En tu corazon, primero Dios

Me das la impresión de que llevas el corazón en la mano, como ofreciendo una mercancía: ¿quién lo quiere? -Si no apetece a ninguna criatura, vendrás a entregarlo a Dios. ¿Crees que han hecho así los santos?

¿Por qué abocarte a beber en las charcas de los consuelos mundanos si puedes saciar tu sed en aguas que saltan hasta la vida eterna?

Desasimiento. -¡Cómo cuesta!… ¡Quién me diera no tener más atadura que tres clavos ni más sensación en mi carne que la Cruz!

¿No presientes que te aguarda más paz y más unión cuando hayas correspondido a esa gracia extraordinaria que te exige un total desasimiento? -Lucha por El, por darle gusto: pero fortalece tu esperanza.

No quieres sujetarte a la Voluntad de Dios… y te acomodas, en cambio, a la voluntad de cualquier criaturilla.

No me saques las cosas de quicio: si se te da Dios mismo, ¿a qué ese apego a las criaturas?

Flaquea tu corazón y buscas un asidero en la tierra. -Bueno; pero cuida de que el apoyo que tomas para no caer no se convierta en peso muerto que te arrastre, en cadena que te esclavice.

Dime, dime: eso… ¿es una amistad o es una cadena?

Mas de 700 dias

Hace dos años mi madre partió de esta tierra. El extraño silencio que dejan los que parten hace que sus voces y memorias permanezcan como eco profundo, que a veces despierta una forma nueva de conciencia, como una puerta hacia una realidad que no podemos comprender.

Al mismo tiempo, al no poder conectar su presencia real con ningún sitio, ni siquiera con la bella y humilde tumba donde reposan sus restos, uno va descubriendo otro modo de presencia. Es una certeza preciosa, localizable sólo en las coordenadas del alma, como el afecto que puede sentir el niño en el colegio aunque no vea a la mamá, que está en casa.

Esto que describo no tiene nada que ver con el espiritismo. La invocación de muertos es una especie de rebeldía ante el hecho de la muerte; es un querer someter a los difuntos a los ritmos de nuestra vida obligada al reloj y al tiempo. Cuando uno sabe de Dios como Dueño único, sabio, poderoso y amoroso de los misterios de la muerte y de la vida, entiende también que no hay sentido en esa rebeldía y que sólo el lazo del amor, en que cabe la intercesión, ni más faltaba, nos une con los que ya fallecieron.

¿Qué aprendí de mi madre? ¿Qué respuesta puedo yo decir después de más de 700 días sin verla ni escucharla?

1. Nada tan elocuente como el silencio. Mamá fue confidente de muchos amigos y amigas. Su discreción, su caridad, su absoluta lealtad con cada persona, hicieron de ella un instrumento eficaz del Don de Consejo. De sus oídos, a su corazón, y de ahí, a la plegaria. Ella trató la intimidad de cada persona como algo sagrado que sólo puede ser tomado con los paños limpios de la plegaria.

2. El heroísmo del día a día. La lista de renuncias de mi madre es muy larga para escribirla aquí, y quizás ofendería su modestia si diera detalles. Lo que nos queda claro es que se olvidó de sí misma. Dio la vida. Nunca responsabilizó a nadie de haber tomado esa decisión. Nunca le escuché quejarse de haberse decidido a amar en esas dimensiones.

3. La fuerza de la constancia en la piedad. Su vida de fe fue sobria pero no le faltaba fuego. Con sencillez de niña, decía, ya bien pasados los 70 años de edad: “Yo todo lo resuelvo con la oración.” Era algo que podíamos ver. Algo que quedó registrado en sus arrugados libros y desgastadas páginas de sus novenas y devociones preferidas.

4. Saberse distinto te recuerda que eres como los demás. ¡También ellos son distintos! Yo vi crecer espiritualmente a mi madre. Como se dice de Jesús en la infancia, ella no sólo aumentaba años, sino también gracia y sabiduría. Su palabra sabía volverse inesperadamente caritativa cuando tenía que referirse a pecados o faltas de otras personas. En una ocasión tenía que decir algo sobre una mujer casquivana que yo también conocía. Mi madre simplemente comentó: “Sólo Dios sabe cuánta pasión le ha dado a cada uno; sólo Él podrá juzgarla.”

