O285002a
Fecha: 20001020
Título: ¿Que quiere decir que "fuimos sellados con el Espiritu Santo, el cual es prenda de nuestra herencia"?
Original en audio: 41 min. 22 seg.
Yo he pensado varias veces que una obra muy buena que alguien tendrá que hacer algún día es traducir la Biblia; claro que la Biblia ya está traducida, se lee en español, pero por no hacerles pasar una vergüenza, no pregunto por la primera lectura: ¿qué nos quedó claro de esa primera lectura? ¿Quiénes son esos "nosotros" y esos "vosotros"?
Además de que, siendo tan gran predicador como era San Pablo, utiliza las formas de construcción para describir y seguramente para hablar, que eran usuales en su tiempo, y es una forma que tiene como el estilo del caracol.
Son unas frases largas, llenas de contenido, por ejemplo, más de la mitad de la Primera Lectura de hoy es una sola frase, nosotros no estamos acostumbrados a eso, nosotros pertenecemos a la "generación del click": "Si quiere leer el artículo, haga click"; estamos en la "generación del click", de la instrucción breve, precisa, certera.
De manera que, estas frases así muy redondas, que son vueltas sobre sí mismas, se nos escapan, y es un pesar, es un gran pesar, porque es como si no existieran para nosotros. Ya es bastante gracia que estén traducidas del griego al español, ahora toca traducirlas del español a yo no sé cómo llamar ese lenguaje, que es el lenguaje en el que uno puede entender las cosas.
Vamos a tratar, con la ayuda de Dios, de desentrañar algo de los tesoros de ese capítulo primero de la Carta a los Efesios.
"Con Cristo hemos heredado también nosotros los israelitas" Carta a los Efesios 1,11, dice Pablo: "y también vosotros" Cara a los Efesios 1,13.
¡Ah!, entonces hay un "nosotros" y hay un "vosotros". Los "nosotros" se refiere a los israelitas, los del pueblo de la Antigua Alianza, la gente que venía desde el Antiguo Testamento; esos son los que aquí aparecen como "nosotros".
Efectivamente, sabemos que el Apóstol San Pablo pertenecía la pueblo de la Alianza, los hijos según la carne, de la descendencia de Abrahán, ahí estaba Pablo. Esos son los "nosotros". ¿Y los "vosotros?" ¿quiénes son esos "vosotros"?
Pues los "vosotros" son los que no pertenecían a ese pueblo, deben ser gente que no era de ese pueblo de la Alianza, que no eran hebreos, que no eran israelitas, que no venían con las promesas antiguas, pero que, ahora, sorpresivamente, resultan heredando lo mismo que los israelitas.
Esta es como una clave fundamental de lectura de la Carta a los Efesios y de una cantidad de cosas en la Biblia.
Es fantástico ver que Dios se las arregló para preparar un pueblo, alimentar en ese pueblo una esperanza,-ese es el pueblo de Israel-, luego, cuando llegó la plenitud de los tiempos, la salvación no es sólo para los de Israel, sino que, desde Israel, se convierte como en un surtidor que va para todas las naciones, que va para todos los pueblos.
Es decir, que va también para los gentiles, esos son los famosos gentiles que aparecen ahí. Es una explosión de amor que nace del pueblo elegido, pero que se desborda más allá del pueblo elegido. Los "nosotros", que dice Pablo, es el pueblo elegido; los "vosotros", son todos los otros pueblos.
Entonces, cuando uno ya entiende esto, descubre: "Oiga, interesante, cuando la Biblia hable de los gentiles, los bárbaros, pues los bárbaros gentiles somos nosotros, porque nosotros no somos israelitas según la carne y la sangre.
Esos bárbaros gentiles no están por allá lejos, los bárbaros gentiles somos nosotros. Los gentiles, los no judíos, somos nosotros. O sea que, cada vez que se hable expresamente o implícitamente de los gentiles, atención, están hablando de mí, están hablando de lo que a mí me sucede".
A mí me parece que esto es clave, no sólo para asomarnos a lo que dice la Biblia en estos temas, sino, ¿sabe por qué más? Porque resulta que el mundo en el que estamos es un mundo que está fuertemente influido por el paganismo.
