O262003a

De Wiki de FrayNelson
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La primera lectura en la santa Misa de hoy, ha sido tomada del capítulo tercero del Libro de Job. Siempre asociamos a Job con la paciencia, pero la lectura de hoy, estos fragmentos que se han tomado del capítulo tercero, indudablemente nos cuestionan, y de hecho parecen entrar en conflicto con esa idea de la paciencia de Job. Las expresiones que este hombre suelta, según el relato de la Biblia, son sumamente duras; dice nada menos que esto: que Job maldijo el día de su nacimiento, y se preguntó, ¿para qué nací?, y se preguntó, ¿por qué no me morí en las entrañas?, y se preguntó, ¿por qué hubo quien me criara? (cf. Jb 3, 1-3. 11. 16. 12). Es decir, es una persona que está ebria, enloquecida de dolor, y que francamente no le encuentra un sentido, ni un propósito a su vida.

¿Para qué están estas palabras en la Escritura? Debo confesar algo: en casos como este, uno, de sacerdote y predicador, está tentado de dejar que pase esa lectura y simplemente hablar de otra cosa; hablar del Salmo, hablar del Evangelio, y dejemos que esa lectura simplemente pase, casi diríamos, sin transcendencia. Pero no debemos negar las palabras que están en la Biblia; por alguna razón quiso el Espíritu Santo que estas palabras quedaran ahí. En este sentido, cabe aclarar que la Biblia no es simplemente un libro de devociones, no es un libro de pensamientos dulces y piadosos, aunque hay muchísima dulzura, y hay muchísima piedad en ella. La Biblia no es solamente esa dulzura, no es solamente esa piedad, la Biblia no se limita a eso; la Biblia es mucho más. Y es mucho más, porque la Biblia es Dios que sale al encuentro del ser humano, y Dios al encuentro del hombre, tiene que tomarnos, y tiene que levantarnos desde los muchos dolores, desde las muchas contradicciones, desde las muchas heridas que tenemos.

Están muy bien, y pueden hacer muchísimo bien, los libros piadosos; yo mismo los he utilizado muchas veces; muchas veces necesitamos, en efecto, alguien que nos ayude sobre cómo expresarnos con mejor claridad y con más amor cuando queremos bendecir al Señor. Pero el propósito de la Biblia, no es simplemente inspirarnos esos pensamientos, que vienen especialmente apropiados cuando la persona está en una buena situación; al que se está muriendo en su dolor, a la persona que está viviendo la tragedia, a la persona que quizá está pasando por algo como lo que nos describe la Biblia en este libro, a esa persona, ¿realmente le va a llegar el mensaje de Dios, si solamente presentamos palabras bonitas? Esa persona que quizá ha pasado por lo de Job, es decir, el que siente que todos sus sueños han sido triturados, el que siente que lo más valioso de su vida ha sido manchado y destruido, el que siente que sus esperanzas se han agrietado y derrumbado, esa persona, ¿tendrá una esperanza, solamente con que le digamos palabras bellas, palabras dulces? Tal vez, esa persona se encuentra mucho más cerca de lo que hoy nos muestra Job, tal vez esa persona se encuentra más cerca de esa protesta de Job. Y es que junto al texto de Job, hay muchos otros textos en la Biblia, en los cuales pues parece que las personas se le están quejando a Dios; me estoy acordando de un salmo que dice: ¿Por qué te quedas lejos, Señor, y te ocultas en los momentos de peligro? (Sal 10,1). La persona que habla así, está hablando a nombre de todos aquellos, -y son muchos en Colombia y en todo el mundo- que están viviendo eso, que están sintiendo eso.

Entonces, fíjate que el papel de la Biblia, no es solamente decirnos cosas amables; la Biblia nos ayuda a darle un cauce a nuestro dolor, a nuestra insatisfacción, a nuestra frustración, a nuestra herida, pero no nos deja ahí. El Libro de Job no termina en las graves, adoloridas y enloquecidas palabras de hoy; el Libro de Job continúa, y en ese recorrido, este libro bendito nos invita a no quedarnos en nuestro dolor, a no quedarnos en nuestra tragedia. Este libro es como una mano tendida que quiere que sigamos, que no nos quedemos ahí, para que podamos encontrar a un Dios que siempre, siempre nos desborda con sus planes.