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Fecha: 20020509
Título: La ensenanza de Jesus es sencilla, pero muy profunda
Original en audio: 6 min. 41 seg.
Siempre es un gran consuelo para uno cuando en la Biblia sale gente que no le entendía a Jesús. Porque yo creo que todos hemos tenido la experiencia de no entender todo de la Biblia, y entonces dice uno: "¿Será problema con el coeficiente intelectual? ¿Será problema de mi manera de leer? Y resulta que no siempre el problema es nuestro.
Es que verdaderamente la enseñanza de Jesús es sencilla, pero es muy profunda. Y a veces esa profundidad le queda grande a uno, y le queda grande a uno es a todo el mundo.
Yo creo que si una persona dijera: "Yo entiendo completamente la enseñanza de Jesucristo", estaría exagerando por lo menos, o quizá estaría mintiendo.
Primera enseñanza de hoy: es normal que uno no entienda muchas cosas, es normal porque es un lenguaje muy profundo, no necesariamente complicado, pero sí profundo. Hay diferencia entre lo complicado y lo profundo.
Segunda enseñanza: vamos a irnos a la primera lectura. Resulta que el Apóstol Pablo era como un predicador itinerante, iba a distintos sitios, y la metodología que él utilizaba era la siguiente: como él era judío de nacimiento, él iba a las reuniones de los judíos, que sucedían y siguen sucediendo en las sinagogas.
Y predicaba a sus hermanos de raza y de religión, que Jesús es el cumplimiento de las promesas, porque todo lo que Dios había anunciado en el Antiguo Testamento, todo tiene su cumplimiento en Jesucristo.
De manera que Pablo llevaba una Buena Noticia a la gente de su propia raza, a los judíos. Pero la gente judía, en su gran mayoría, no recibió bien ese mensaje, más bien lo rechazó.
Aunque se trataba de una Buena Noticia, aunque se trataba de un Evangelio, porque eso es lo que quiere decir Evangelio, Buena Noticia, los judíos rechazaron esa buena noticia.
Y lo que es enseñanza para nosotros es la manera cómo obra Pablo, como dice el refrán, Pablo no se queda "llorando sobre la leche derramada", sobre el problema irremediable, sino que más bien mira, en ese problema, una oportunidad.
Ustedes saben que muchas veces, cuando se cierra una puerta se abre otra. Y nosotros los cristianos no somos gente sin problemas, sino gente que tiene la luz del Espíritu Santo para ver cuál es la puerta que se abre cuando una puerta se cierra.
Eso fue lo que hizo Pablo: "Si los judíos me están cerrando la puerta, debe ser que Dios está abriendo la puerta para otra evangelización, para otro trabajo".
Y por eso Pablo, desde ese momento que hemos escuchado en la lectura de hoy, empieza a dedicarse más y más a la predicación de los no judíos, ¿y saben una cosa? De eso salimos ganando nosotros, porque gracias a que Pablo se dedicó a la predicación a los no judíos, nacieron una cantidad de comunidades cristianas que implantaron la fe en Europa, y gracias a que esa fe pudo nacer ahí, pudo también llegar el Evangelio a nosotros, cuando asomaron cristianos por estas tierras.
O sea que Dios tiene sus caminos, y a veces cuando uno ve una puerta que está cerrada y sólo ve problema y llanto, dolor y absurdo, de pronto no está viendo la puerta que Dios está dejando abierta. Para eso se necesita tener el Espíritu Santo.
Entonces, segunda enseñanza: pidamos siempre el auxilio del Espíritu Santo, para no quedarnos estérilmente ante las puertas que se cierran, sino para buscar cuáles son los caminos que Dios nos está abriendo.
En el evangelio sucede algo parecido: Jesús les dice a los Apóstoles: "Dentro de poco me veréis, y un poco más y me volveréis a ver" San Juan 16,16. Y es curioso que los Apóstoles se preguntan por el significado de esa palabra "poco".
A ver, Jesús les dijo esa palabra en la Última Cena; Él dice: "Dentro de poco no me veréis" San Juan 16,16, se entiende por qué lo dijo, la Última Cena sucedió unas horas antes de la la crucifixión y la muerte de Cristo.
Esa parte del "poco" la entendemos, pero ¿por qué dijo después: "Un poco más, y me volveréis a ver?" San Juan 16,16.
¿Se refería a las apariciones que iba a tener Él, como efectivamente las tuvo, donde se manifestó vivo y presente a sus discípulos? ¿Se refería a eso?
Hay una mujer, que muy llena del Espíritu Santo y que es llamada Doctora de la Iglesia y que se llama Santa Catalina de Siena, nos da una explicación, con la que terminamos también estas palabras.
Catalina de Siena dice que cuando llegó el Espíritu Santo, el Espíritu nos permite reconocer a Jesucristo presente en nuestra historia; es el Espíritu Santo el que hace que Cristo no sea para nosotros el recuerdo de un pasado lejano, sino una presencia viva que palpita en nuestro corazón, que encontramos en el rostro del pobre y del enfermo y que está continuamente llamándonos, desde su Evangelio, a la plenitud de vida que sólo Él podía darnos.
Entonces, la tercera enseñanza de hoy es: Jesús está visible, Jesús está cercano, Jesús está presente con esa gracia, con esa luz del Espíritu, y esa luz del Espíritu es la que hace que entre el misterio de la muerte en la Cruz y el misterio de reconocer a Cristo vivo entre nosotros, apenas haya un poquito, un poco.
Que venga a nosotros esa luz del Espíritu. Todas estas lecturas, hasta Pentecostés, son lecturas para prepararnos para esa Fiesta grande. Pentecostés hará que nosotros entendamos mejor la Palabra del Señor.
Pentecostés, la venida del Espíritu, hará que nosotros descubramos las puertas que se abren cuando otras se cierran, y Pentecostés hará que descubramos a Cristo vivo y presente en medio de nosotros.