Tres palabras para la Mujer, 2 de 3

Tres Palabras para la Mujer de hoy. Tema 2 de 3: Verdadera liberación en Cristo

* El mundo habla de “liberación femenina.” El principal engaño de esa ideología es que la mujer puede tenerlo todo, y ser exitosa en todo, y que puede ganar sin perder nada. En la práctica, esa manera de pensar engendra una enorme presión sobre la misma mujer que ve aumentados sus deberes, y que debe enfrentarse a un margen cada vez más estrecho de acción mientras trata de responder a todo.

* Si una mujer opta por no ser madre, ha de preguntarse si aquello a lo que le da su tiempo, su fecundidad y su enorme creatividad realmente merece la pena. A menudo, el mundo empresarial está listo para captar esa generosidad femenina para aumentar sus ganancias–por lo menos mientras el aspecto físico y las fuerzas de la mujer sean de utilidad para producir buenos contratos y ganancias.

* Es un camino riesgoso para el futuro de la mujer, que puede descubrirse vacía y relegada cuando otras mujeres, más jóvenes y preparadas, toman su lugar, y ella se queda con unos ahorros y el recuerdo del dinero que ella ayudó a que la empresa ganara.

* Si la mujer desea realizarse como madre, hay dos posiciones extremas: si da primacía a su carrera y sus éxitos, la capacidad para estar a tiempo y observar a tiempo los signos de alarma en los hijos se disminuye. Muy probablemente verá que en el momento decisivo, cuando los hijos empiezan a tomar sus decisiones, las frustraciones se acumulan.

* Si por el contrario ella escoge darle primacía a su ser materno tendrá que renunciar a muchos éxitos profesionales; puede suscitar algo de menosprecio por parte de otras personas pero con el tiempo verá que en la hora decisiva, cuando sus hijos empiezan a tomar sus propias decisiones, las bendiciones se multiplican y una paz duradera se afianza.

Tres palabras para la Mujer, 1 de 3

Tres Palabras para la Mujer de hoy. Tema 1 de 3: Cuatro Llaves puso Dios en manos de la mujer

* La razón profunda de la hostilidad entre el demonio y la mujer es esta: la mujer es ministra de la vida, y toda vida humana pasa por sus entrañas y por su mente y corazón.

* Al encomendarle de modo particular el ministerio de la vida, Dios otorgó también a la mujer cuatro llaves de enorme poder, que ella puede usar para bien o para mal:

(1) La maternidad, que es también la capacidad de “escribir” en niveles muy profundos del corazón humano.

(2) La capacidad de agradar, que es también el poder de abajar y a veces eliminar las barreras y aduanas de otros corazones.

(3) El poder de “leer” con agilidad y bastante precisión las emociones, temores o deseos de otras personas.

(4) La percepción holística o integral, que le permite reconocer ambientes y también orientar la atmósfera de todo un grupo.