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Fecha: 20101018
Título: Los evangelistas testigos de Jesucristo
Original en audio: 9 min. 51 seg.
Amigos, sabemos que en la Biblia tenemos cuatro evangelistas; Mateo, Marcos, Lucas y Juan, en ese orden aparecen.
Hoy estamos recordando la figura de San Lucas y es una buena oportunidad para aprender algo sobre estos testigos de la persona de Jesucristo, finalmente los evangelistas son eso, ellos no eran historiadores, ellos no eran biógrafos, ellos eran fundamentalmente testigos, gente que había recibido el poder maravilloso, la belleza incomparable del mensaje del evangelio y que dentro de sus comunidades se convirtieron en testigos cualificados de esa verdad que todos creían.
Entre los cuatro evangelistas sucede una cosa muy interesante, y es que dos de ellos, según la tradición, fueron directamente apóstoles de Jesucristo.
San Mateo es aquel famoso cobrador de impuestos que fue llamado por Jesús para que se convirtiera en discípulo y apóstol suyo, y así San Mateo acompañó al Señor hasta el momento de la cena y la cruz y luego fue testigo de la resurrección. Lo mismo el último de los evangelistas, San Juan, San Juan hermano de Santiago llamado el mayor, era uno de los dos hijos de Zebedeo, ellos eran pescadores.
Y también hay un pasaje del evangelio que recuerda cuando Cristo llama a este par de pescadores para que se conviertan en apóstoles, así que Mateo y Juan eran Apóstoles, ¿pero que pasa con los otros dos, con Marcos y con Lucas? pues resulta que Marcos fue discípulo de dos de los apóstoles.
Marcos se llamaba Juan Marcos y fue discípulo primero de San Pablo, pero no se entendieron bien, yo creo que esto es bueno recordarlo, porque a veces idealizamos a los primeros cristianos como suponiendo que ellos no tenían desavenencias, como creyendo que todo les funcionaba de maravillas y resulta que no.
Marcos y Pablo empezaron misionando juntos, pero en un cierto momento las fricciones, los diferentes enfoques o maneras de hacer las cosas entraron en conflicto y entonces se separaron, y Marcos siguió un tiempo evangelizando por su cuenta, pero luego se unió a la Misión del apóstol San Pedro y según la tradición Marcos llegó hasta Roma donde Pedro, según cuenta la misma tradición, vino a constituirse en cabeza de esa comunidad cristiana.
Por eso el papa es el obispo de Roma, porque el primero entre los apóstoles, es decir, San Pedro, el que recibió el encargo de confirmar en la fe a los hermanos, llegó hasta allá, hasta Roma, entonces Juan Marcos llegó allá.
De modo que el evangelio de San Marcos en buena parte contiene los recuerdos del apóstol San Pedro, con el que Marcos gastó unos buenos años.
¿Y qué hay que decir de Lucas, el de la fiesta de hoy? pues que Lucas fue discípulo y amigo de San Pablo, eso es lo que nos recuerda la primera lectura de hoy, de la Segunda Carta de san Pablo a Timoteo, nos dice en una de sus frases del pasaje de hoy Pablo dice en un momento de desconsuelo, de cierta frustración, de cierto dolor, el hace cuentas de toda la gente que lo ha dejado, dice Demas me ha abandonado por amor a este mundo, (2 Carta de Timoteo 4, 10) donde se ve que también Pablo experimentó fracasos.
Una vez más insistamos, no por el hecho de que uno esté con Dios no quiere decir que todo le va a salir bien, fíjese que calidad de santo y predicador era san Pablo y sin embargo, el hombre tuvo que experimentar frustraciones, fracasos y decepciones.
Entonces, uno de sus colaboradores que se llamaba Demas o Dimas, salió mal, no funcionó, luego otros dos, Crecente y Tito se fueron y Pablo no dice si en buenas o malas condiciones, pero en todo caso no los tiene por colaboradores y dice, solamente Lucas se ha quedado conmigo, de hecho en el libro de los Hechos de los Apóstoles este Lucas nos cuenta en varios pasajes, que él personalmente acompañó la faena apostólica del apóstol San Pablo.
De modo que en el evangelio de Lucas y en el libro de los Hechos de los Apóstoles, que también es de San Lucas, tenemos hasta cierto punto como una versión del evangelio como tal vez lo predicó, como tal vez lo quiso imprimir en los corazones el apóstol San Pablo y esto a nosotros nos dice mucho, porque Lucas no era de familia judía, Lucas era de origen pagano, Lucas no tenía en su corazón, en su tradición de familia la ley de Moisés.
Entonces, el encuentro con Lucas, el encuentro de Lucas con Cristo se parece mucho a lo que nos puede suceder a nosotros, nosotros no venimos de familia judía, creo que ninguno de los que estamos aquí, nosotros nos hemos encontrado con Cristo y nuestra relación con Cristo es desde otro ángulo, desde otras necesidades, tal vez desde una necesidad de encontrarle sentido a la vida, tal vez una necesidad de ser salvados del absurdo o del dolor o de la enfermedad y eso precisamente es lo que va a insistir Lucas en sus escritos, porque él tampoco era de familia judía y porque en cambio, sí estuvo cercano y en estrecho contacto con el gran predicador de la gracia de Dios, de la misericordia de Dios que fue el apóstol san Pablo.
Entonces, en esta fiesta démosle gracias a Dios por el regalo del evangelio y recordemos siempre que en medio de nuestros dolores, que son los dolores que nos suceden como seres humanos, está presente esa oferta, ese regalo del Padre Celestial que es nuestro Señor Jesucristo.
Terminemos diciendo que Lucas hace una serie de énfasis en su evangelio, el enfatiza en el poder del Espíritu Santo, enfatiza en el lugar irremplazable que tienen las mujeres en la difusión del evangelio; pero también, cómo la mujer puede frenar o bloquear la obra de la predicación, el destaca este aspecto de la mujer, que no lo hacen los demás escritores del Nuevo Testamento.
Lucas también, como recordábamos en la oración de entrada de la Misa, Lucas también subraya como el evangelio es para los últimos, para los pobres, para los más tristes, para la gente que no vale ni pinta nada en el mundo, esos son como predilectos de Dios para recibir el evangelio y Lucas insiste también en la alegría y en el poder del Espíritu Santo, podríamos decir, yo sé que esto es un abuso del lenguaje, “democratizando la salvación” como enseñando que el espíritu es para todos, que el poder del espíritu llega a todos y que desde ese espíritu nosotros tenemos libre acceso a Dios Padre.
Que este tremendo, este maravilloso mensaje de esperanza llegue a cada uno de nosotros y como Dios dispone que mientras El no diga otra cosa, pues esta es la última predicación que hago en Dublín por un tiempo.
Que este sea también como una carta de cariño y de despedida para todos; pero especialmente para la comunidad hispana aquí, porque esto que estamos comentando de Lucas ha sido lo que muchísimas veces me ha sostenido en Dublín y en otras partes, saber que tenemos este Dios.
Que nuestro Padre, que nos ha dado a su propio hijo Jesucristo y que en esa gracia y poder del Espíritu Santo, todos podemos invocar confiadamente a Dios como Padre, creer en él y seguir sus huellas.
Si hubiera que hablar de una despedida, que esa sea mi carta de despedida para ustedes y de nuevo muchas gracias por estar aquí hoy.