Ser gentil no significaba haber nacido fuera del árbol genealógico de Abraham, no es una cuestión simplemente del genoma; ser gentil significa estar expuesto a la fuerza, al atractivo, al encanto, a la seducción del paganismo, y el paganismo sí seduce; el paganismo no es una cosa que esté muerta, eso está vivo y hoy más que nunca, está vivo el paganismo en todas sus expresiones.
De manera que, cuando Pablo nos hable del paganismo, de los gentiles y del Evangelio que llega a los gentiles, no solamente nos está instruyendo sobre unos aspectos de la Palabra de Dios, sino que Pablo nos está contando el poder del Evangelio hoy.
Porque el mundo de hoy está marcado por el paganismo, y el paganismo no es una historia, no es una anécdota que se queda ahí en el pasado; el paganismo es una seducción, es una cosa supremamente atractiva, que engolosina, que envuelve.
El paganismo es una cosa muy sabrosa, muy deliciosa, porque ser pagano es apostarle a todo lo que se ve, se siente, se aplaude en este mundo, eso es ser pagano. Ser cristiano es lo que es difícil, porque el cristiano está apostando por unas cosas por las que nadie da ni cinco centavos.
"-Voy a apostar por la Cruz". "-Ummm, irá a sufrir, hermano". Y uno se muere de viejo, cosa que me puede suceder a mí, tratando de explicar la Cruz y la gente, pues, no se la entendió. Lo único que sabemos es que en su tumba quedó una cruz, pero que se le hubiera entendido lo la de la Cruz, no se entiende. Ese mensaje no se entiende.
En cambio, lo del paganismo es muy fácil de entender. Lo del paganismo es muy seductor, el paganismo está hoy más vivo que nunca, el paganismo es algo como esto, mire: "Yo soy el del poder, luego yo soy el que mando", es una lógica fácil, tengo el poder y con el poder mando, y como yo soy el que manda, entonces yo humillo al que yo quiero".
"Ahora, para conservarme en el poder, yo necesito mantenerme cerca de las personas que obran como yo quiero". Por consiguiente, el paganismo no le cree ni a la verdad, ni a la justicia; "no, el paganismo es muy sencillo, el paganismo funciona de la lealtad, y la lealtad consiste en que yo debo mantenerme fiel a aquellos que se ve que pueden prometerme algo, lo demás es una retórica.
"-A meditar, vamos a meditar sobre la justicia de la honradez; hablemos sobre la belleza". "-Bueno, mientras ellos están hablando sobre esas cosas, nosotros hagamos aquí unos negocios chiquitos, concretos, que signica que usted no me va a traicionar ni yo lo voy a traicionar a usted, por lo menos, hasta que me salga una opción mejor". Ese es el paganismo.
El paganismo está resumido perfectamente por uno de sus más preclaros exponentes, qué pesar que murió loco: Friedrich Nietzsche, es el gran profeta del paganismo, él lo resumía diciendo: "Permaneced fieles a la tierra".
Ser pagano es no creerle a ningún cielo, eso es ser pagano, y eso atrae mucho. Ser pagano es: "No le crea a nada, a nada que le prometan, a nada que le anuncien, a nada que vaya más de lo que usted descubre como su conveniencia, como su placer, como lo que usted ve que es su proyecto: no le crea a nada más, no le apunte a nada más; mantengáse en eso, sea "fiel a la tierra"; ese es el mensaje pagano.
Será un mensaje tan atractivo, que cuando Pablo estuvo predicando allá en Atenas, entonces dijo que "Dios va a juzgar al mundo y ha mostrado que va a juzgar al mundo", esto está en el capítulo XVII de los Hechos de los Apóstoles: "Y ha mostrado que va a juzgar al mundo, porque dio garantía de cuál era el Rey del mundo resucitándolo de entre los muertos" Hechos de los Apóstoles 17,31.
"Resu...¿qué?" "Resucitándolo de entre los muertos". Todavía se están riendo. "De la muerte nadie resucita", "de la muerte nada queda lo único que tenemos es este día, este tiempo, y si usted no lo aprovecha, peor para usted, yo sí lo voy a aprovechar".
