Un viento suave, como una caricia;
un fuego ardiente y una luz divina;
un gran torrente de aguas muy, muy limpias…
Eres tú, visitando mi alma,
eres tú, dando vida a mi ser;
¡oh Jesús, eres tú mi esperanza,
y mi paz, mi alegría,
mi razón de creer!

Alimento del Alma: Textos, Homilias, Conferencias de Fray Nelson Medina, O.P.
Un viento suave, como una caricia;
un fuego ardiente y una luz divina;
un gran torrente de aguas muy, muy limpias…
Eres tú, visitando mi alma,
eres tú, dando vida a mi ser;
¡oh Jesús, eres tú mi esperanza,
y mi paz, mi alegría,
mi razón de creer!