
Comparto aquí un Curso sobre el Sacramento de la Eucaristía que fue ofrecido a los frailes estudiantes dominicos en Abril de 2008. Consta de 10 grabaciones, incluyendo un apéndice. Cada archivo en MP3 contiene dos temas en un tiempo de 60 a 75 minutos. Se permite expresamente la reproducción privada o pública citando la fuente. Los enlaces a los archivos de audio son los de cada título. ¡Sea para gloria de Dios y mayor amor al Sacramento Admirable!
Sección 1 de 4: Propedéutica Eucarística.
El Sacramento de la Eucaristía (1)
Los temas 1 y 2 muestran las dificultades que el Gnosticismo y el Esencialismo traen para la recta comprensión y vivencia del Sacramento por excelencia.
El Sacramento de la Eucaristía (2)
Los temas 3 y 4 muestran las dificultades que el Subjetivismo – Relativismo y el Cientificismo – Modernismo traen para la recta comprensión y vivencia del Sacramento por excelencia.
Sección 2 de 4: Fuentes del Sacramento en la Sagrada Escritura.
El Sacramento de la Eucaristía (3)
Los temas 5 y 6 abordan la Liberación y la Alianza como claves de comprensión de la Cena Pascual según el Éxodo. Al principio se ofrece una introducción sobre los sentidos literal y espiritual de la Biblia.
El Sacramento de la Eucaristía (4)
Los temas 7 y 8 exponen el lugar de la Eucaristía en el conjunto del Nuevo Testamento, es decir, su conexión con la Hora de Jesús, con la Alianza – Pascua, con el binomio Ley – Gracia, y con la superación del culto del templo, es decir, una mirada a Cristo, Sumo Sacerdote.
Sección 3 de 4: Elaboración Teológica.
El Sacramento de la Eucaristía (5)
Los temas 9 y 10 presentan testimonios significativos del lugar y modo de celebración de la Eucaristía en la Antigüedad cristiana, desde la Didajé hasta San Ambrosio de Milán. Se hace especial énfasis en el contraste entre la conciencia cristiana de la realidad de la carne de Cristo, por un lado, y la multitud de corrientes gnósticas, por el otro. La Eucaristía se convierte en criterio de pertenencia y punta de lanza en la lucha por preservar la verdadera fe.
El Sacramento de la Eucaristía (6)
Los temas 11 y 12 presentan en breve esquema la teología eucarística de San Agustín y luego la de Santo Tomás de Aquino. El diferente énfasis que cada uno de ellos hace sirve de indicación sobre el camino recorrido en la elaboración sistemática de este tratado y también de pista sobre algunas de las exageraciones que todavía hoy nos afectan.
Sección 4 de 4: Aspectos Litúrgicos y Pastorales.
El Sacramento de la Eucaristía (7)
Los temas 13 y 14 presentan criterios generales para una praxis y, más aún, vida eucarística de los sacerdotes, y luego algunos elementos del necesario balance entre términos que pueden parecer opuestos pero que en realidad están llamados a complementarse como cena fraterna – sacrificio o devoción personal – compromiso social.
APÉNDICE: Congreso Eucarístico
El Sacramento de la Eucaristía (8)
Primera de tres predicaciones: Haced esto en memoria mía.
El Sacramento de la Eucaristía (9)
Segunda de tres predicaciones: María, Mujer Eucarística.
El Sacramento de la Eucaristía (10)
Tercera de tres predicaciones: Eucaristía, Misterio de Luz.

Alfonso Llano Escobar es un jesuita colombiano, algo más que octogenario, especialista en bioética, escritor asiduo del periódico EL TIEMPO de circulación nacional. Teniendo tan alta tribuna, el ilustre sacerdote ha decidido exponer sus opiniones no tanto sobre bioética, de la que poco escribe, sino sobre teología, pastoral o más o menos lo que quiera. Uno de sus últimos escritos lleva un título rotundo, que tiene carácter de testamento:
¡Gloria a Dios! Según
Cuando los británicos protestantes empezaron a tomar posesión por la fuerza de los templos católicos en Irlanda hubo un enfrentamiento cultural y civil, por supuesto, pero también la confrontación de dos modos de ser iglesia. Tal vez la mejor manera de percibir la diferencia es preguntarse qué clase de diálogo pudo darse en tales circunstancias, a principios del siglo XVII. La respuesta puede ayudar a entender por qué existe una Latinoamérica católica, por qué Polonia es baluarte del catolicismo en Europa Occidental, y por qué el avance teológico no suele ir a la par con el avance misionero.
Internet está lleno de metáforas que trasladan del mundo real al ciberespacio las referencias básicas de nuestro ser corpóreo. Hablamos de un “sitio” web, que tiene una “dirección” a la que uno llega como “internauta.” El programa que permite que estas palabras mismas aparezcan en la pantalla del ordenador suele llamársele “navegador,” ya se trate de Internet Explorer, Firefox, Safari, Opera o de algún otro.
Quiero con estas palabras unirme a tantos otros testimonios que se han dado y que se van a seguir escuchando sobre la vida y obra de una mujer infatigable y gozosa en el servicio a la causa del Evangelio. Su palabra vigorosa, convencida, enamorada, recibió fuerza que luego se condensó en la Asociación María Santificadora (AMS), con la que me unen lazos de amistad y gratitud. No me corresponde a mí hacer una semblanza biográfica, que otros harán más amplia y mejor. Aquí solo quiero expresar lo que significó para mí encontrar a Gloria Niño, una mujer que anunció con su palabra el mensaje de Cristo, y con esto digo por supuesto: una mujer predicadora. ¿Qué mensaje nos trae este hecho hoy en nuestra amada Iglesia?
Si Dios estaba advirtiendo a Pilato a través de su esposa: “No te metas con ese Justo” (San Mateo 27,19), agotando hasta el último recurso para tocar y cambiar su corazón, ¿qué habría pasado, si en su libertad, Pilato hubiera elegido no condenar a Jesús? No sé; ¿no era la voluntad del Padre la Cruz de Nuestro Señor? ¿No debía cumplirse lo que sucedió? ¿Habría sido Jesús condenado de todas formas? O, ¿Dios tendría otro plan de salvación? O tal vez, ¿no debe uno hacerse esas preguntas? Es que llegan al pensamiento, y me pareció ver como una contradicción. Gracias, Fray Nelson. Saludo y abrazo. -María Magdalena G.


Me unen lazos de amistad con la Compañía de Jesús: una amistad que permite ver de cerca muchas de las grandezas y bajezas de la Orden fundada por san Ignacio. Para mí es claro que una proporción escandalosa de ellos han desertado de la fe católica con el agravante de no decirlo sino de presentarse como reintérpretes de la fe o incluso como misioneros de un mensaje supuestamente más cercano al “núcleo” del Evangelio o de la vida de Jesucristo. Es claro también que la obediencia al Papa, en el caso de muchos de ellos, es ficticia, nominal o únicamente entendida en términos de “servir” al Papa diciéndole qué tiene que hacer y decir, para luego criticarlo sin piedad ni justicia cuando no piensa o actúa como ellos quisieran. El cuadro, pues, es sombrío, desesperanzador e incluso misterioso, porque yo, lo mismo que algún otro amigo que escribió recientemente, me pregunto cómo logran sobrevivir los jesuitas católicos viendo que lo poco o mucho que ellos logran hacer es anegado por la babaza herética de sus cohermanos.