5. Escoge bien tus batallas. Convivir no es fácil; pero puede volverse imposible si uno hace de cada diferencia un conflicto, y de cada conflicto una historia de recriminaciones. Mamá cultivó el arte delicado de escoger qué era esencial y qué no lo era a la hora de convivir con mi padre, siendo ellos tan distintos en tantas cosas. Al final, ambos lograron que un núcleo sustancial de valores tomara raíz en nosotros los hijos, y sobre todo: que aprendiéramos a aceptarnos y querernos mutuamente.

6. Aprende pronto el arte de la conversación. “¡Nunca se les acaba el tema!” comentó divertido mi hermano mayor, al ver que a altas horas de la noche, si ambos estaban despiertos, casi con seguridad estaban conversando. La psicología más sana, la más sencilla, y la más real, enseña esto: la pasión física declina; la belleza se marchita; las metas económicas o laborales pasan al final a segundo o tercer plano; lo decisivo es saber estar con el otro. Y mi madre lo sabía.

7. No dejes pasar un día sin una buena risa. Música que podrán extrañar mis oídos hasta que muera es el sonido de su risa gozosa, espontánea, transparente como su alma grande. No sé quién enseñó a mi madre que el verdadero sabio nunca se toma demasiado en serio. Fue de las lecciones que mejor practicó mientras la conocí.

8. No te devuelvas: la vida no tiene retornos. Le pregunté una vez a mi madre si querría volver a vivir alguna época de su vida. Pensó sólo un instante y sonriendo comentó: “Cada etapa la viví muy bien; lo suficiente. No tengo necesidad de regresar.” por eso sé que si le preguntara si quiere que nos reunamos me diría: “¡Claro! Pero no que yo vaya allá; ¡vengan ustedes acá!”

Aspectos practicos sobre la pureza

Nunca hables, ni para lamentarte, de cosas o sucesos impuros. -Mira que es materia más pegajosa que la pez. -Cambia de conversación, y, si no es posible, síguela, hablando de la necesidad y hermosura de la santa pureza, virtud de hombres que saben lo que vale su alma.

No tengas la cobardía de ser “valiente”: ¡huye!

Los santos no han sido seres deformes; casos para que los estudie un médico modernista. Fueron, son normales: de carne, como la tuya. -Y vencieron.

Aunque la carne se vista de seda… -Te diré, cuando te vea vacilar ante la tentación, que oculta su impureza con pretextos de arte, de ciencia…, ¡de caridad! Te diré, con palabras de un viejo refrán español: aunque la carne se vista de seda, carne se queda.

¡Si supieras lo que vales!… -Es San Pablo quien te lo dice: has sido comprado “pretio magno” -a gran precio. Y luego te dice: “glorificate et portate Deum in corpore vestro” -glorifica a Dios y llévale en tu cuerpo.

Cuando has buscado la compañía de una satisfacción sensual… ¡qué soledad luego!

¡Y pensar que por una satisfacción de un momento, que dejó en ti posos de hiel y acíbar, me has perdido el “camino”!

“Infelix ego homo!, quis me liberabit de corpore mortis huius?” -¡Pobre de mí!, ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? -Así clama San Pablo. -Anímate: él también luchaba.

A la hora de la tentación piensa en el Amor que en el cielo te aguarda: fomenta la virtud de la esperanza, que no es falta de generosidad.

No te preocupes, pase lo que pase, mientras no consientas. -Porque sólo la voluntad puede abrir la puerta del corazón e introducir en él esas execraciones.

La santa pureza

La santa pureza la da Dios cuando se pide con humildad.

¿Qué hermosa es la santa pureza! Pero no es santa, ni agradable a Dios, si la separamos de la caridad. La caridad es la semilla que crecerá y dará frutos sabrosísimos con el riego, que es la pureza. Sin caridad, la pureza es infecunda, y sus aguas estériles convierten las almas en un lodazal, en una charca inmunda, de donde salen vaharadas de soberbia.