Ese es el mensaje pagano, y el mensaje tiene un atractivo tan grande, entonces es el mensaje de: "Disfrutemos, ganemos". "Mientras otra gente se hace, por allá, tuercas su cabeza pensando lo que es bueno, santo, puro, y no sé cuántas cosas más, nosotros estamos gozando, nosotros estamos pasando de una victoria a la otra; estamos pasando de una rumba a la otra".
Y lo que se ha visto es que eso funciona. Los atractivos del paganismo son, mire: "Esto funciona, esto produce, esto lo necesita todo el mundo". "-Hablemos de usted: ¿Usted en qué anda?" "-Yo soy un padrecito".
"-Bueno, señor padrecito, su religión no existe, para que su religión empiece a existir alguien tiene que ponerle cuidado, hable con los medios de comunicación", pero resulta que los medios de comunicación son la fantástica orquesta, la orquesta sinfónica del paganismo. "Gánese espacio en los medios de comunicación".
Entonces, uno ve sufrir a los de la Cruz y los de la Iglesia, y los del rezo, y los de la penitencia, toda esa gente sufre y suda, en cambio, los paganos están rozagantes, esos no sudan y si sudan, no huelen, ¡eso es una cosa maravillosa! ¡No les da ni gripa!
Los otros van tísicos, complicados, andan en penitencia, están en crisis, lloran, pelean entre ellos, en cambio, los paganos están...."¡Esto funciona, hermano!"
"Y usted, para que su asunto funcione, usted tiene que hacerse amigo de los medios. Si usted no tiene amistades en la política, si usted no tiene amistades en los medios de comunicación, usted no existe".
"Mire, usted no habla ni mal, padrecito, pero fíjese, ¿usted por qué tiene ahí ocho pelagatos? ¿Por qué su grupo de oración es de ocho pelagatos inconstantes? ¿Por qué? En cambio, ¿por qué cuando yo quiera...?" Así habla el mundo, ¿no?
El mundo habla y dice así: "-Oiga, mire: mientras que usted, para llenar un congreso, sufre, suda y puja, ¡ah!, y entran en crisis, y pelean los unos con los otros, y todos los de las virtudes pelean, y hablan mal y murmuran, y destajan y tasajean, y después de todo se unen, para lograr ¿qué?
Ahí se reunen dos mil embobados peores que ustedes. "En cambio, yo le organizo un congreso, pero mis congresos se llaman conciertos, "Shakira en concierto", cuarenta y cinco mil personas, estuvo malo. Hablemos de los Rolling Stones, hablemos de gente seria que empiece a reunir los cinco mil, los doscientos mil".
"Dése cuenta, para que su Iglesia empiece a crecer, usted tiene que tener amistades, usted tiene que tener influencias; empiece a meterse con la gente de la política, nunca les hable de sus adulterios.
Porque claro, si usted llega con su moral a hacer negocios, pues no va a hacer ningún negocio, por eso, es que usted se queda solo, porque usted, cuando va a a hacer un negocio comienza, ahí mismo, a convertir a la persona; no sea torpe, haga el negocio, deje que el otro viva su cosa allá".
"Que el otro acumuló crímenes sobre crímenes, hizo y deshizo, y mató y comió del muerto; usted no se complique con eso, usted haga su negocio, que ya por lo pronto salió de eso; ya vendrá luego otra..." Este es el mensaje del paganismo.
¿Cierto que cuando se plantea así, uno empieza a sentir que ese es un lenguaje que a todos nos atrae? Es que a todos no es: usted no piense que los paganos son las divas de la sensualidad, o que los paganos son los hechiceros de la Nueva Era; no.
El paganismo es lo que le seduce a uno cuando uno es Prior de un convento, cuando uno es obispo, y cuando uno empieza a decir: "Oiga, si yo no me pongo las pilas, y consigo amistades, y me quedo hablando para las tres o cuatro viejas de la sacristía de las cuales una ya está sorda, la otra es tartamuda.... Si yo quiero que este asunto resuene, yo tengo que obrar de otra manera".
Eso es lo que tienta a uno. Aquí no estamos hablando de los pecados de depravación; no, estamos hablando de cómo ese lenguaje, simplemente consiste en: "No le apuntes al sufrimiento, no le apuntes al sacrificio, sé práctico, te estás matando, te estás acabando, ¿y qué vas a sacar de todo eso?"
