respuesta plena y totalmente cierta; Dios, que llama al hombre a pensamientos más altos y a una búsqueda más humilde de la verdad.
El remedio del ateísmo hay que buscarlo en la exposición adecuada de la doctrina y en la integridad de vida de la Iglesia y de sus miembros. A la Iglesia toca hacer presentes y como visibles a Dios Padre y a su Hijo encarnado con la continua renovación y purificación propias bajo la guía del Espíritu Santo. Esto se logra principalmente con el testimonio de una fe viva y adulta, educada para poder percibir con lucidez las dificultades y poderlas vencer. Numerosos mártires dieron y dan preclaro testimonio de esta fe, la cual debe manifestar su fecundidad imbuyendo toda la vida, incluso la profana, de los creyentes, e impulsándolos a la justicia y al amor, sobre todo respecto del necesitado. Mucho contribuye, finalmente, a esta afirmación de la presencia de Dios el amor fraterno de los fieles, que con espíritu unánime colaboran en la fe del Evangelio y se alzan como signo de unidad.
La Iglesia, aunque rechaza en forma absoluta el ateísmo, reconoce sinceramente que todos los hombres, creyentes y no creyentes, deben colaborar en la edificación de este mundo, en el que viven en común. Esto no puede hacerse sin un prudente y sincero diálogo. Lamenta, pues, la Iglesia la discriminación entre creyentes y no creyentes que algunas autoridades políticas, negando los derechos fundamentales de la persona humana, establecen injustamente. Pide para los creyentes libertad activa para que puedan levantar en este mundo también un templo a Dios. E invita cortésmente a los ateos a que consideren sin prejuicios el Evangelio de Cristo.
La Iglesia sabe perfectamente que su mensaje está de acuerdo con los deseos más profundos del corazón humano cuando reivindica la dignidad de la vocación del hombre, devolviendo la esperanza a quienes desesperan ya de sus destinos más altos. Su mensaje, lejos de empequeñecer al hombre, difunde luz, vida y libertad para el progreso humano. Lo único que puede llenar el corazón del hombre es aquello que “nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”.
[Constitucion Gaudium et Spes, del Concilio Vaticano II, n. 21]
Jesus es la plenitud de la vocacion del pueblo judio
Frente al prójimo que te decepciona o hiere, ¿te encierras en tus intereses o manifiestas que Dios es la fuente inagotable de tu amor, tu paz y tu perdón? Tal es el desafío que trae Cristo.
Teologia de la Mision, 07
Cómo hacer una homilía
Temas usuales de homilética:
1. Tiempo
2. Suelo vital: biblia / tradición / historia / sociedad / existencia
3. Balance fundamental: tradición / novedad / polémica
4. Enfoques: Apológetico / Moral / Doctrinal / De esperanza / De admiración
5. Manejo del énfasis
6. Tono: Magisterio – Información / Diatriba – Monición / Súplica – Exhortación / Misión – Consigna / Familia – Humor /
7. Estructura: narrativa / descriptiva / esquema /
8. Lugar de la oración
9. Resúmenes
Blogueros con el Papa

“El objetivo de Blogueros con el Papa es hacer un blog que una a centenares de blogueros que tienen en común su pasión por la verdad y el deseo de apoyar al Romano Pontífice…” Click!
Maria y las mujeres bellas de cuerpo y alma
Se comprende mejor la figura y la vocación de la Madre de Jesús cuando se la relaciona con las grandes mujeres del Antigua Testamento: Esther, Judith y Rut.
Convertidor de divisas

