Oracion corta al Espiritu Santo

Consuelo del alma

¡Oh Espíritu Santo! Amor del Padre y del Hijo: Inspíranos siempre lo que debemos pensar, lo que debemos decir, lo que debemos hacer, lo que debemos evitar; para procurar vuestra gloria y el bien de los demás. Amén.

(Compartida por el P. Roberto Mena)

XXI Aniversario de mi Ordenacion Sacerdotal

La primera palabra
que asoma a mis labios
es siempre gracias.

Cuando veo el altar,
sus cirios encendidos,
y la hermosa asamblea,
hermosa por ser tuya, Jesús,
y pienso que también es mía,
y que tu altar es el mío,
y tus palabras mías también son,
¿qué quieres que diga?
¿Qué puedo yo pensar?
Antes que cualquier pensamiento
la primera palabra
que asoma a mis labios
es siempre gracias.

Cuando tomo asiento cerca
del pecador arrepentido,
y escucho que el miedo cede
y da paso a la confianza;
y veo que los ojos brillan
con lágrimas de un gozo de pascua;
y de sus guaridas huye el diablo
incapaz de la luz con que le hieres,
¿qué quieres que diga?
¿Qué puedo yo sentir?
Antes que cualquier sentimiento
la primera palabra
que asoma a mis labios
es siempre gracias.

Cuando recibo a aquellos dos,
que tanto se han amado y se aman:
ella, hermosa como princesa,
él, galante como un rey;
y les veo esperar de mi boca una voz
que enlace su amor con el de Dios;
y sé que la Iglesia me pide
que sea testigo cualificado
de ese fuego que les une
y que les funde en el Eterno,
¿qué quieres que diga?
¿Qué puedo yo cantar?
Antes que cualquier melodía
la primera palabra
que asoma a mis labios
es siempre gracias.

Cuando tomo en mis brazos
aquella pequeña criatura,
toda vestida de Pascua,
que tan a menudo duerme,
y que sólo sabe confiar.
Y los papás y los padrinos,
felices e impacientes,
aguardan que la Iglesia
reciba su hijo como propio,
y que, del agua y del Espíritu
renazca para ya nunca morir,
¿qué quieres que diga?
¿Qué puedo yo imaginar?
Antes que cualquier maravilla
la primera palabra
que asoma a mis labios
es siempre gracias.

Cuando me acerco al lecho
de uno que ya agoniza,
y en su mirada entreabierta
me dice, sin duda alguna,
que ya no ve tanto este mundo
sino aquel otro que se le acerca;
y con solemne gesto le unjo
bendiciendo sus manos y su frente,
por despertar aún más la fe en el alma
y en su rostro, una sonrisa,
¿qué quieres que diga?
¿Qué puedo yo recordar?
Antes que cualquier recuerdo
la primera palabra
que asoma a mis labios
es siempre gracias.

Sí, mi Señor y mi Dios:
Gracias, Gracias y Gracias.

Gracias que me has dado
para ser ministro tuyo,
y gracias que yo te doy,
por ser ministro tuyo.

Sí, mi bendito Salvador:
Gracias, Gracias y Gracias.

Lo bueno sea para tu honra;
lo malo para mi conversión.

Jesús: te amo.
Jesús: misericordia.
Jesús: alabado seas, y amado y obedecido.

Amén.

Siguiente ataque a la familia: poliamor

“En Australia se ha constituido recientemente el Polyamory Action Lobby (PAL), que pretende que se reconozca el derecho de las personas a contraer matrimonio con quien se quiera y con cuantos se quiera. El PAL ya tiene su propio grupo en Facebook y ha lanzado esa propuesta pública a Change.org, argumentando que la ley no debe ser una barrera para el amor y por eso exigen el pleno reconocimiento de las familias ‘poliamorosas’…”

Poliamor

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El Israel espiritual

El Israel espiritual

Tras la vuelta del exilio el pueblo de Israel deja sus ilusiones nacionalistas para convertirse en una comunidad religiosa en torno a la ley, el templo y el sacerdocio. De hecho, a excepción del breve periodo de independencia bajo los asmoneos (163-67 a.C.), Palestina estará siempre a merced de los dueños de turno.