Hace falta una cruzada de virilidad y de pureza que contrarreste y anule la labor salvaje de quienes creen que el hombre es una bestia. -Y esa cruzada es obra vuestra.

Muchos viven como ángeles en medio del mundo. -Tú… ¿por qué no?

Cuando te decidas con firmeza a llevar vida limpia, para ti la castidad no será carga: será corona triunfal.

Me escribías, médico apóstol: “Todos sabemos por experiencia que podemos ser castos, viviendo vigilantes, frecuentando los Sacramentos y apagando los primeros chispazos de la pasión sin dejar que tome cuerpo la hoguera. Y precisamente entre los castos se cuentan los hombres más íntegros, por todos los aspectos. Y entre los lujuriosos dominan los tímidos, egoístas, falsarios y crueles, que son características de poca virilidad”.

La gula es la vanguardia de la impureza.

No quieras dialogar con la concupiscencia: despréciala.

El pudor y la modestia son hermanos pequeños de la pureza.

Sin la santa pureza no se puede perseverar en el apostolado.

La oracion como principio y fundamento

¿Santo, sin oración?… -No creo en esa santidad.

Si no eres hombre de oración, no creo en la rectitud de tus intenciones cuando dices que trabajas por Cristo.

Le decías: “No te fíes de mí… Yo sí que me fío de ti, Jesús… Me abandono en tus brazos: allí dejo lo que tengo, ¡mis miserias!” -Y me parece buena oración.

La oración del cristiano nunca es monólogo.

“Hacer un minuto de silencio por…”. -Deja eso para los que tienen el corazón seco. Los católicos, hijos de Dios, hablamos con el Padre nuestro que está en los cielos.

No dejes tu lección espiritual. -La lectura ha hecho muchos santos.

ESCUCHA, Breve Curso sobre la Fe, 8 de 8, Crecer en la fe

Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.

8. Caminos de crecimiento en la fe
8.1 Oración: “Señor, aumenta mi fe.” “Señor, que vea”
8.2 Escucha de la Palabra (“La fe viene de escuchar” – Romanos 10)
8.3 La liturgia y los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Confesión
8.4 La fe crece al ponerla en práctica (Mateo 7)
8.5 La fe se afianza recibiendo testimonio en la propia comunidad
8.6 La fe se amplía al contacto con las vidas de los santos
8.7 La fe se purifica y consolida con el estudio, si es humilde y en comunión con la Iglesia
8.8 La fe se consolida en la victoria sobre la tentación
8.9 La fe se robustece compartiéndola en la evangelización
8.10 Leer el paso de Dios en la propia historia

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ESCUCHA, Breve Curso sobre la Fe, 7 de 8, Enemigos sutiles de la fe

Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.

7. Enemigos sutiles de la fe
7.1 Las “películas”: lo que uno supone que sería “normal” para uno
7.2 Los “derechos”: el intento de asegurar un mínimo de retorno a la inversión
7.3 Las comparaciones con el bueno y con el malo
7.4 La rutina, la costumbre, la fe “sociológica”
7.5 La comodidad, el área de confort.

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ESCUCHA, Breve Curso sobre la Fe, 6 de 8, Amenazas a la fe

Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.

6. Amenazas contra la fe
6.1 Autoexclusión (la “mala suerte;” el poder del pasado)
6.2 Propia cobardía, incoherencia, impenitencia, curiosidad, descuido
6.3 Antitestimonios no digeridos
6.4 Eventos trágicos no asimilados
6.5 Confusión doctrinal: falso ecumenismo, super-simplificación (“al fin y al cabo todo va a lo mismo”), tolerancia sin discernimiento, engañosa paz social
6.6 Los partidos y facciones en la comunidad
6.7 Los “ismos”: ateísmo, agnosticismo, sincretismo, panteísmo, subjetivismo, psicologismo, irenismo

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ESCUCHA, Breve Curso sobre la Fe, 5 de 8, Falsificaciones de la fe

Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.

