LECTURA ESPIRITUAL.
#LectioFrayNelson para la Fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]

Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
LECTURA ESPIRITUAL.
#LectioFrayNelson para la Fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
Así fue como en uno de estos viajes el padre Kino divisó desde lo alto de un monte la desembocadura del Colorado, y pudo adivinar que California era península, contra el convencimiento generalizado de que era una isla.
En la cuarta expedición marina organizada por Cortés, en 1539, Francisco de Ulloa navegó hasta el fondo del mar de California, y conoció su condición peninsular, trayendo un mapa exacto, que, por lo demás, sólo en 1770 fue publicado. Más tarde predominó en América y en Europa la idea de que California era una isla. El mismo padre Kino, en efecto, dice: «en la creencia que la California era península y no isla, vine a estas Indias Occidentales». Y añade: es cierto que «algunos de los cosmógrafos antiguos pintaban la California hecha península o istmo… Pero desde que el pirata inglés Francisco Drake navegó por estos mares, divulgó por cosa cierta que este seno y mar califórnico tenía comunicación con el mar del norte, y de vuelta a sus tierras, engañó a toda la Europa, y casi todos los geógrafos de Italia, Alemania y Francia pintaron la California isla» (78-80).
En 1701 el padre Salvatierra, avisado de la feliz noticia, que abría grandes esperanzas para la asistencia de sus misiones californianas, se reunió en Cucurpe con el padre Kino para hacer juntos un viaje que comprobara la posible conexión por tierra entre Sonora y California. Y los dos grandes misioneros hicieron hacia el noroeste una cabalgada histórica, que el mismo Kino refiere:
«Llevó su reverencia [el padre Salvatierra] para la entrada el cuadro de Nuestra Señora de Loreto [patrona de las misiones de California], que nos fue de gran consuelo en todo el camino». Eran días primaverales, y «grandes trechos del camino se hallaban alfombrados con rosas y variadas flores, como si la naturaleza convidara a festejar la Virgen de Loreto, que yo llevaba por las mañanas y el P. Salvatierra por las tardes. Casi todo el día se nos iba en rezar salmos y cantar alabados en español, italiano, pima, latín y aun californio con los seis indios que venían con el Padre». Llegaron en su camino a la misión de Sonoita, en la frontera actual con los Estados Unidos. Finalmente, tras muchos días de viaje, desde lo alto de un monte, «al cual subimos cargando con nosotros el cuadro de Nuestra Señora de Loreto, divisamos patentemente la California» (Aventuras 71-74).
Un gran misionero
El padre Eusebio Kino, fuerte y delgado, según el padre Velarde que le trató, fue un religioso muy piadoso, «que no usaba vino más que para decir misa. Añade que no tenía sino dos camisas de tela corriente y que todo lo daba de limosna a sus indios. Siempre tomó sus alimentos sin sal y mezclados con yerbajos para hacerlos desagradables al paladar. Dormía cuatro o cinco horas, leía por costumbre vidas de santos. Amaba mucho a los niños, sobre todo a sus indiecitos, que lo llegaban a querer tanto como a sus padres naturales» (Trueba, Kino 77). Su ascendiente era tal entre los indios, que en 24 años de continuos viajes, nunca se atentó contra su vida. Fue muy amable y paciente con los indios, y también tuvo mucha paciencia para sobrellevar las muchas resistencias que halló en la misma Compañía.
«Se calcula que en 24 años de misiones caminó más de 7.000 leguas, o sea unos 30.000 kilómetros, con el principal fin de extender el imperio de la fe. Predicó el Evangelio este padre itinerante, ecuestre y apostólico a tribus tan varias y remotas como pimas, sobas, sobaipuras, seris, tipocas, yumas, quiquimas, opas, hoabonomas, himuras, cocomaricopas, californios, etc.; fundó 30 pueblos, aprendió diversos idiomas, formó diccionarios, compuso catecismos; no sólo instruyó a los indios en las obligaciones de cristianos y de vasallos fieles, sino que trabajando con ellos personalmente, los enseñó a fabricar casas, construir iglesias, cultivar la tierra y criar ganado» (12).
