Reflexión en un Grupo de Oración en Santa Cruz. Tema 2 de 2: La quíntuple originalidad del “Reino de Dios” en la predicación y el ministerio de Jesús, y cómo esta originalidad se condensa en las Bienaventuranzas y en la Cruz.
Día de Reflexión con un grupo de Hermanas Dominicas. Tema 1 de 2: Fundamentos.
Exploramos algunos de los aportes a la construcción de la noción del “bien común” desde la perspectiva de Platón, Aristóteles, Santo Tomás de Aquino, el Concilio Vaticano II y un punto del magisterio de Juan Pablo II.
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
8. Caminos de crecimiento en la fe
8.1 Oración: “Señor, aumenta mi fe.” “Señor, que vea”
8.2 Escucha de la Palabra (“La fe viene de escuchar” – Romanos 10)
8.3 La liturgia y los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Confesión
8.4 La fe crece al ponerla en práctica (Mateo 7)
8.5 La fe se afianza recibiendo testimonio en la propia comunidad
8.6 La fe se amplía al contacto con las vidas de los santos
8.7 La fe se purifica y consolida con el estudio, si es humilde y en comunión con la Iglesia
8.8 La fe se consolida en la victoria sobre la tentación
8.9 La fe se robustece compartiéndola en la evangelización
8.10 Leer el paso de Dios en la propia historia
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
7. Enemigos sutiles de la fe
7.1 Las “películas”: lo que uno supone que sería “normal” para uno
7.2 Los “derechos”: el intento de asegurar un mínimo de retorno a la inversión
7.3 Las comparaciones con el bueno y con el malo
7.4 La rutina, la costumbre, la fe “sociológica”
7.5 La comodidad, el área de confort.
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
6. Amenazas contra la fe
6.1 Autoexclusión (la “mala suerte;” el poder del pasado)
6.2 Propia cobardía, incoherencia, impenitencia, curiosidad, descuido
6.3 Antitestimonios no digeridos
6.4 Eventos trágicos no asimilados
6.5 Confusión doctrinal: falso ecumenismo, super-simplificación (“al fin y al cabo todo va a lo mismo”), tolerancia sin discernimiento, engañosa paz social
6.6 Los partidos y facciones en la comunidad
6.7 Los “ismos”: ateísmo, agnosticismo, sincretismo, panteísmo, subjetivismo, psicologismo, irenismo
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
5. Falsificaciones de la fe
5.1 Convicción subjetiva
5.2 Energía / pensamiento positivo
5.3 Negación de la realidad (“Hagamos de cuenta…”)
5.4 Esquema plausible y racional
5.5 Activismo y búsqueda de relevancia social
5.6 Espiritualismo y sobrenaturalismo
5.7 Fanatismo
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
4. Rostro de una fe madura
4.1 Firme, estable, perseverante
4.2 Gozosa, contagiosa, luminosa
4.3 Eclesial: situada y a la vez, universal
4.4 Integral, coherente, total
4.5 Profunda, cierta y correcta
4.6 “Obra por el amor”
4.7 Misionera y evangelizadora
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
3. El contenido de la fe
3.1 Las confesiones de fe
3.2 Los símbolos de la fe
3.3 La liturgia
3.4 La catequesis
3.5 La religiosidad poplar
3.6 La teología
3.7 La mística
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España, en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
2. La fe como confianza
2.1 Descentramiento natural (hijo – padre, discípulo – maestro, paciente – médico)
2.2 Descentramiento sobrenatural (pueblo – Moisés, rey – profeta, apóstoles – Cristo)
2.3 Algunos testimonios bíblicos: Abraham, Los Salmos, los Profetas, la Virgen María, los Apóstoles
Curso ofrecido a las Dominicas del Monasterio de Lerma, España en Junio de 2012, con motivo del Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.
Tema 1: Riqueza y complejidad de la fe.
1.1 Consciente e inconsciente
1.2 Subjetiva, comunitaria y objetiva
1.3 Intelectual y volitiva
1.4 Acto específico y atmósfera que cobija
1.5 Comprende lo ordinario y lo extraordinario
1.6 Se puede testificar pero no imponer
1.7 Se puede exponer pero es puro don
1.8 Se puede defender pero no demostrar
1.9 Requiere de obras tanto como de palabras
1.10 Transforma el mundo presente pero va más allá de él
[Predicación en el Monasterio “Madre de Dios” de las Dominicas Contemplativas en Baena, España.]
* ¿Por qué en la antigüedad las alianzas se sellaban siempre con sacrificios, o con sangre? Para indicar el grado de compromiso de los implicados.
* ¿Por qué era tan importante para Salomón celebrar matrimonios con mujeres de tan variadas tribus y naciones? porque pensaba que al mezclarse los linajes de sangre se garantizaba una paz más firme.
* ¿Qué impactó más a los antiguos paganos cuando florecía el cristianismo? Dos cosas, que ambas implican entrega de la vida: la vocación virginal y el martirio.
* La sangre es el lenguaje del amor sin reservas; es el lenguaje de la vida que se dona totalmente.
[Predicación en el Monasterio “Madre de Dios” de las Dominicas Contemplativas en Baena, España.]
La Eucaristía es en primer lugar “acción,” acto, evento, suceso: no es repetición ni representación sino unión de la Iglesia, más allá del tiempo y el espacio, con el único sacrificio redentor, el de Cristo en la Cruz.
Pero los testimonios, ya desde la Iglesia Antigua, muestran que los cristianos entendían que había una presencia permanente, en el sentido de que el pan no vuelve simplemente a ser pan ni siguió siendo pan, al ser “eucaristizado.” Tal es la raíz remota de la adoración eucarística.
“Todo el que invoque el Nombre del Señor se salvará” asegura San Pablo en el capítulo 10 de la Carta a los Romanos. Y en Juan 17 leemos que Cristo pide al Padre refiriéndose a nosotros: “Guárdalos en tu Nombre.” Invocar el nombre de Dios puede aprenderse del Salmo 116. Es hacer un éxodo, moviendo nuestra confianza de nuestro propio yo hacia la absoluta certeza de Dios.