La Promesa Cumplida, No. 6 de 7: Jesus sana tus ojos

Promesa Cumplida – Congreso de la Renovación Carismática en Edmonton, Canadá. Tema 6 de 7: Jesús sana tus ojos

* Pasa con frecuencia que le pedimos a Dios bendiciones que ya Él nos ha concedido sino que simplemente no vemos porque nuestra angustia, ofuscación o tristeza empañan la mirada. Por eso hay que orar como aquel ciego del Evangelio: “Señor, haz que vea…”

La colección completa de estas siete predicaciones se encuentra aquí: http://fraynelson.com/edmonton2011

La Promesa Cumplida, No. 3 de 7: Jesus ante la enfermedad

Promesa Cumplida – Congreso de la Renovación Carismática en Edmonton, Canadá. Tema 3 de 7: Jesús ante la enfermedad

* Por su condición frágil y disminuida, el enfermo puede fácilmente sentirse excluido de la plenitud de vida anunciada por la Palabra.

* Pero Cristo desplegó una amplia labor de misericordia con los enfermos, de modo que importa no sólo el milagro sino su significado en cuanto anuncio del reinado de Dios.

* Tres milagros típicos son estudiados: la curación del leproso, del paralítico y de la hemorroísa.

La colección completa de estas siete predicaciones se encuentra aquí: http://fraynelson.com/edmonton2011

Catecismo Minimo de Sanacion

1. ¿Cómo sabemos si estamos sanos? Cuando podemos hablar con paz sobre cada etapa y dimensión de nuestra vida.

2. ¿Quiénes necesitan sanación? Prácticamente todos, en todas las clases sociales, profesiones y oficios.

3. ¿Todo se puede sanar? Sí, en principio, reconociendo que las heridas no es que dejen de importar sino que ya no nos gobiernan.

4. ¿A quiénes herimos más? A los que tenemos más cerca.

5. La sanación, ¿es un instante o un proceso? En general, es más un proceso.

6. ¿Cómo nos sana Dios? Hace en nosotros una nueva creación: define un nuevo modo de historia.

7. ¿Qué podemos hacer para ayudar en la sanación de nuestros prójimos? Orar, escuchar, y según las posibilidades, aconsejar.

La Biblia y nuestro mundo emocional

La Biblia y nuestras emociones

1. Dios no nos quiere insensibles.
2. Dios conoce nuestras dolencias y se compadece de ellas
3. Dios no nos quiere guardando resentimientos.
4. Ningún duelo debe ser eterno.
5. La paz no llega; hay que buscarla, construirla, cultivarla.
6. Nadie debe sufrir solo. Hay que aprender a sufrir delante de Dios.
7. Si reina el amor de Dios, los demás amores encuentran su lugar. Papel de la memoria.

La antología de las citas bíblicas completas se encuentra aquí.

Sanando la voluntad herida, 2 de 2

Sanación de la voluntad herida. Tema 2 de 2: La obra de la gracia.

* La teología de Santo Tomás distingue la obra de la gracia cuando es “operante,” o sea, obrando en nosotros pero como sin nosotros; y cuando es “cooperante” es decir, cuando, habiendo transformado ya la raíz de nuestra voluntad, y por consiguiente esta voluntad “coopera” con Dios, siendo siempre Dios la causa primera principal de todo bien en el hombre redimido.

* Los pasos típicos de la gracia operante se pueden ver en la parábola del hijo pródigo: (1) Sentir fastidio o pesar de la propia situación, y reconocer que uno nació para otra cosa. (2) Admitir la posibilidad general o abstracta de llegar a ser diferente. (3) Plantearse un cambio actual, inmediato, como posibilidad próxima. (4) Una decisión: “me levantaré;” decisión de salir de la comodidad y ventajas del pecado. (5) La confesión, sincera, dolida y humilde, que asume la propia realidad, no como un final sino como un nuevo punto de partida.

* La gracia cooperante crece con la formación en el amor. Textos sugeridos: (1) Qué es es la vida nueva: 1 Pedro. (2) Crecer en el amor agradecido y la alabanza: Salmos 145 a 150. (3) Crecer en la verdad del Evangelio, y no en un Cristo imaginado: Evangelio según san Marcos. (4) Buscar la propia vocación porque somos amados para ser llamados: 1 Timoteo. (5) Afianzar la raíz: el Sermón de la Montaña, Mateo, capítulos del 5 al 7. (6) Prepararme para la batalla: 1 Juan. (7) Abrirse a una esperanza de victoria final: Apocalipsis, capítulos del 19 al 21.

Sanando la voluntad herida, 1 de 2

Sanación de la voluntad herida. Tema 1 de 2: Redefiniendo lo imposible.

* La voluntad es la facultad del querer. Tiene actos que van “hacia afuera,” es decir, que producen un efecto actuando sobre algo. Tiene también actos interiores, “hacia adentro,” es decir, los propios del afecto y del amor como tal.

* La voluntad es transformada por el amor de Dios, que es el Espíritu Santo. Su Don trae luz a la inteligencia y fuego al corazón.