Por lo demás, al escribir su vida misionera en 1708, el padre Kino eligió un título bien humilde y verdadero, Favores celestiales. Efectivamente, es éste un término que aparece en el texto con frecuencia: «De los favores que Nuestro Señor nos ha hecho en las dichas entradas o misiones, conversiones, descubrimientos, reducciones, conquistas espirituales y temporales…»; los «favores celestiales que, aunque indignamente, estoy escribiendo»…; «las muy muchas almas que los celestiales favores de Nuestro Señor, a manos llenas, continuamente nos va dando»… (Aventuras 40,92,105).
A manos llenas, realmente, favoreció el Señor los trabajos misioneros en la Pimería: «Con todas estas entradas o misiones que se han hecho a estas nuevas gentilidades de 200 leguas en estos veintiún años quedan reducidas a nuestra amistad y al deseo de recibir nuestra santa fe católica entre pimas y cocomaricopas, y yumas, quiquimas, etc., más de 30.000 almas, las 16.000 de solos pimas y he hecho más de 4.000 bautismos y pudiera haber bautizado otros 10 o 12.000 indios si la falta de padres operarios no nos hubiera imposibilitado el catequizarlos e instruirlos por delante» (129-130).
A los 66 años, habiendo acudido a la misión de Magdalena para dedicar a San Francisco Javier una hermosa capilla que él mismo había ayudado a edificar, mientras celebraba la misa de dedicación, se sintió enfermo, y poco después murió como tantas veces había dormido: vestido, echado sobre una piel de carnero, con el aparejo de la caballería por cabecera, y cubierto con dos mantas de indios. Era el 15 de marzo de 1711.
El autor de esta obra es el sacerdote español José Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aquí la obra se publica íntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse aquí.
#VisperasFrayNelson para el Miércoles XVIII del Tiempo Ordinario
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
#LaudesFrayNelson para el Miércoles XVIII del Tiempo Ordinario
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
LECTURA ESPIRITUAL.
#LectioFrayNelson para el Miércoles XVIII del Tiempo Ordinario
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
By Peter Baskerville, Teacher & Edupreneur
I’m old enough to have met many people that I would classify as ‘truly educated’ across the intellectual, moral, and social domains. While some had significant academic qualifications … all sourced their education from broad, experiential and diverse fields and so had become masters in the art of living.
“The master in the art of living makes little distinction between their work and their play, their labor and their leisure, their mind and their body, their education and their recreation, their love and their religion. They hardly know which is which. They simply pursue their vision of excellence at whatever they do, leaving others to decide whether they are working or playing. To them, they are always doing both” James A. Michener (U.S. novelist and short-story writer)
In this post I have attempted to answer specifically what I consider to be the ‘hallmarks of an educated person’, which may not necessarily align with the ‘hallmarks of a person with an education’. Now while each of us will have their our own views on what characteristics define an educated person, here are the ones I have observed and which sit well with me. I doubt a person exists with all these qualities developed to their fullest level, but I believe that they will display some and be probably working hard on the rest.
One overarching characteristic of truly educated people is that they see and understand all the interconnections between the many facets that define life and are able to make sense of the world and act effectively within it in creative and meaningful ways.
#VisperasFrayNelson para la Memoria de Santo Domingo de Guzmán, presbítero
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
Padre Nelson Medina, gracias por su labor en Internet y en los medios. Quiero preguntarle una orientación sobre el agua bendita. Concretamente, ¿qué opina de la práctica, que es muy común en mi familia, de hacer bendecir grandes cantidades de agua para utilizarla en toda clase de cosas, desde la limpieza hasta el consumo humano? Yo respeto mucho las cosas de Dios pero me parece extraño y creo que se revuelve como con otras cosas que no son de nuestra fe. Gracias por su orientación. –M.B.
* * *
La Iglesia Católica enseña muy claramente sobre los sacramentos, que son siete, y los sacramentales, cuyo número y variedad es mucho más amplio. Los sacramentos son: bautismo, confirmación, eucaristía, matrimonio, orden sagrado, confesión y unción de los enfermos. Los sacramentales incluyen las bendiciones, los exorcismos, el uso de objetos sagrados, y aún otras prácticas. La definición propia de los sacramentales está en el número 1667 del Catecismo: “signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida.”