Una herramienta sencilla y útil para resolver un problema específico: cambios de divisas a lo largo y ancho del mundo. Click!
VII-D. Con confianza de hijos
268. Y yo os digo: Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán. Pues quien pide recibe, quien busca encuentra, a quien llama le abren. (Lc 11,9-10)
269. Si vosotros, con lo malos que sois, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, cuánto más vuestro Padre del cielo dará Espíritu Santo a quienes lo pidan. (Lc 11,13)
270. Si a alguien de vosotros le falta sensatez, pídala a Dios, que da a todos generosamente, sin reproches, y se la dará. (St 1,5)
271. El sabio escriba de mañana, con todo el corazón, se dirige al Señor, su Creador, y suplica al Altísimo; abre su boca en la oración y pide perdón por sus pecados. Si así quiere el Altísimo, lo llenará de espíritu de inteligencia, le hará pronunciar sabias palabras, y en la oración dará gracias al Señor. (Sir 39,5-6)
Hay o no cultura musical de masas propiamente latina?
No existe una cultura latina, ha afirmado hoy en una entrevista con Efe el autor de “Cultura Mainstream. Cómo nacen los fenómenos de masas”, Frédéric Martel, quien considera “un problema” y un motivo de “preocupación” que “lo latino” que se exporta al mundo lleve el sello estadounidense de Miami.
El “problema” de América Latina, que Martel traslada también a Europa, es que la “cultura común” de los países que componen sendas zonas geopolíticas es, subraya, “la cultura estadounidense”.
“Los grandes ejes de la cultura latina en el mundo” hoy por hoy, según el sociólogo y periodista francés, son fundamentalmente musicales, y sus máximos representantes -“Shakira, Juanes, Ricky Martin, Gloria Estefan o Jennifer Lopez”- son cantantes latinos “americanizados” o de otras nacionalidades, pero que “han tenido que pasar por Miami para triunfar en América Latina”.
Publicado via email a partir de Palabras de camino
Sevilla a 111 Gigapixeles

Se trata de un record mundial: una foto de 111 Gigapixeles. Para referencia, las cámaras de gama alta que se venden en los centros comerciales tienen un máximo de 20 Megapixeles por foto, es decir, que la foto de Sevilla equivale a poner juntas más de 5500 fotos de altísima definición. Click!
Jesus no cree en los despliegues de poder
La pregunta de Judas Tadeo sobre por qué Cristo se revela a los discípulos y no al mundo es una de varias señales de cómo los discípulos querían una demostración fuerte de poder. Pero Cristo no cree en esos cambios que llegan desde fuera.
A ver si me aclaro
La evangelización, lo mismo que la vida cristiana misma, puede verse como un proceso y progreso de la ambigüedad a la claridad.
Hablar con claridad a los hijos

“El remordimiento mayor que tengo es el de no haberle sabido plantar cara a mi hija, el de no haberle dicho: “Hija mía, estás equivocada…”. Lo que me hacía actuar –mejor dicho, no actuar– era la idea que para ser querida tenía que evitar el choque y simular que era lo que no era…” Click!
Maria y la sanacion de relaciones intrafamiiares
Cristo utilizó algunas palabras solamente cuando había llegado su “hora,” es decir, en el contexto de la Cruz, de la redención y del amor hasta el extremo. Una de esas palabras, en cuanto referida a los discípulos, es “madre.” La verdad es que sólo a través de la lente de la Cruz podemos aprender a mirar a los demás como Dios los ve.
En particular, el misterio de la Cruz abraza por igual a Juan, el discípulo amado, y a María. Uno ve que la mejor manera de entender qué es una madre, y de sanar la relación con la madre, es descubriéndola primero como hermana, es decir, peregrina en la fe junto a nosotros.
Eso vale también para las relaciones intrafamiliares. Si el hijo se obstina en mirar al papá en primer y único lugar como “papá,” termina leyendo la vida de él sólo desde la óptica de los deberes que tendría que haber cumplido como papá; y lo mismo si el papá se queda viendo al hijo en primer lugar como “hijo.”
Por eso, la mejor forma de reconciliarse dentro de la familia es buscar que el otro primero se encuentre con Dios, sin pretender hacer valer los supuestos derechos que uno cree tener frente a la otra persona.
Vencido el miedo, llega la paz
Sólo tiene paz el que ya no tiene miedo. Sólo vence al miedo el que tiene una respuesta frente a la muerte. Llega a vencer la muerte sólo quien camina por Aquel que es el camino.
La historia de una rosa condenada a muerte
Cristo es el camino. Y la insensatez humana cree que puede alejarse de Cristo sin que nada suceda, como aquel que corta una rosa y piensa que nada ha sucedido porque todavía la ve bella y la siente perfumada.
