Cuando le llegó el tiempo a María le llegaba el tiempo de gracia al universo entero. Ella dijo sí, y Dios dijo amén.
La obediencia de José conmueve. Y su liderazgo inspira. En la Biblia no hay una protesta suya y ni una sola retractación.
No quejarse y no criticar. Estar siempre en camino con amor, sabiduría, obediencia. Acabo de describir a San José.
María: un vientre que es un sagrario. ¿No lo son todos? Dios mío, detén el aborto. ¡Detenlo ya por misericordia!
En los evangelios, Cristo es descendiente de David a través de José. Luego José era rey, y nadie sino sólo Dios lo sabía.
Jesé ni siquiera contaba a David entre sus hijos. Belén casi no cuenta a Jesús entre sus pobladores. Es duro ser Dios.
Esto es la DULZURA: Sucedió cuando labios humanos, los de María, pronunciaron por primera vez aquel Nombre: “JESÚS!”
ADORACIÓN: es la actitud propia ante el pesebre en Navidad, ante la Cruz en el Calvario, ante el Sagrario en la iglesia.
Dices que quieres vivir bien la Navidad. Pues alista ternura, silencio, plegaria, alma humilde, adoración y tu sonrisa.
Aprende de los ángeles la alabanza, de los pastores la adoración, de los reyes la largueza. Ten una SANTA y FELIZ NAVIDAD!

Lo que yo prefiero es que se comulgue en la boca, y de rodillas, pero no soy autoridad para imponerlo, ni tampoco estoy seguro de que esas cosas funcionen mejor impuestas.

Una cosa que tienen en común esas palabras es que caben todas bajo un paraguas: la crisis. Curioso término ese de “crisis.” Curioso porque parece a la vez un diagnóstico y una explicación, algo así como si sirviera a la vez de denuncia que nos enerva y de respuesta que nos paraliza. Estamos en crisis: de economía, de valores, de fe, de esperanza, de amor. Es como si se voceara en un antiguo poblado: “Hoy se anuncia niebla espesa y los caminos están enfangados; queden todos advertidos del riesgo de emprender camino…”