Hay varias cosas que comentar aquí:
1. Los sacramentales “imitan de alguna manera a los sacramentos” pero con dos grandes diferencias. Primera, que la Iglesia considera a los sacramentos como instituidos por Jesucristo, hasta le punto de que, en opinión de San León Magno, son como una prolongación de su propia Encarnación. Segunda diferencia: los sacramentos, precisamente por esta estrecha relación con Cristo poseen una fuerza propia, que va más allá de las disposiciones particulares del ministro que los administra. Es lo que en teología se menciona con la expresión “ex opere operato”: por la obra realizada se concede el efecto propio del sacramento, de modo que, por ejemplo, la presencia eucarística no está determinada por la virtud o falta de virtud del sacerdote, siempre que el sacramento se celebre como lo quiere y prescribe la misma Iglesia. Estas dos características no están en los sacramentales, que son más bien expresiones de la vida de la Iglesia, y cuya fuerza proviene enteramente de las condiciones en que se celeren o se otorguen y de la oración de la misma Iglesia.
2. Los sacramentales disponen para recibir el fruto principal de los sacramentos. No son entonces “cosas” que tengan poder por sí mismas. Mirar a los sacramentales como objetos poderosos que actúan más allá de la conciencia y la oración de las personas es negar lo que la Iglesia nos enseña con bastante claridad. Uno se da cuenta que el uso de los sacramentales como “cosas” equivale a convertirlos casi que en amuletos, negando así toda nuestra fe que sólo puede tener su centro en Cristo. Así que todo uso de los sacramentales debe ir acompañado de oración consciente, explícita, debidamente aprobada por la Iglesia.
3. Puesto que hay esa relación entre sacramentales y sacramentos, uno ve que el agua bendita, para dar un ejemplo específico, está en relación directa con el bautismo. Y el propósito del bautismo no es comulgar sino lavar exteriormente el cuerpo para indicar la purificación interior que Dios realiza. Así que, por principio, no es buena idea beber el agua bendita. No es que sea un pecado: es que destruye el signo y prepara la mente para una mentalidad que sólo puede calificarse de “mágica.” Hay un ejemplo más serio. Hubo costmbre en algunos sacerdotes de llevar consigo, de modo habitual y cotidiano, al Santísimo Sacramento. Y aunque ello se hiciera con reverencia y dentro de un recipiente apropiado (el viático) uno ve que el propósito de la Eucaristía, que es la comunión, queda pospuesto y desdibujado, y lo que aparece es algo así como un “objeto protector.” ¡Ese no es el sentido del Sacramento! Distinto el caso de un escapulario: como su origen y su nombre lo indican, esa sencilla pieza de tela está para acompañar el día y la vida de quien la lleva con devoción.
4. ¿Qué criterios seguir entonces? Propongo estos:
a) Puesto que los sacramentales reciben su eficacia de la virtud y oración de la Iglesia, lo primero es que nuestra vida sea de Cristo, y para eso están ante todo los siete sacramentso, y en particular, la confesión bien hecha y la comunión eucarística frecuente. Esa es la base irrenunciable: que nuestra vida misma sea cristiana.
b) La oración debe acompañar todo uso de los sacramentales. De modo ordinario, ha de ser oración aprobada debidamente por la Iglesia, y realizada en las condiciones que indica la Iglesia. Por ejemplo: las oraciones de exorcismo las debe decir solamente el presbítero que ha recibido autorización expresa de su obispo para tal ministerio.
c) Hemos de respetar todos la índole de cada sacramental, relacionándolo con sentido común y según la mente de la Iglesia con los sacramentos que le son próximos. En concreto: el agua bendita es para aspersiones; el aceite bendito, para unciones; los escapularios y medallas, para ser portados; y así sucesivamente.
#LaudesFrayNelson para la Memoria de Santo Domingo de Guzmán, presbítero
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
LECTURA ESPIRITUAL.
#LectioFrayNelson para la Memoria de Santo Domingo de Guzmán, presbítero
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]
#VisperasFrayNelson para el Lunes XVIII del Tiempo Ordinario
[REPRODUCCIÓN PERMITIDA en redes sociales, blogs, emisoras de radio, y otros medios. Tu donación hace fuerte la evangelización católica. ¡Dona ahora!]