V026009a
Fecha: 20101211
Título: Defender el nombre de Dios poniendolo a El en primer lugar en nuestras vidas
Original en audio: 3 min. 57 seg.
Estamos terminando la segunda semana de Adviento, nos ha acompañado una buena parte del camino el profeta Isaías.
Otra de las figuras muy importantes en el adviento es Juan el Bautista, y podemos decir que las lecturas de hoy miran hacia Juan, resulta que en tiempos antiguos de Israel existió un gran profeta llamado Elías y este Elías del que habla el capítulo 48 del libro Eclesiástico, es el gran profeta de la fidelidad, el profeta que defendió la alianza, el profeta que supo mantenerse firme cuando todos iban corriendo detrás de los ídolos de aquella época.
A Elías le tocó vivir un tiempo muy difícil, en aquel tiempo, en aquella época la persecución estaba al orden del día, resulta que una reina o la esposa del rey, una mujer llamada Jezabel, perseguía a muerte a todos los profetas de Yahvé, Jezabel estaba empeñada con todas sus fuerzas en implantar la idolatría y a quien no podía seducir, a quien no podía atraer para que siguiera el culto a Baal, entonces lo perseguía y lo perseguía a muerte. Eclesiástico 48,11.
Elías vivió en aquella época y en ese tiempo tan duro él supo permanecer fiel, supo abrazar la alianza con Dios, no se dejó intimidar o si digo mejor, supo superar el miedo a base aferrarse a Dios, es un gran testimonio para nosotros, porque los Baales, los ídolos de aquella época ya no son exactamente los que están en furor; pero también nuestro tiempo tiene sus propios ídolos, todo aquello que quiere interponerse entre Dios y tu es un Baal, es un ídolo, y tú necesitas esa fortaleza de Elías, lo mismo que la necesito yo para quitar de en medio lo que esté estorbando.
Dios solo puede tener el primer lugar en nuestras vidas, así lo recuerda Elías y de modo semejante, en tiempos ya de Jesucristo, el gran precursor llamado Juan Bautista proclamó algo semejante, proclamó la primacía de Dios, llamó a todo el pueblo al arrepentimiento.
De ese modo Juan el Bautista vino a ser como un segundo Elías, y por eso, cuando los discípulos le preguntan a Jesús en el capítulo 17 del evangelio según san Mateo, cuando le preguntan qué va a suceder, por qué no ha venido Elías, Jesús dice, "Elías ya vino" San Mateo 17,12, y los discípulos entenderán que se trata de la figura de Juan Bautista.
Por supuesto aquí no hay nada de reencarnación ni cosa parecida, más bien existe una continuidad entre dos grandes profetas que supieron poner a Dios en el único lugar que le corresponde, el primero, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas";, este es el mandamiento fundamental, y el Adviento es un tiempo muy propicio para recordarlo.