Ese es un lenguaje supremamente seductor, y ese es el lenguaje pagano, ese es el lenguaje que significa "ser fiel a la tierra", ese es el lenguaje del que no se complica, nunca le da nada, siempre funciona, siempre queda bien.
Y si alguien le destruye la carrera política, pues el otro año se lanza para otra cosa, y sale, y vuelve y sale; y cuando ya está cansado que se cansó de sus victorias, entonces monta al hijo para que siga el hijo o para que siga el nieto o para que siga la amante, o para que siga el preferido, o para que siga el que el quiera. Y vencen unas tras otras.
Ese lenguaje, ese lenguaje es muy duro, o mejor dicho, es un lenguaje tan atractivo, que muestra toda la dureza de la opción cristiana.
Cuando ustedes oigan hablar de los gentiles y de los paganos en la Biblia, por favor, nunca más piensen que se trata de una gente que existió por allá, en época remota, otrora, son tiempos que están ahí, y la oferta pagana está siempre ahí; y la oferta pagana es la que resulta una y otra vez, frente a todo lo noble, frente a todo lo coherente.
Es esa pregunta que usted se hace de vez en cuando y que aparece ahí también en la Biblia: "¿Y yo para qué me corrijo cada mañana?" Esa es la pregunta que le sale a uno. ¿Y usted qué saca de todas sus virtudes? Su conciencia limpia, ¿de qué le sirve? Y así sucesivamente.
Por eso, mis queridos hermanos, el paganismo es demasiado atractivo, y por eso uno tiene que pensar: "Oiga, de verdad, ¿será que uno está como enredando mucho la vida?"
Por eso, fíjense ustedes que los sacerdotes, perdonarán lo que voy a decir, pero los sacerdotes que tienen popularidad no son gente que esté hablando de la Cruz, ¿se han dado cuenta de ese pequeño detalle?
Los sacerdotes que salen en los medios de comunicación, los que aparecen en las páginas de los diarios de circulación nacional, los que salen ordinariamente en la televisión, los que venden libros por millares, los que tienen cassettes y CDs, y reparten y reparten, ¿cierto que esos, con contadísimas excepciones, una de las cuales tal vez sea el Papa, esos padres famosos, no son padres que estén hablando de la Cruz?
Sino son padres que están presentando un lenguaje mucho más adaptado, es un lenguaje donde, "hombre, ya no peleemos tanto" ¿cierto? Es un lenguaje donde se le está diciendo: "Mire, yo, desde mi cristianismo, tengo unas claves que le pueden ayudar a usted a vivir mejor, juntémonos en el ideal de vivir mejor, con menos problemas, juntémonos, usted y yo en ese ideal".
Pero la Cruz, la Sangre, los Sacramentos, la Iglesia, todo eso queda por allá, no queda negado, pero queda por allá, en un rinconcito. Y entonces dice uno: "¿Oiga, yo a qué horas resulté tan obsesionado con este cuento de la Cruz?"
"¿Será bobada mía? ¿Será pendejerismo que se me entró? ¿Qué será la bobada mía, que yo para todo, que la Cruz, que la Sangre, que las Llagas de Cristo, que las Llagas, el sufrimiento, la Cruz y toda predicación, quepa o no quepa, la Cruz, el sufrimiento? ¿Será eso lo que no me deja como lanzarme al estrellato, empezar a salir con ustedes? ¿Será eso, hombre, lo que me tiene frenado?"
"No he podido como poner pie firme en los medios de comunicación, yo creo que es por eso; no tengo pie firme, estar con la pendejada de la Cruz, la Cruz, la Cruz, y entonces así no se gana a mucha gente".
La Cruz es muy impopular, en cambio, si uno empezara: "Hombre, mire: yo a usted, simplemente le traigo unas claves para que usted tenga una vida más desahogada, para que usted quite ese estrés que se lo está comiendo vivo, para que usted se sienta más tranquilo, para que usted encuentre cómo tratarse mejor con sus contemporáneos, con sus prójimos...."
Es una cosa muy seria esto del paganismo, hermanos, y por eso, con esa introducción, ahora sí creo que podemos asomarnos mejor a la Primera lectura de hoy.