1.- Datos históricos

Los datos que nos ofrece la Biblia sobre el periodo que abarca desde el decreto de Ciro permitiendo la vuelta de los desterrados a Jerusalén (538 a.C.) hasta la época del Nuevo Testamento es bastante escasa. Se limita a algunos periodos privilegiados.

El año 539 el imperio babilónico cae ante el empuje del joven imperio persa. Inmediatamente (538) su emperador Ciro publica un edicto permitiendo a los judíos volver a su patria (Esd. 1,2-4). Muchos prefieren quedarse en Babilonia, donde ya estaban instalados. Algunos deciden regresar, pero encuentran muchas dificultades para instalarse, debido a que los habitantes anteriores se sienten perjudicados.

Se comienza la reconstrucción del templo, pero surgen las dificultades y cunde el desaliento. Sólo bajo el impulso de los profetas Ageo (520) y Zacarías (520-518) se culmina dicha reconstrucción. Por otra parte, Zacarías centra la promesa sobre el Sumo Sacerdote Josué dando predominio a la dimensión religiosa sobre la político-nacional (al principio habían existido ilusiones de restauración nacional con Zorobabel, de la familia de David, pero desaparecen con su muerte y las numerosas dificultades de los repatriados).

Tras la reconstrucción del templo existe una situación de moralidad degradada (Mal. 1-3). Es entonces cuando llega a Jerusalén Nehemías como gobernador (445-443) con el encargo de reconstruir la muralla de la ciudad, cosa que logra a pesar de la oposición (Neh. 4,12-23). Además realiza una profunda reforma religiosa rigorista y para apoyarla es enviado Esdras, «sacerdote escriba» (428); con permiso del rey persa, da a los judíos la ley del Dios Altísimo como su estatuto jurídico (Esd. 7,12-26).

También al imperio persa le llegaría su fin con la conquista relámpago de Alejandro Magno (340-326). Pero como éste muere pronto y su imperio se reparte entre sus cuatro generales, Palestina queda al principio bajo los ptolomeos de Egipto. Es disputada por su condición de lugar de paso y, tras un siglo de pacífico dominio egipcio, queda bajo el control de los seléucidas de Siria.

El enfrentamiento entre la comunidad judía y la cultura griega era inevitable antes o después. La crisis salta con Antioco IV Epífanes, empeñado en helenizar sus reino. Necesitado, además, de recursos económicos, saquea el templo de Jerusalén llevándose sus tesoros y objetos sagrados y dicta una serie de medidas vejatorias contra la comunidad judía (deroga la ley judía, establece la pena de muerte por la circuncisión y la observancia del sábado, coloca una estatua de Zeus en el templo de Jerusalén).

Ante esto, los judíos fieles reaccionan con el martirio (algunos prefieren la muerte antes que traicionar sus creencias) o con la rebelión armada. Esta, iniciada por Matatías y continuada por sus hijos, especialmente Judas el Macabeo, logra la liberación del territorio y la independencia nacional, estableciendo la dinastía de los asmoneos, que reina cerca de un siglo (163-67 a.C.)

Los asmoneos establecerán una serie de luchas por la sucesión en el trono que provocarán la intervención de Roma. El año 63 a.C. Pompeyo conquista Jerusalén, y Roma se hace dueña de Palestina. En adelante el reino de Judea dependerá del capricho o del interés de Roma; de hecho, el año 37 llegará al trono un extranjero, Herodes, con el que llegamos a la época de Jesús.

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ESCUCHA, Familias unidas en el amor y abiertas a la mision

[Predicación para la comunidad hispana de la Parroquia de Santa Margarita de Escocia, en Morristown, NJ, Marzo de 2013.]

* Cuando Josué dice: “Yo y mi casa serviremos al Señor” (Josué 24,15), está seguro de la unidad de su familia en torno al querer de Dios. ¿Cómo se garantiza esa unidad? He aquí cinco recomendaciones:

(1) Cristo en el centro: para que en la pareja ninguno espere demasiado del otro, y para que los papás se desengañen con respecto a sus hijos, a los que suelen ver como buenos solamente porque sienten amor por ellos.

