David no contaba ante los ojos de los hombres. Dios, en cambio, había puesto su mirada en él, lo mismo que David había aprendido a fiarse de Dios.
Mitos y realidades sobre el aborto
“Haré una revisión crítica de las estadísticas, en torno al aborto procurado. En todos los países que legalizaron tal práctica, el principal “argumento” esgrimido, fue la difusión de diversas cifras -no comprobables-, en torno al tema. La repetición de tales números, en verdaderos operativos de prensa, fueron volcando la opinión pública a favor del homicidio prenatal, de modo que dejara de ser considerado un crimen abominable, por el común de la gente. El uso sistemático de información falsa, obliga a un estudio serio de las estadísticas. Para esta revisión, tomaré los principales mitos esgrimidos en favor del aborto, y los cotejaré con estadísticas de fuentes inobjetables. Como verá el lector, las conclusiones resultan lapidarias…”
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Destino (02)
Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción. – Gilbert Keith Chesterton
Llamamos destino a todo cuanto limita nuestro poder. – Ralph Waldo Emerson
La manera en que una persona toma las riendas de su destino es más determinante que el mismo destino. – Karl Wilhelm Von Humboldt
Debemos obrar, no para ir contra el destino, sino para ir delante de él. – Friedrich Hebbel
Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible. – William Shakespeare
Renueva la Uncion, 2 de 4: Obra del Espiritu
Renueva la Unción. Retiro con Servidores de Grupos de Oración en Lima. Enero de 2012. Tema 2: Obra del Espíritu.
* El Espíritu es BÁLSAMO: medicina, alivio, descanso.
* El Espíritu es FUERZA de Dios: para resistir las persecuciones antiguas y modernas (como el aislamiento y el ridículo), y para atreverse a invitar en dirección a Cristo.
* El Espíritu es AROMA, que va con nosotros. El cristiano no espera que haya un “buen ambiente” sino que lo lleva consigo.
Renueva la Uncion, 1 de 4: Crisma
Renueva la Unción. Retiro con Servidores de Grupos de Oración en Lima. Enero de 2012. Tema 1: Crisma.
* Jesús es el “Cristo,” palabra que significa: “Ungido.” Su unción (“crisma”) es el Espíritu. Nosotros somos también “cristos” en el Cristo.
* Catequesis sobre el uso de diversos aceites en los sacramentos: la Iglesia conoce el Santo Crisma (abreviado, SC), el Oleo de los Enfermos (abreviado, OI), y el Oleo de los Catecúmenos (abreviado, OC). Además, existe el aceite bendito, usado como sacramental.
* Hemos recibido la unción de Cristo en el bautismo, y la confirmación. Nuestro propósito es renovar y avivar esa unción.
Cristo ajusta mi desajuste
Sucede con aquellos que están internamente desajustados que sus conflictos internos les dificultan alcanzar las propias metas. Cristo tiene algo muy importante para esas vidas.
LA GRACIA del Lunes 16 de Enero de 2012
Lo que interesa ante Dios no es cuánto trabajo me cuesta algo, o si es duro para mí, sino qué tan dócil soy a su Palabra y voluntad.
Santuarios de Colombia
Una mirada a Madre Teresa de Calcuta
LA GRACIA del Domingo 15 de Enero de 2012
Ser discípulo de Cristo es seguirle; y seguir a Jesucristo no es sólo escucharle de lejos; es convivir con Él.
La tentacion de asegurarse para no depender de Dios
Cuando los hebreos pedían un rey, en realidad buscaban cómo no depender de Dios para todo; pagarían caro su error.
Predicacion y oracion de sanacion en Lima
[Homilía y súplica de sanación en el contexto de la pasada fiesta del Bautismo del Señor.]
Mirad a mi Siervo: mira a Jesús; recibe de su bien, de su unción, de su vida.
Del amor conyugal
49. Muchas veces a los novios y a los casados les invita la palabra divina a que alimenten y fomenten el noviazgo con un casto afecto, y el matrimonio con un amor único. Muchos contemporáneos nuestros exaltan también el amor auténtico entre marido y mujer, manifestado de varias maneras según las costumbres honestas de los pueblos y las épocas. Este amor, por ser eminentemente humano, ya que va de persona a persona con el afecto de la voluntad, abarca el bien de toda la persona, y , por tanto, es capaz de enriquecer con una dignidad especial las expresiones del cuerpo y del espíritu y de ennoblecerlas como elementos y señales específicas de la amistad conyugal. El Señor se ha dignado sanar este amor, perfeccionarlo y elevarlo con el don especial de la gracia y la caridad. Un tal amor, asociando a la vez lo humano y lo divino, lleva a los esposos a un don libre y mutuo de sí mismos, comprobado por sentimientos y actos de ternura, e impregna toda su vida; más aún, por su misma generosa actividad crece y se perfecciona. Supera, por tanto, con mucho la inclinación puramente erótica, que, por ser cultivo del egoísmo, se desvanece rápida y lamentablemente.