La primera lectura dice: "También vosotros", -¡ah!, ya sabemos-, esos "vosotros" son los paganos, o sea, que van a hablar del caso nuestro: "También vosotros que habéis escuchado la verdad, la extraordinaria noticia de que habéis sido salvados y habéis creído, habéis sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido, el cual, mientras llega la redención completa del pueblo, propiedad de Dios, es prenda de nuestra herencia para alabanza de su gloria" Carta a los Efesios 1,11-14
Uno de los problemas que tiene este lenguaje, por eso empecé diciendo que tocaba hacer una traducción, es que tiene mucho paréntesis, eso los gramáticos lo llaman: "Tiene mucho inciso, tiene mucho paréntesis".
Vamos a quitarle los paréntesis y vamos a descubrir la frase sencilla, la frase simple que está ahí, para ver qué es lo que Pablo le dice a estos paganos, para ver si Pablo, el mensaje que tiene para estos paganos es: "Señores paganos, les traigo un mensaje para se desestresen".
Yo creo que para desetresar a los paganos no se necesitaba la Cruz de Cristo, y el problema mío es ese: ¿Por que ese Señor se murió en la Cruz? ¿Por qué al inocente le pasa eso? Mientras no me aclaren ese problema, yo seguiré utilizando ese termómetro para medir toda predicación, para medir toda doctrina, para medir todo cuanto se haga en la Iglesia.
Cuando yo oigo que se predica y se predica, y se sacan libros, y especiales de televisión, y más curas en las páginas de la revistas, y más curas en los semanarios, y los curas, y los curas, pues yo me pregunto ¿será que por fin la gente se está convirtiendo? ¿No será que el mensaje fundamental lo estamos olvidando y lo estamos escondiendo por una cierta popularidad?
Pablo, lo que está predicando aquí, no es: "Les traigo un mensaje para que lleven una vida más humana", "les traigo un mensaje para que se respete el derecho internacional humanitario, y por lo menos, hombre, si van a matar, sea de un solo tiro" porque ya es ese el tipo de discusiones que está en eso de la paz.
Las discusiones son esas: "Por lo menos no se encarnice con el otro, si lo va a matar, pues mátelo de una vez y ya, pero no lo torture tanto, y si lo va a torturar, déjelo que grite", y así sucesivamente.
¿Será que ese es el mensaje del Evangelio? El mensaje del Evangelio, yo entiendo que es una cosa supremamente distinta,es una cosa revolucionaria, es una cosa impresionante.
Es que por algo tuvo que morir Cristo en la Cruz el mensaje de Cristo es la Cruz, no era para que nos desestresáramos, para que nos comprendiéramos y para que se respetara el derecho internacional humanitario.
Si Cristo murió en la Cruz, algo grave tiene que estar pasando en le mundo; si se tuvo que derramar esa sangre, algo pavoroso tiene que haber en el corazón humano, y si no rozamos eso pavoroso que está en el corazón humano, ¿qué predicación es esa?
¿Y qué dice aquí Pablo?: "Tambén vosotros habéis sido marcados por Cristo".-le estoy quitando los paréntesis-, "también vosotros habéis sido marcados por Cristo en el Espíritu Santo prometido, el cual es prenda de nuestra herencia para alabanza de su gloria" Carta a los Efesios 1,11-14.
Esa es la frase ya bastante simplificada, todavía no del todo: "También vosotros". -a ver, ¿cuál es el mensaje que le da Pablo a estos paganos? -Ya vemos que el paganismo es supremamente atractivo para todos: para mí, para ti, para todos.
-A ver, ¿qué dice Pablo? "También vosotros habéis sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido, el cual es prenda de nuestra herencia para alabanza de su gloria" Carta a los Efesios 1,11-14.
¿Qué es lo que les dice? ¿Cuál es le gran mensaje con el que los saluda, por lo menos en este capítulo primero de la Carta a los Efesios? Lo que les dice es: "Ustedes, los gentiles, han recibido una marca de Cristo, han sido marcados por Cristo con el Espíritu".
Pero hay una palabra fundamental: "también", ¿por qué "también"? Porque acuérdate que es: "nosotros" y "vosotros". "También vosotros" quiere decir: vosotros, lo mismo que nosotros, ustedes los paganos, lo mismo que el pueblo que tenía ya su esperanza en las promesas; ustedes los paganos, han sido marcados lo mismo que nosotros, los que ya esperábamos.