5. Falsificaciones de la fe
5.1 Convicción subjetiva
5.2 Energía / pensamiento positivo
5.3 Negación de la realidad (“Hagamos de cuenta…”)
5.4 Esquema plausible y racional
5.5 Activismo y búsqueda de relevancia social
5.6 Espiritualismo y sobrenaturalismo
5.7 Fanatismo

[podcast]http://fraynelson.com/conferencias/madurez/curso_sobre_la_fe_5_de_8_falsificaciones_de_la_fe.mp3[/podcast]

ESCUCHA, Breve Curso sobre la Fe, 4 de 8, Una fe madura

Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.

4. Rostro de una fe madura
4.1 Firme, estable, perseverante
4.2 Gozosa, contagiosa, luminosa
4.3 Eclesial: situada y a la vez, universal
4.4 Integral, coherente, total
4.5 Profunda, cierta y correcta
4.6 “Obra por el amor”
4.7 Misionera y evangelizadora

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ESCUCHA, La Medida Justa

El ministerio de Elías, gigante de la fe en el Antiguo testamento, muestra que nuestra oración nos une al Dios que en todo da la medida justa.

[podcast]http://fraynelson.com/homilias_mp3/o104002a.mp3[/podcast]

ESCUCHA, Breve Curso sobre la Fe, 3 de 8, El contenido de la fe

Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.

3. El contenido de la fe
3.1 Las confesiones de fe
3.2 Los símbolos de la fe
3.3 La liturgia
3.4 La catequesis
3.5 La religiosidad poplar
3.6 La teología
3.7 La mística

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ESCUCHA, Breve Curso sobre la Fe, 2 de 8, La Fe como Confianza

Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.

2. La fe como confianza
2.1 Descentramiento natural (hijo – padre, discípulo – maestro, paciente – médico)
2.2 Descentramiento sobrenatural (pueblo – Moisés, rey – profeta, apóstoles – Cristo)
2.3 Algunos testimonios bíblicos: Abraham, Los Salmos, los Profetas, la Virgen María, los Apóstoles

[podcast]http://fraynelson.com/conferencias/madurez/curso_sobre_la_fe_2_de_8_fe_como_confianza.mp3[/podcast]

ESCUCHA, Breve Curso sobre la Fe, 1 de 8, Riqueza y Complejidad de la Fe

Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.

Tema 1: Riqueza y complejidad de la fe.
1.1 Consciente e inconsciente
1.2 Subjetiva, comunitaria y objetiva
1.3 Intelectual y volitiva
1.4 Acto específico y atmósfera que cobija
1.5 Comprende lo ordinario y lo extraordinario
1.6 Se puede testificar pero no imponer
1.7 Se puede exponer pero es puro don
1.8 Se puede defender pero no demostrar
1.9 Requiere de obras tanto como de palabras
1.10 Transforma el mundo presente pero va más allá de él

[podcast]http://fraynelson.com/conferencias/madurez/curso_sobre_la_fe_1_de_8_riqueza_y_complejidad_de_la_fe.mp3[/podcast]

Jerusalen puede suceder cerca de ti

MEMORIA DE SAN BERNABÉ, APÓSTOL

La historia de Bernabé nos lleva a descubrir la esencia de la historia de la misión en la Iglesia: multiplicar el misterio y el don de Jerusalén.

[podcast]http://fraynelson.com/homilias_mp3/sbrn006a.mp3[/podcast]

Persevera en tu oracion

Cuando vayas a orar, que sea éste un firme propósito: ni más tiempo por consolación, ni menos por aridez.

No digas a Jesús que quieres consuelo en la oración. -Si te lo da, agradéceselo. -Dile siempre que quieres perseverancia.

Persevera en la oración. -Persevera, aunque tu labor parezca estéril. -La oración es siempre fecunda.

Tu inteligencia está torpe, inactiva: haces esfuerzos inútiles para coordinar las ideas en la presencia del Señor: ¡un verdadero atontamiento! No te esfuerces, ni te preocupes. -Oyeme bien: es la hora del corazón.

Esas palabras, que te han herido en la oración, grábalas en tu memoria y recítalas pausadamente muchas veces durante el día.

“Pernoctans in oratione Dei” -pasó la noche en oración. -Esto nos dice San Lucas, del Señor. Tú, ¿cuántas veces has perseverado así? -Entonces…

Si no tratas a Cristo en la oración y en el Pan, ¿cómo le vas a dar a conocer?