I062002a

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Fecha: 20110215

Título: No es compatible con Dios la marcha desbocada del pecado

Original en audio: [4 min. 09 seg.]


Un rasgo muy típico de buena parte del libro del Génesis, es que nos habla de Dios como si fuera un personaje más dentro de una obra, podríamos pensar como en una obra de teatro, es decir, se utiliza un lenguaje bastante antropomórfico.

Cuando se cuenta que Dios formó al hombre, se nos presenta a Dios como un alfarero que está moldeando una figurita de barro, o cuando Dios se pasea por el paraíso.

Y hoy, en el capítulo sexto del Génesis, también se hace una descripción bastante antropomórfica de Dios. Esta vez se le presenta como un Dios que duda, que se arrepiente, que siente tristeza, que siente congoja frente a la mala respuesta del ser humano.

Este modo de hablar de Dios ha llevado a los especialistas a distinguir distintas manos dentro del libro del Génesis, o si utilizo una palabra más precisa, distintas tradiciones.

Es muy posible que el libro que nosotros conocemos, el Génesis, sea el resultado de ua fusión de otras obras, de escritos anteriores; y quizás cada uno de esos escritos tenía como una visión particular, un modo especial de hablarnos de Dios, por eso se dice que hay una tradición que es yahvista, otra tradición que es elohista, otra tradición que es sacerdotal.

La tradición yahvista, por ejemplo, utiliza mucho el nombre Yavhé, mientras que la elohista utiliza el nombre Elohim, la tradición sacerdotal nos habla del actuar de Dios de un modo bastante majestuoso, podríamos decir, bastante formal. Y es muy posible que esta sea como la prehistoria de la formación del Génesis.

Es muy importante que sepamos, sin embargo, que cuando se hacen estas descripciones no hay que imaginarse a Dios como una especie de gigante. Ese lenguaje, el del Dios que, por ejemplo se acongoja ante el pecado del hombre y dice: "Mejor es destruir la tierra" Génesis 6,7, y entonces manda el diluvio.

Todo ese proceso como interno de razonamiento y desengaño de Dios, en realidad quiere contarnos algo muy profundo: quiere decirnos que Dios no puede ser compatible, no es compatible con el Señor la marcha desbocada del pecado.

Es decir, tenemos que tener cuidado al distinguir el relato, donde se nos habla, por ejemplo, de que Dios extendió su mano, o donde se nos dice que salía humo de las narices de Dios porque era muy grande su ira; detrás de esas descripciones tenemos que encontrar verdades fundamentales, y entre esas verdades está la absoluta incompatibilidad del plan de Dios con la acumulación del pecado del mundo.

Además, este relato del diluvio nos ayuda a descubrir que la verdadera paga del pecado es la muerte, como lo dirá expresamente San Pablo en uno de sus escritos. Es decir que sí que hay enseñanzas muy profundas y verdaderas, y no estamos hablando aquí de fábulas y cuentos de niños.

El lenguaje es sencillo, el lenguaje es adaptado a nuestra capacidad, pero lo que se quiere decir es profundo, es permanente, es válido para todas las edades