«Creo en un solo Dios»: Con estas palabras comienza el Símbolo Niceno-Constantinopolitano. La confesión de la unicidad de Dios, que tiene su raíz en la Revelación Divina en la Antigua Alianza, es inseparable de la confesión de la existencia de Dios.
Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.