Ustedes tiene un Sello, que lo puso Cristo, el Sello de Cristo lo llevan; la Marca de Cristo es el Espíritu Santo. ¿Qué es ese lenguaje tan extraño? A este mundo pagano lo que se le dice es: "tú estás sellado con el Espíritu Santo; tú, que has creido, tú estás sellado con el Espíritu Santo".
Miren, yo no quiero que ustedes piensen que yo soy bueno, porque, además, ustedes ya me conocen y saben que yo no soy bueno, pero ¿a usted no le duele que esto nadie lo predique? Respóndame solamente esta pregunta: ¿de lo que usted lleva asistiendo a Misa, alguna vez a oído que le digan eso? Que le digan: "Usted ha sido marcado con el Espíritu Santo".
Esa frase que es el ABC de San Pablo, esa frase que es el ABC de esta predicación, ¿cuántas veces se oye? ¿Cuántas veces, en nuestro mundo pagano, se dice eso?: "Tú, que has creído, estás sellado, y el que te selló fue Cristo, y el sello se llama Espíritu". Tres cosas: "estás sellado", "el que te selló fue Cristo" y "el Sello se llama el Espíritu Santo".
¿Y para qué fuimos sellados? Ese sello es prenda de tu herencia. Oigámoslo otra vez, es como una palabra nueva que tal vez nunca la hemos oído, y esto me duele, porque todos los que estamos aquí, creo, somos católicos y no se predica esto.
Repito, mensaje de Pablo: "Tú, que has creído en Cristo, has sido sellado; tu sello, tu marca, es el Espíritu Santo y el que te selló fue el propio Cristo". ¿Y fuiste sellado para qué? Aquí dice, mire, -estamos aprendiendo a leer-: "Has sido sellado con el Espíritu Santo, el cual, -o sea, el sello- "es prenda de tu herencia" Carta a los Efesios 1,14.
A ver, termino de entender, entonces, lo que Pablo me está diciendo es: que hay un sello y que ese sello es prenda de una herencia: "fui sellado y mi sello es prenda de una herencia". Bueno, ya por lo menos lo podemos decir en palabras cortas: "Fui sellado y mi sello es prenda de una herencia".
-¡Ah!, ahora sí llegamos al punto bueno- y el punto bueno es: ¿y por qué una herencia? ¿Por qué una prenda?. De pronto las cosas se empiezan a aclarar en nuestra mente.
Cuando tú eres cristiano, en un mundo pagano, tú empiezas a sentir lo que siente el niño que llegó tarde a la fiesta y hubo para todos menos para él.
¿Qué te está diciendo esta palabra? Te está diciendo: "Si tú crees en Cristo, lo que tú vas a sentir es que todo el mundo tiene, que todo el mundo disfruta, que todo el mundo se desmanda, que todo el mundo se desborda, se embriaga, que todo el mundo triunfa como sea. y que hubo para todos menos para ti". ¿Cómo se puede sobrevivir a eso?
¿En el mundo presente, qué necesitas? ¿Tú tienes una respuesta realmente para eso en el presente? Uno no la tiene, como cristiano no la tiene.
Yo creo que yo me voy a morir sin nunca haber reunido a la gente que reúnen los rockeros satánicos, yo me voy a morir sin nunca lograrlo, me voy a morir sin nunca poder proclamar, tal vez, a Cristo con la fuerza que yo quisiera, porque a esos diarios no les va a interesar lo mío.
Y cuando le prestan sus páginas a un predicador, del lujo y tamaño de Juan Pablo II, es para desfigurar su pensamiento; cuando le abren espacio para decir: "El Papa dijo....", es para desfigurar lo que el Papa dijo, le dan a uno ganas de rabiar, pero bueno, ya me han corregido, no debo decir tantas groserías en la homilías, dejemos la cosa de ese tamaño.
Pero fíjate, yo nunca voy a lograr eso, nunca. Yo creo que yo nunca venderé de mi música, de mis ideas, de mis libros, como lo que venden los que blasfeman.
La gente que blasfema, la gente que se burla de Dios, la gente que está excomulgada y que se casa ocho veces, y que le importa un pepino todo, esa gente va a hacer mucho más que yo, y va a tener mucho más éxito que yo.