* Dios, cuando actúa en el corazón, redefine qué es posible y qué es imposible. A menudo, lo que uno juzgaba imposible se vuelve no sólo posible sino deseable, de modo que la virtud misma se vuelve amable y cercana.

Sanacion Profunda, 3 de 3

Sanación Profunda. Tema 3: Pasos en el camino de la sanación

(1) Hay que ser de Cristo, el cual dice: “Mis ovejas conocen mi voz.” Para reconocer la voz de Cristo hay que encontrarlo en los cinco lugares donde principalmente se le encuentra: la Sagrada Escritura, la Eucaristía, el servicio a los pobres, la comunión con la Iglesia, la oración que abre nuestra mente y nuestro ser hacia el Cielo.

(2) Autoexamen de nuestras motivaciones, de posibles mentiras, y de ventajas con que el pecado pretenda tenernos encadenados.

(3) Admitir la verdad de lo que realmente tenemos. En el caso de un perdón, dos cosas son muy importantes: (a) Saber que la persona que creíamos que teníamos, no está, no existe.

(4) Recordar que perdonar es abrir una nueva historia, y que esto sólo es posible desde Dios, pues sólo Dios es creador.

(5) Anhelo de cumplir de corazón la voluntad de Dios.

Sanacion Profunda, 2 de 3

Sanación Profunda. Tema 2: Obstáculos y bloqueos en la sanación

A menudo la sanación se detiene porque uno encuentra ventajas en estacionarse en el pecado.

(1) El garrote. A veces es grato declararse resentido para siempre, de modo que uno siempre pueda recordar a otros sus faltas.

(2) La manipulación. Es la tentación de ser perpetuamente un bebé que reclama toda la atención que quiere, y que nunca tiene responsabilidad de nada.

(3) El desquite: episodios de codicia, venganza e intenso egoísmo.

(4) El miedo–y la engañosa dulzura de encerrarse.

(5) El capricho: queremos sanarnos pero para seguir nuestros planes, y no los del Señor.

Sanacion Profunda, 1 de 3

Sanación Profunda. Tema 1: ¿Qué es estar sano?

Cinco identificadores de verdadera salud y sanidad:

(1) Bienestar. En el sentido de una sensación reposada, habitual de contento consigo mismo, y sobre todo, de apertura al bien y lo bueno.

(2) Paz. No sólo tranquilidad sino capacidad de estar uno consigo mismo.

(3) Crecimiento. Desarrollo de las propias potencialidades y talentos. Capacidad de conectar con diversas realidades y personas.

(4) Integridad. Aceptar y acoger cada aspecto de tu vida, tu pasado, tus raíces.

(5) Firmeza en el bien. Una persona genuinamente sana reacciona de un modo sano ante un mundo enfermo.

SPA, Sindrome Post-Aborto

“Entre los Trastornos de Estrés Post-Traumático (PTSD) que afectan a las víctimas de atentados terroristas, de desastres naturales y a excombatientes de guerra, hay uno que afecta a millones y millones de personas, en su mayoría mujeres*: es el Síndrome Post-aborto (SPA). Recibe su nombre del Síndrome Post-Vietnam, el primer tipo de PTSD estudiado, por la similitud de los síntomas y su intensidad, con el agravante añadido del silencio y la marginación que rodea a la patología resultante de un aborto provocado. A pesar de los numerosos estudios realizados en todo el mundo y del hecho de que este Síndrome Post-aborto figura en los manuales de medicina y psicología de muchas universidades, una pesada cortina de silencio cubre todo lo relacionado con el aborto, especialmente en España…”

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Pasos para restaurar tu matrimonio

“Los pasos son simples, no son mágicos pero son contundentes, requiero entonces que te decidas a recorrerlos hasta el final y cuenta con mis oraciones, pues esta web salio despues de la misma experiencia que tu estas pasando y aprendi mucho, ahora mi hogar esta unido y los segundos vinos son mejores que los primeros, como en las bodas de Canaa…”

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VIII-C. El consuelo de Dios

297. Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre compasivo y Dios de todo consuelo, que nos consuela en cualquier tribulación, para que nosotros, en virtud del consuelo que recibimos de Dios, podamos consolar a los que pasan cualquier tribulación. (2 Cor 1,3-4)

298. El da fuerza al cansado, acrecienta el vigor del inválido; aun los muchachos se cansan, se fatigan; los jóvenes tropiezan y vacilan; pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren sin cansarse, marchan sin fatigarse. (Is 40,29-31)

299. Todo lo puedo con el que me da fuerzas. (Flp 4, 13)

300. Te basta mi gracia; la fuerza se realiza en la debilidad. (2 Cor 12,9)

301. La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios se infunde en nuestro corazón por el don del Espíritu Santo. (Rm 5,5)

El primero de todos los dones

La fe permite que las cosas sucedan en nuestra vida a la escala y la manera de Dios, que son más altas y mejores que las nuestras.

En el evangelio según San Juan más que hablar de “milagros” se habla de “señales” porque los prodigios de Dios son ante todo eso: señales que apuntan hacia la abundancia de su amor sabio y poderoso.

[Predicación en el encuentro de los Misioneros de Jesús en Ciudad de Panamá.]