Sjer005a
Fecha: 20110930
Título: San Jeronimo: un ejemplo pata los estudiosos de la Biblia
Original en audio: 4 min. 30 seg.
Hoy nuestra santa Iglesia nos recuerda a San Jerónimo, esa palabra, "Jerónimo", quiere decir "el del nombre sagrado, ya eso alude a una especial posesión o cercanía con Dios.
Pero la vida de Jerónimo no fue siempre así, su primer interés no fue la religión, sino más bien la literatura, descolló en el conocimiento del latín y aprendió también muy bien el griego, y más tarde en su vida, hebreo. Supo acercarse a los mejores maestros de su tiempo en estas lenguas, y su conocimiento le sirvió para realizar la traducción de la Biblia que se llama "Vulgata".
Esta traducción tuvo una enorme importancia, porque Jerónimo vivió entre el siglo IV y comienzos del siglo V, y resulta que la Vulgata, durante más de mil años fue prácticamente la traducción que a Iglesia Católica conoció, no significa que fuera perfecta, pero sí una de mejores traducciones; sobre todo que el estilo de vida de Jerónimo, lleno de ascetismo estudiosidad, oración maraca el camino para los estudiosos de la Palabra Divina; también ellos, como Jerónimo han de dejarse guiar, en primer lugar, por la voz del Espíritu que sopla fuerte en la oración; y por la humildad y por un espíritu de renuncia a los intereses y a los aplausos de este mundo.
El que quiera transmitir la Palabra Divina no puede estar sujeto a las cadenas de la tierra, porque su pensamiento tiene que volar alto. Recuerda lo que dijo el mismo profeta Isaías, y no él sino Dios a través de Isaías: Mis camios no son vuestros caminos, mis planes no son vuestros planes"Isaías 55,8.
Aquel que estudia la Palabra Divinatiene que acostumbrarse a levantar vuelo, y para eso tiene que tener un corazón bastante purificado de los intereses, de las lisonjas de los aplausos de esta tierra, en ese sentido Jerónimo es un gran testimonio.
Fue Jerónimo también el que dijo aquella frase inmortal que está en el comentario que él escribió para e libro del profeta Isaías, esa frase es la siguiente: "Desconocer a las Escrituras es desconocer a Jesucristo".
Creo que es una enseñanza que una y otra vez debemos aplicarnos los católicos; porque a veces, en medio de las prácticas, en medio de la costumbre, en medio de la fuerza que tiene incluso la sociedad, un cierto ordenamiento social, pues podemos creer que estamos siendo fieles a Dios simplemente porque seguimos unas rutinas, por ejemplo, que las parejas mandan o antes mandaban a bautizar a sus hijos, o que a la gente le parece más solemne, más bonito casarse en una iglesia que casarse en una oficina de instrumentos públicos.
Pero guiándonos únicamente por esa religión que se puede llamar sociológica, tal ves estamos perdiendo la esencia misma de la fe. Por eso Jerónimo que fue tan austero, Jerónimo que fue tan penitente,y Jerónimo que fue tan drástico, tan enérgico para corregir lo vicios y errores de su tiempo, yo creo que también tiene mucho para enseñarnos.
Porque Jerónimo le está diciendo hoy a nuestra Iglesia lo mismo que dijo el gran maestro dominico Yves Congar: "La Iglesia tiene que volverse hacia el Evangelio, tiene que convertirse a Cristo una y otra vez". Convertirse es como dar la vuelta, como mirar hacia Cristo.
Pues ese es el deber permanente de la Iglesia y sólo podrá hacerlo si se vuelve con amor, con estudio, con oración, con humildad a la Palabra Divina.