Yo tengo que ser realista en eso, entonces, yo, que vivo en este mundo, y que siento que esos otros sí logran lo que quieren, ¿yo con qué me quedo? Me quedo simplemente diciendo: "¿Le aposté al equipo perdedor?" Eso era lo que quería Nietzsche que yo dijera. "Oiga, tan bobo, ¿yo qué hago metido en el equipo perdedor?
Existen tantos equipos, el equipo ganador y el equipo perdedor, ¿qué debo hacer? Pasarme al equipo ganador, ya estuvo solucionado el problema aparentemente, pero yo comprendo que ese equipo, ese equipo ganador, es el que se alegra de la muerte del inocente, como los que mataron a Cristo.
Yo entiendo que ese equipo no me convence, porque ese es el equipo que tortura al inocente, ese es el equipo que vende el alma de la mamá al diablo; ese es el equipo que negocia con lo que sea, y que le pone precio a todo, no me convence ese equipo, entonces, ¿qué hago?
fíjese, la disyuntiva del cristiano en un mundo pagano: ¿renuncio a mis convicciones, y entonces, empiezo yo también a pisotear el cráneo del débil? ¿Renuncio a lo mío y me paso al equipo llamado ganador, y destruyo a los pequeños? No.
¿Me quedo entonces en el equipo de Cristo? sí, pero quedarme en el equipo de Cristo es saber que nunca venderé lo que han vendido los que blasfeman, nunca lograré las miradas y la atención que logran los que se prostituyen, los que degradan al ser humano, ¿y si lo lograra, como lo logra el Papa?
El día que los diarios abran sus sus páginas para recibir mi predicación, van a mentir sobre lo que yo diga, van a mentir como mienten sobre lo que dice el Papa, porque toman siempre una frase suelta, la leen mal, la pronuncian de cualquier manera, la interpretan peor, con tal que la Iglesia no sea conocida y no sea amada.
¿Qué hago yo entonces? En este tiempo presente, ¿qué hago? No me puedo pasar al equipo ganador, como me propone Nietzsche, no me puedo pasar al equipo del triunfo, porque el del triunfo es hacer una escalera con los cráneos de los inocentes, no quiero subir por esa escalera, no me interesa ganar así.
Pero si me quedo en el equipo de Cristo voy a perder, ¿y qué? ¿Puedo vivir así, perdiendo una y otra vez, y viendo que nunca reúno la gente que quisiera, que nunca convenzo como querría convencer? ¿Es esa mi vida?
Señor, hay una respuesta, la respuesta está en el capítulo primero de la Carta a los Efesios, y está en la primera lectura del día de hoy. Aquí dice: "También vosotros habéis sido marcados por el Espíritu Santo el cual es" -¿es qué?- Es prenda" Carta a los Efesios 1,13-14. ¿Sabe que esa es la palabra grande de hoy, de esta Misa?: Prenda, el Espíritu Santo es prenda.
En el tiempo presente, mientras yo veo prosperar al malvado, al injusto; mientras yo veo que la blasfemia, la lujuria, la traición y la hipocresía se levanta y crecen como espuma; mientras yo veo que el paganismo seduce a todos y atrae también mi corazón, ¿yo qué tengo? Por Dios, ¿qué tengo? Una prenda de la cual me aferro.
¿No ha visto usted a la gente despedirse en la estación del tren? ¿No ha visto a la gente despedirse en el aeropuerto, sobre todo cuando es para un viaje largo? ¿No ha visto a la gente despedirse cuando se van para otras ciudades?
La gente dice el adiós, cuando ya desaparecen en el horizonte, siempre hay una prenda, ¿usted no ha visto cuánta gente manda una carta y dice: "Esta carta es para que la abras cuando hayas llegado"? ¿Usted no ha visto cuánta gente regala un chocolate, un pañuelo, una rosa, una prenda?
Eso es lo que tiene el cristianismo. Nosotros lo que tenemos es eso: mientras todo el mundo se burla de nosotros, y nos dice cretinos, subdesarrollados y torpes, nosotros sólo tenemos una prenda, sólo tenemos un pedacito del cual nos aferramos, y ese pedacito, ¿cuál es? Un sello, mi Señor se fue, pero me selló, entonces yo me quedo abrazado al sello que Él me dio, el sello de su Espíritu.
