Esta historia se llama la estrategia del falso converso. Gastón, un muy reconocido jugador de póker, aseguró que se había “convertido” de su vida de vicio y que, para reparar el daño que había hecho, ahora le ofrecería a mucha gente la oportunidad de ganar dinero sin dificultad. Su maravillosa oferta es esta: mezcla sin trampa alguna un mazo normal de cartas y luego le permite al ingenuo que se le acerca que escoja cinco cartas al azar. El trato es este: si ninguna de las cinco cartas está por encima del nueve, Gastón pagará 1000 dólares; si en cambio, aunque sea sólo una de las cartas, está por encima de nueve, el candidato a rico tendrá que pagar sólo un dólar. Pregunta: ¿de verdad se “convirtió” Gastón? ¿Cómo demuestras tu respuesta?
“En una entrevista concedida al portal PCH24, Polonia Christiana, Mons. Athanasius Schneider, obispo auxiliar de la archidiócesis de María Santísima en Astana (Kazajistán), analiza la situación de la Iglesia tras el reciente sínodo sobre la familia y el debate sobre la posibilidad de dar la comunión a los divorciados vueltos a casar. El prelado asegura que en el sínodo hubo una clara manipulación por parte de algunos prelados y alaba la labor de periodistas y blogueros católicos que «se comportaban como buenos soldados de Cristo y alertaban de la agenda clerical que buscaba socavar la doctrina perenne de Nuestro Señor»…”
Es inútil pretender agradar a todos. Descontentos, gente que proteste, siempre habrá. Mira cómo lo resume la sabiduría popular: “cuando va bien a los corderos, va mal a los lobos”.
No te conduzcas como ésos que se asustan ante un enemigo que sólo tiene la fuerza de su voz agresiva.
¡Es una locura confiar en Dios…!, dicen. -¿Y no es más locura confiar en sí mismo, o en los demás hombres?