(2) Escuelas del perdón: no hay unión posible si la gente no aprende a decir: “Perdóname” y “Te perdono.”

(3) Aprecio por los dones de los demás.

(4) Comunicación y transparencia: Padres, ¡hablen de sus sueños a sus hijos!

(5) Proyectos comunes: para esto es ideal la vida parroquial!

Josue y su familia, 3 de 3, Una mujer de Dios

[Predicación para la comunidad hispana de la Parroquia de Santa Margarita de Escocia, en Morristown, NJ, Marzo de 2013.]

* Ya la fisiología de la mujer, en su capacidad de percibir, comunicar y conectar, muestran que sus dones naturales son abundantes. ¿Hay un propósito para ellos? Por supuesto: la sensibilidad extendida, lectura de gestos, capacidad de empatía son necesarias para favorecer la vida. La mujer es ministra de la vida.

* La mujer, sin embargo, encuentra en el varón, si de veras la respeta y la ama, tres cosas: (1) Dirección, que le permite ser, no una inundación sino un río; (2) Ubicación, puesto que el mundo en general no nos mira desde la subjetividad que no conoce sino desde la objetividad de actos y resultados; (3) Un apoyo y presencia afectiva que no dependa de la sola apariencia física.

Josue y su familia, 2 de 3, Un hombre de Dios

[Predicación para la comunidad hispana de la Parroquia de Santa Margarita de Escocia, en Morristown, NJ, Marzo de 2013.]

* Es propio del hombre ser “cabeza” pero eso no es una excusa para ser egoísta o agresivo. La Biblia muestra que hay un modo de ser “primero.”

* Lo propio del hombre de Dios es obedecer a Dios, ser coherente y poner al servicio de otros su capacidad objetiva de comprender las relaciones entre las personas, las situaciones y las metas.

Josue y su familia, 1 de 3, El Dios Verdadero

[Predicación para la comunidad hispana de la Parroquia de Santa Margarita de Escocia, en Morristown, NJ, Marzo de 2013.]

* Muchos hebreos salieron de Egipto hacia el desierto; y muchos hebreos llegaron del desierto a la tierra de Canaán, la tierra prometida. Pero los que salieron no fueron los mismos que llegaron. Ni siquiera Moisés pudo completar el camino. Sólo hubo un hombre que tuvo ese privilegio: conoció la esclavitud de Egipto, la dureza del desierto y las seducciones y engaños de Canaán.

* Josué tiene entonces una posición de privilegio para distinguir al Dios verdadero, el de la Alianza, de los muchos dioses falsos. Cuando Josué dice: “Yo y mi casa serviremos al Señor” (Josué 24,15), ¡él sabe de qué está hablando!

* En hebreo Josué y Jesús se escriben de la misma manera. Su nombre significa: “El Señor salva.” Por eso resulta natural comparar lo que hizo Josué, llevando al pueblo a la tierra prometida, y lo que hizo Jesús, conduciéndonos a la gloria del Cielo.

San Jose, intercede por el Papa Francisco

Padre San José,
Patrono y singular Protector de la Iglesia;
varón justo, de limpia mirada y honrado proceder;
siervo fiel, de puro corazón y alma bella;
hombre capaz de silencio y de palabra;
guía seguro y creyente sin tacha:

Mira esta hora del pueblo cristiano,
y con la fuerza de tu intercesión
protege la herencia que Cristo ganó a precio de Sangre.

Mira sobre todo a aquel que ha sido elegido
para presidirnos en la fe y la caridad:
dale tu abrazo paterno al que ha sido llamado
a ser padre espiritual de una multitud inmensa;
dale tu mano de hermano al que ha de lanzar la red
para que muchos salgan de las aguas engañosas del mundo
y entren por fin al rebaño de Cristo;
dale tu mirada, tu escucha y tu obediencia
para que el Papa Francisco,
puesto al timón de la barca de Pedro,
nos guíe con pulso firme,
y así, vencido al fin todo obstáculo,
podamos gozarnos en la eternidad
de la dulce comunión contigo,
y con la Bienaventurada Virgen María,
y con todos los Ángeles y Santos,
en la beatífica presencia del Padre
y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.