Lo que Yuri Gagarín nunca dijo

“No veo a ningún dios aquí arriba”: Lo cierto es Gagarin nunca dijo tal cosa. Él había sido bautizado ortodoxo, su madre era muy religiosa, él era muy respetuoso con la fe en una época en que eso no se valoraba y de hecho parece que bautizó a su hija Yelena poco antes de subirse a su nave.

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Significado y valor de la solidaridad

192 La solidaridad confiere particular relieve a la intrínseca sociabilidad de la persona humana, a la igualdad de todos en dignidad y derechos, al camino común de los hombres y de los pueblos hacia una unidad cada vez más convencida. Nunca como hoy ha existido una conciencia tan difundida del vínculo de interdependencia entre los hombres y entre los pueblos, que se manifiesta a todos los niveles.413 La vertiginosa multiplicación de las vías y de los medios de comunicación « en tiempo real », como las telecomunicaciones, los extraordinarios progresos de la informática, el aumento de los intercambios comerciales y de las informaciones son testimonio de que por primera vez desde el inicio de la historia de la humanidad ahora es posible, al menos técnicamente, establecer relaciones aun entre personas lejanas o desconocidas.

Junto al fenómeno de la interdependencia y de su constante dilatación, persisten, por otra parte, en todo el mundo, fortísimas desigualdades entre países desarrollados y países en vías de desarrollo, alimentadas también por diversas formas de explotación, de opresión y de corrupción, que influyen negativamente en la vida interna e internacional de muchos Estados. El proceso de aceleración de la interdependencia entre las personas y los pueblos debe estar acompañado por un crecimiento en el plano ético- social igualmente intenso, para así evitar las nefastas consecuencias de una situación de injusticia de dimensiones planetarias, con repercusiones negativas incluso en los mismos países actualmente más favorecidos.414

NOTAS para esta sección

413A la interdependencia se puede asociar el tema clásico de la socialización, tantas veces examinado por la doctrina social de la Iglesia, cf. Juan XXIII, Carta enc. Mater et magistra: AAS 53 (1961) 415-417; Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, 42: AAS 58 (1966) 1060-1061; Juan Pablo II, Carta enc. Laborem exercens, 14-15: AAS 73 (1981) 612-618.

414Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Sollicitudo rei socialis, 11-22: AAS 80 (1988) 525-540.

Este Compendio se publica íntegramente, por entregas, aquí.

La misión te renueva

Si queremos crecer en la vida espiritual, no podemos dejar de ser misioneros. La tarea evangelizadora enriquece la mente y el corazón, nos abre horizontes espirituales, nos hace más sensibles para reconocer la acción del Espíritu, nos saca de nuestros esquemas espirituales limitados. Simultáneamente, un misionero entregado experimenta el gusto de ser un manantial, que desborda y refresca a los demás. Sólo puede ser misionero alguien que se sienta bien buscando el bien de los demás, deseando la felicidad de los otros. Esa apertura del corazón es fuente de felicidad, porque «hay más alegría en dar que en recibir» (Hch 20,35). Uno no vive mejor si escapa de los demás, si se esconde, si se niega a compartir, si se resiste a dar, si se encierra en la comodidad.

(Papa Francisco, en Evangelii Gaudium, n. 272)

Diez reflexiones para una nueva política

“La Semana Santa ha terminado. Son unos días de oración y reconversión en los que se actualiza la Pasión de Cristo. También es una ocasión especial para reencontrarnos con nuestras costumbres y tradiciones y vivir un fenómeno universal conforme a las particularidades culturales de nuestro pueblo. Como somos unos tipos inquietos, en La Casa en el Árbol hemos aprovechado estas fechas para reflexionar sobre el tiempo en que nos ha tocado vivir. Hemos sacado un puñado de reflexiones políticas que nos gustaría compartir contigo…”

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Llevar la Palabra a la vida, 2 de 2, Algunas sugerencias prácticas

[Retiro espiritual con un Grupo de Biblia y Evangelización de la Parroquia de María Reina, en Puerto Azul, Guayaquil.]

Tema 2 de 2: Algunas sugerencias prácticas

* El lugar primero y privilegiado de la Palabra de Dios es la familia. Si la familia no cumple su función de evangelización, mal pueden reemplazarla la parroquia o la escuela.

* Dentro de la familia hay roles básicos, que corresponde de un modo muy profundo a la psicología y el ser del hombre y de la mujer: el hombre ayuda preferencialmente en las fases propias del “entender” mientras que la mujer ayuda particularmente en las fases del “aplicar.”

* La llegada de la Palabra al hogar es un proceso que no debe violentarse. Ayudas posibles: utilizar textos en afiches oportunos; las dedicatorias en las tarjetas; la presencia física de la Biblia en lugar visible y solemne; el hacer lecturas de pasajes escogidos para fechas especiales.

* Pero lo que más ayuda es estar llenos de la Palabra de Dios, de modo que en el día a día de la familia los pasajes bíblicos se mencionen y apliquen con naturalidad y calen en el corazón.

* Todo ello requiere de un ambiente en el que no abunden las imágenes pero sí estén presentes como lugares de referencia, estética y sobre todo, oración.