#LaudesFrayNelson para el Sábado de la VII Semana del Tiempo Pascual
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este camino de oración en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]

Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
#LaudesFrayNelson para el Sábado de la VII Semana del Tiempo Pascual
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este camino de oración en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
[Predicación a una asamblea de la Renovación Carismática Católica en San Salvador. Junio de 2014]
Parte 2: Cuarta razón por la que requerimos del Fuego de Dios
(4) Sólo el Espíritu hace posible la transmisión fiel y eficaz del Evangelio. Esto conviene verlo en Cristo y luego en los discípulos de Cristo.
(4.1) Cristo significa “Mesías,” “Ungido.” Para comprender qué es un mesías, conviene hacer el contraste entre los únicos tres reyes (los únicos tres ungidos) que tuvo el pueblo de Dios mientras estuvo unificado. Son ellos: Saúl, David y Salomón. En términos de comportamiento moral todos tuvieron graves falencias pero hay algo que hace sobresalir a David. Mientras que Saúl llegó a creerse gran cosa por su capacidad militar, y salomón se apoyó demasiado en su sola inteligencia humana, a David nunca se le olvidó ser oveja por el hecho de ser pastor del pueblo de Dios. Eso es lo propio de un mesías: acoger el don de Dios, ponerlo a su servicio, y tener siempre presente que el don es de Dios y no propio.
(4.2) Nosotros necesitamos fuego para evangelizar. (4.2.1) Lo mismo que Jeremías, necesitamos esa experiencia de la Palabra viva que no podemos retener, aunque ella nos acarree burlas, ataques o indiferencia. (4.2.2) Para rehacer nuestras fuerzas, necesitamos calor de hogar de fe, y eso es lo que nos concede la comunidad creyente. (4.2.3) Vivimos en un mundo de muertos-vivos, de zombies, y nuestra motivación no puede depender del reconocimiento o los aplausos de los demás. Hay que llevar adentro el motor.
[Predicación a una asamblea de la Renovación Carismática Católica en San Salvador. Junio de 2014]
Parte 1: Tres de las cuatro razones por las que requerimos del Fuego de Dios
* El pasaje de los Discípulos de Emaús (en Lucas 24) nos recuerda que el fuego de amor hacia Cristo puede resfriarse y pasar por crisis. También demuestra que Cristo mismo, desde la fuerza de su resurrección, puede infundir un nuevo ardor en nuestro caminar de fe. Lo cual conduce a la pregunta: ¿por qué necesitamos del Fuego Nuevo que trae el Resucitado? Hay cuatro poderosas razones, de las cuales en esta enseñanza examinamos tres:
(1) El fuego purifica: (1.1) El germen de tentación que lleva al pecado no soporta la alta temperatura de amor de la Cruz de Cristo. (1.2) El Espíritu es un amor mejor que hace palidecer y facilita descartar los falsos amores que llevan a idolatría.
(2) El fuego nos hace dóciles: como el hierro que transformado por el calor puede ser forjado. Y nótese algo: Ningún argumento convencerá al hierro frío de que puede tomar la forma sublime que sólo le dará la forja. Por eso el fuego no discute: obra.
(3) El fuego nos hace hermanos: sólo molidos por el poder de la Palabra, que tritura nuestros ídolos, y remojados y horneados por el Espíritu llegamos a ser Pan vivo que da vida al mundo.
SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS
Dios ha querido asumir una deuda con nosotros al prometernos su Espíritu; le llevó a endeudarse solamente su amor sobreabundante.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este archivo de audio en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
#VisperasFrayNelson para el Viernes de la VII Semana del Tiempo Pascual
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este camino de oración en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
#LaudesFrayNelson para el Viernes de la VII Semana del Tiempo Pascual
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este camino de oración en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
Conocer a Cristo es darle espacio para que viva su misterio en nosotros.
¿Qué es una mentalidad mundana y cómo se libra de ella el cristiano?
El discípulo amado es el discípulo testigo.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este archivo de audio en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
#VisperasFrayNelson para la Memoria de San Bonifacio, obispo y mártir
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este camino de oración en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
#LaudesFrayNelson para la Memoria de San Bonifacio, obispo y mártir
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este camino de oración en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
Del amor que viene finalmente de Cristo proviene el querer y saber cuidar las ovejas de Cristo.
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este archivo de audio en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
* La oración que Dios con plena seguridad escucha es la que Él mismo inspira. Los salmos, oraciones que el Espíritu ha concedido a hombres y mujeres de fe, han quedado consignados para que los hagamos nuestros, y también para inspirar nuestra propia oración.
* Así como es diversa la vida humana, así son diversos los salmos, de modo que prácticamente todo afecto o situación en que podamos encontrarnos tenga un eco y una expresión en este libro único de la Biblia.
* Eso significa que los salmos tienen requisitos mínimos: uno no debe esperar a sentirse bien, ni mucho menos a sentirse bueno, para empezar a orar con ellos. Los salmos toman nuestro ser, así como se encuentra, y le dan un lenguaje que es compatible con la fe viva. La idea es que nada debe desconectarnos de Dios, ni la tristeza, ni la frustración, ni la ofensa recibida, ni los triunfos que también llegan en la vida.
* Cada salmo puede ser visto como un camino. Ejemplo típico es el salmo 22 que empieza con un clamor de desolación: “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” pero que va avanzando hasta la certeza de que Dios tendrá victoria, y que dará triunfo y descendencia a los que se apoyan en él. Así que, en general, los salmos nos reciben donde nos encontramos y nos conducen hasta donde Dios quiere ue nos encontremos.
* Deben evitarse dos extremos: dejar de orar y orar con sentimientos falsos. Ante un daño grave, como puede ser una traición, dejar de orar es arrojarse a las fauces del león; pero orar deseando alegría y tranquilidad para el que nos ha hecho daño sería una gran hipocresía. Lo correcto es orar al modo de Jesús, pidiendo a nuestro Padre Dios que cumpla su voluntad en todos.
* Obsérvese que los salmos están hechos para ser recitados, es decir, REZADOS. No hay que temer usar la palabra: “Yo rezo los salmos.” Es falsa, y a veces mal intencionada la oposición entre “rezar” y “orar.” El error no está en la repetición sino en que se repitan las palabras mecánicamente. De hecho, Cristo oró repitiendo palabras. Cristo rezó, como consta por ejemplo en la hora de la Cruz. Hemos de pedir, eso sí, que nuestro corazón esté en sintonía con lo que dicen nuestros labios.
La oración llamada “sacerdotal” de Cristo contiene indicaciones claras sobre los pasos que han de dar sus discípulos.
#VisperasFrayNelson para el Miércoles de la VII Semana del Tiempo Pascual
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este camino de oración en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]
#LaudesFrayNelson para el Miércoles de la VII Semana del Tiempo Pascual
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA – Ayúdanos a divulgar este camino de oración en las redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios.]