Dos miradas al servicio

En cualquier lugar donde te halles, acuérdate de que el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir, y convéncete de que quien quiera seguirle no ha de pretender otra línea de conducta.

Dios tiene sobre nosotros, hijos suyos, un derecho especial: el derecho a que correspondamos a su amor, a pesar de nuestros errores personales. -Este convencimiento, al mismo tiempo que nos impone una responsabilidad, de la que no podemos escapar, nos da seguridad plena: somos instrumentos en las manos de Dios, con los que El cuenta diariamente y, por eso, diariamente, nos esforzamos en servirle.

Más pensamientos de San Josemaría.

La conversión desde la perspectiva psicológica

“Está claro que la conversión es una gracia, un don de Dios, como nos muestra el relato de Zaqueo; lo que nos ayuda a huir de todo pelagianismo, pero, en tanto que proceso de transformación personal, se puede abordar también desde la Psicología, en orden a comprender mejor los elementos que la dificultan o favorecen, e incluso el funcionamiento de los distintos factores involucrados en este cometido…”

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