Esta amor se expresa y perfecciona singularmente con la acción propia del matrimonio. Por ello los actos con los que los esposos se unen íntima y castamente entre sí son honestos y dignos, y, ejecutados de manera verdaderamente humana, significan y favorecen el don recíproco, con el que se enriquecen mutuamente en un clima de gozosa gratitud. Este amor, ratificado por la mutua fidelidad y, sobre todo, por el sacramento de Cristo, es indisolublemente fiel, en cuerpo y mente, en la prosperidad y en la adversidad, y, por tanto, queda excluido de él todo adulterio y divorcio. El reconocimiento obligatorio de la igual dignidad personal del hombre y de la mujer en el mutuo y pleno amor evidencia también claramente la unidad del matrimonio confirmada por el Señor. Para hacer frente con constancia a las obligaciones de esta vocación cristiana se requiere una insigne virtud; por eso los esposos, vigorizados por la gracia para la vida de santidad, cultivarán la firmeza en el amor, la magnanimidad de corazón y el espíritu de sacrificio, pidiéndolos asiduamente en la oración.
Se apreciará más hondamente el genuino amor conyugal y se formará una opinión pública sana acerca de él si los esposos cristianos sobresalen con el testimonio de su fidelidad y armonía en el mutuo amor y en el cuidado por la educación de sus hijos y si participan en la necesaria renovación cultural, psicológica y social en favor del matrimonio y de la familia. Hay que formar a los jóvenes, a tiempo y convenientemente, sobre la dignidad, función y ejercicio del amor conyugal, y esto preferentemente en el seno de la misma familia. Así, educados en el culto de la castidad, podrán pasar, a la edad conveniente, de un honesto noviazgo al matrimonio.
[Constitución Gaudium et Spes, del Concilio Vaticano II, n. 49]
ANAIN – Taller Minimo de Evangelizacion en la Vida Cotidiana, 3 de 3
ANAIN – Taller Mínimo de Evangelización en la Vida Diaria. Tema 3 de 3: Invitar.
* La señal de que ya se puede pasar de la narración y los testimonios a una invitación explícita es que la persona hace una pregunta de este tenor: “¿Qué debemos hacer, hermanos?” (véase el discurso de Pedro en Hechos 2).
* Una buena invitación tiene en cuenta estos cinco puntos: (1) Llega como agua para el sediento; (2) Ofrece pero no impone (de hecho, hemos de estar preparados para escuchar rechazos e indiferencia, sin por eso perder nuestro ánimo); (3) La verdadera invitación brota del amor a Cristo y al prójimo, y se aleja de toda vanidad, pretensión de ganar discusiones, etc. (4) Toda auténtica invitación llama a la conversión y se sella con el sacramento de la confesión. Para ello facilita ofrecer oportunidades en que evangelizado y evangelizador puedan compartir la experiencia de una buena confesión. (5) Las invitaciones eficaces van seguidas de una buena labor de pastoreo.
La verdadera confianza
El falso confiar es el del supersticioso en su fetiche. La verdadera confianza implica entrega, transparencia, conversión.
ANAIN – Taller Minimo de Evangelizacion en la Vida Cotidiana, 2 de 3
ANAIN – Taller Mínimo de Evangelización en la Vida Diaria. Tema 2 de 3: Narrar.
* Los seres humanos usamos distintas clases de lenguaje. En términos de transmisión de la fe son especialmente importantes estos tres: (1) Catequético, que da gran importancia a la memoria; (2) Esquemático, que enfatiza en el entendimiento; (3) Imperativo o moralizante, que espera lograr que se tomen decisiones y se persevere en ellas. ¿Cómo se compara el lenguaje narrativo con estos tres?
* Las narraciones son una forma privilegiada de lenguaje porque sucede que la vida humana tiene elementos que son propios y típicos de la narración: personajes, eventos y una línea temporal.
* Además, las narraciones son la primera manera de lenguaje que aprendemos a disfrutar como por sí misma, cuando somos infantes, y son la última forma de lenguaje que compartimos con gusto en la edad madura.
* Una gran cualidad de las narraciones es que, si están bien hechas, los varios elementos se “llaman” los unos a los otros, de modo que la unidad del relato es fácil de ser recordada, transmitida, explicada y aplicada.
* Una vez que hemos acogido al prójimo y tenemos una idea razonablemente justa de haber calibrado su necesidad o dolor, y el impacto que ello ha causado en él, lo que sigue no es imponer, ni demostrar, sino testimoniar y ofrecer, y ello se logra mejor con las narraciones.
* Para que la narración ayude en la transmisión de la fe: (1) No debe ser un paquete prefabricado que lanzamos sobre el oyente; al contrario, debe enlazar con sus preguntas o necesidades. (2) Debe alimentarse de la inmensa riqueza de vida de la Iglesia, esto es: Biblia, liturgia, historia, legislación, vidas de santos, testimonios personales, etc. (3) No debe pretender sacar una moraleja o conclusión.
* Y al hablar de nosotros mismos, dando nuestro testimonio personal: (1) El testimonio se da, se regala con un solo propósito: invitar a creer y ayudar a crecer; (2) El protagonista sólo puede ser Cristo. (3) No es un ajuste de cuentas ni la imposición de nuestro punto de vista sobre una situación (por ejemplo, vida de pareja); (4) La conclusión hay que dejar que suceda en el encuentro entre la acción de Dios y la respuesta libre de esa persona.


