Jornada de los Pobres 2021

“En su Mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres del 14 de noviembre próximo, el Papa Francisco hace un llamamiento a los cristianos y a los gobiernos de todo el mundo para que intervengan con urgencia y de una manera nueva, porque los pobres, también a causa de la pandemia, han aumentado de manera desproporcionada. Además dice que es necesario cambiar los estilos de vida, porque es el egoísmo el que causa la pobreza…”

Haz clic aquí!

Conflictos entre Inglaterra y Francia y su impacto en la evangelización

Siglo XVIII

La colonias francesas se fueron desarrollando más y más por los Grandes Lagos, el Mississippi y las costas de la bahía del Hudson, zonas recorridas por los misioneros, los comerciantes y los «coureurs de bois», tratantes en pieles. Al mismo tiempos, las colonias inglesas iban acogiendo en las costas del Atlántico más y más inmigrantes, no sólo de ingleses, sino también de irlandeses, escoceses, alemanes y otros europeos.

Las tensiones entre franceses e ingleses, en las que se involucran naciones indias más o menos aliadas, acaban estallando en 1756 en la guerra de los Siete Años, cuyos efectos fueron decisivos. Cincuenta mil soldados ingleses, ayudados por los iroqueses, tras una guerra atroz, acaban eliminando casi por completo a los franceses. El Tratado de París, en 1763, pone fin a la presencia de Francia en América como potencia civilizadora y evangelizadora.

Esto supone un golpe muy duro para la acción misionera de la Iglesia Católica en el Norte de América. Cuando en esos años la colonia pasó a manos inglesas, las nuevas autoridades impusieron a los religiosos ciertas restricciones, como la de no recibir más novicios. Así, por ejemplo, en 1764 había en Canadá 22 franciscanos, de los cuales al menos 4 misionaban entre los indios abenakis, ottawas y hurones. Posteriormente, la misión franciscana se extinguió poco a poco. Sólo en 1890 regresaron los religiosos de San Francisco, y desde 1927 formaron provincia propia en la Orden.

Tanto los puritanos como los católicos eran perseguidos en la Inglaterra del XVI por sus creencias religiosas, y en América del norte buscaron una tierra de refugio. En 1634 se fundó una colonia para los católicos, Maryland, la tierra de María, y su capital, Baltimore, fue la primera sede episcopal de lo que había de ser Estados Unidos. De todos modos, la Corona inglesa limitó y controló la emigración de fieles y sacerdotes católicos a sus colonias americanas, y en el nuevo mundo los católicos fueron objeto durante largo tiempo de persecuciones, injusticias y marginaciones, hasta el punto de que llegó a prohibirse en todas las colonias la celebración de la misa.

Fue Maryland «la primera colonia en la que los ciudadanos tenían la libertad de practicar la religión de su opción sin padecer persecuciones del Estado» (Herencia 527). Todo eso explica que durante mucho tiempo los católicos, luchando por sobrevivir, apenas pudieron empeñarse en un trabajo misionero entre los indios.

Por otra parte, como hemos visto, cesa en 1763, con el Tratado de París, la presencia de Francia en América del norte, y con ella casi desaparece toda acción misionera entre los indios. Justamente es entonces cuando las Trece Colonias británicas, ávidas de tierras y de oro, van a ir eliminando progresivamente los diversos pueblos indios. Aunque en 1763 el gobierno inglés prohibe el avance de los colonos más allá de los Apalaches, reconociendo que los territorios del Oeste pertenecen a las naciones indias, el empuje de los colonos hacia el Oeste resulta incontenible. Shawnees y cherokees son expulsados de Kentucky y Tennessee.