Él pasó por mi vida, me ha sellado, me ha dejado una huella pequeña, pero inconfundible, auténtica de que sí es ÉL y de que vale la pena aguardar una cosa que se llama: la herencia, entonces, yo me agarro a esa prenda, yo me aferro a esa prenda, y digo: "El que me dejó esta prenda, el que me mandó esa rosa, el que me escribió esta carta, me está esperando en alguna parte".
Y entonces yo digo: "Hay una parte de herencia para mí", y yo espero esa herencia, la herencia en el futuro. El único que quiso hacer presente su herencia es el hijo pródigo; las herencias son para el futuro; yo tengo una herencia.
Aquí donde me ven, así se me burle todo el mundo, así se me plante el rockero, metálico y satánico, y me diga: "Padre..." A ese hombre yo le digo: "Por hoy, tienes razón, pero yo tengo una herencia, nadie la ve, pero yo tengo una herencia, y tengo una prenda de esa herencia, y la prenda de esa herencia es la huella del Espíritu Santo en mi vida".
"He sido marcado, y no me marcó cualquiera, me marcó Cristo, Cristo me ha marcado, con esa marca en mi alma, yo me aferro en la esperanza de una herencia que va a llegar, mientras tanto, de acuerdo, soy el más pobre de todos.
Escribía Pablo -que por eso lloraba tanto en la Segunda Carta a los Corintios: "Parece que a los Apóstoles Dios nos ha reservado el último lugar como condenados a muerte" 1 Corintios 4,9.
Está bien, y dice Pablo: "Está bien" (véase ). No podemos negar la evidencia, no podemos fugarnos, como los drogos, a un mundo de ilusiones y decir: "Sí, sí, todo está bien, todo está funcionando". No, nada está funcionando, estamos perdiendo demasiadas batallas, estamos muy mal. No quiero drogarme, no quiero desmentir la realidad, sé que es así
"Parece que a nosotros los apóstoles Dios nos ha reservado el último lugar y somos espectáculo de los Ángeles y de los hombres" 1 Corintios 4,9.
El que quiera leer de estas cosas y el que quiera saber qué significa la prenda, por favor, busque la Segunda Carta a los Efesios,escrita por el Apóstol San Pablo; busque todos esos pedazos de esa Carta donde Pablo habla de lo que significa tener una prenda.
La palabra de hoy: "prenda". Sí, vivo en un mundo pagano que atrae a todos y seduce a muchos, a mí también me podría seducir, o me habrá seducido muchas veces, también eso me atrae, pero yo no voy a pasarme al equipo de los que trituran a los inocentes; no me voy a pasar al equipo de los que mienten ni al equipo de los que traicionan.
Voy a permanecer en el equipo del Crucificado, con la gracia de Él y así, unido al Crucificado, sé que me esperan muchas luchas, y sé que habrá que sufrir mucho, pero mientras tanto, me aferro a una prenda, que se llama "el sello", el sello que me dejó Cristo mientras vuelve.
Un día va a volver y cuando vuelva Cristo por mí, a darme la herencia, entonces se va a ver que, aunque fuera tan pobre y aunque fuera tan pequeño, que aunque nadie pusiera cuidado, que aunque me abrían las páginas de los diarios, mentían sobre mí, sobre Cristo; cuando eso suceda, ya la herencia será un hecho, ya no tendré la prenda, sino que tendré la herencia.
Por eso, mis hermanos, necesitamos traducir la Biblia otra vez; por eso necesitamos que esta dinamita salga; esta dinamita tiene que aparecer; esto es una explosión fantástica de amor, de salvación, de perdón, de fuerza; esto tiene que saberlo el mundo, y nosotros, diáconos, frailes, misioneros, predicadores, tenemos que hablar de estas cosas.
Un sacerdote se ordenó, no para desestresar al mundo, un sacerdote se ordenó para predicar estas cosas. Oren, por favor, por los sacerdotes, para que nosotros, así llevemos el alma en pedazos, así estemos rotos y así nos pueda seducir a veces el mundo, tengamos el coraje y el valor de predicar este Evangelio.
Amén.