Además, la rebelión de los colonos americanos contra el gobierno británico, iniciada en 1775, termina en 1783 con el Tratado de Versalles, en el que se reconoce la independencia de los Estados Unidos de América del Norte. La joven nación, afirmándose aún más en sí misma, acentúa sus aspiraciones territoriales, e impulsa con mayor fuerza el sometimiento o la eliminación de los pueblos indios. En 1784 los iroqueses han de ceder sus tierras de Ohío y del sur de los Grandes Lagos. En ese mismo año, el general Wayne destruye la gran confederación guerrera formada por delewares, ottawas, potawatomis, miamis, shawnees, chippewas y wyandots (hurones).

Con todo esto, la puerta a la colonización del lejano Oeste, Far West, queda abierta más y más al empuje incontenible de las caravanas de colonos pioneros. Los colonos se apoderan de praderas y bosques, excavan pozos, establecen molinos y serrerías, construyen cercados para el ganado, en tanto los indios retroceden desmoralizados ante la incontenible avidez posesiva y laboriosa de los blancos.


El autor de esta obra es el sacerdote español José Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aquí la obra se publica íntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse aquí.

Análisis: cuerpos de niños hallados en escuelas “católicas” de Canadá

“Diferentes medios de comunicación -los de siempre más Trudeau- se han aventurado a insinuar los acontecimientos calificándolos de genocidio y a culpar exclusivamente a la Iglesia católica por ellos. Ante todo, habría que recordar que las residencias no fueron iniciativa de la Iglesia ni de ninguna otra confesión religiosa sino totalmente proyectos del gobierno civil que buscaba integrar a la población nativa a la sociedad canadiense a través de instituciones con esa finalidad…”

Haz clic aquí!

¿Falta un versículo en la Biblia Católica?

Buenos días Padre Fray Nelson, tengo una duda con respecto a algo que se hace en la sagrada eucaristía, resulta que luego de que rezamos el Padre nuestro que se encuentra en San Mateo capitulo 6 desde los versículos 9 al 13, el padre hace una corta oración y nosotros respondemos “porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos”; esto ultimo que decimos no lo encuentro en la biblia católica pero sí en la biblia de Gedeón, reina valera entre otros pues dentro del versículo 13 esta “porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos” lo he encontrado en mi estudio de apologética. Me puede sacar de esa duda: ¿en dónde se encuentra en la biblia católica dicha oración o esta en la tradicion de los apóstoles? — A.Q.

* * *

Las traducciones que tenemos se basan en antiguos manuscritos, que son diversos en su calidad y en la cantidad de texto que ofrecen. Por eso hay que ser estudios arduos, complejos, para tratar de ver qué es texto original y qué pudo ser agregado, quizás con buena intención, por copistas posteriores. Al conjunto de estos estudios se le llama crítica textual e incluye muchas disciplinas: conocimiento de lenguas antiguos, arqueología, historia, y mucho más.

No es extraño entonces que una traducción tenga algunas palabras, o más raramente, algún versículo, que no aparece en otra. Tales variaciones no son numerosas ni extensas pero existen. Todo depende de las opciones, siempre razonadas, que hayan tomado los traductores. Por supuesto, es de esperar que se presenten mayores variaciones entre el conjunto de las traducciones católicas y el conjunto de las traducciones protestantes.

En cuanto al caso que mencionas, hay que observar que la mayor parte de los mejores manuscritos no tienen las palabras que Reina Valera y otras traducciones ponen como parte del texto del Evangelio. En la Iglesia Católica el texto se conserva pero en su función litúrgica de alabanza, no como parte misma del Evangelio.

Vaticano pone fin a los mandatos vitalicios en los movimientos eclesiales

“El Vaticano ha decidido poner fin a los mandatos vitalicios en los movimientos eclesiales y limitarlos a un máximo de dos mandatos de cinco años cada uno, excepto en los casos de los fundadores, que podrán ser dispensados. Así lo establece la Santa Sede en un Decreto General del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, de acuerdo con sus competencias, que regula el ejercicio del gobierno en las asociaciones internacionales de fieles, privadas y públicas, y en los demás entes con personalidad jurídica sujetos a la vigilancia directa del Dicasterio…”

Haz clic aquí!