O133002a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19980701

Título: "Si se nos pierde la nocion de pecado, se nos pierde la nocion de la gracia"

Original en audio: 6 min. 26 seg.


Este pasaje el evangelio parece como turbio. Un camino intransitable, unos endemoniados, una cantidad de cerdos, suicidio masivo de cerdos, y luego la gente que tampoco entendía lo que estaba pasando y que le dice a Jesús que se vaya. Es como una cadena de cosas feas, es un cuadro tenebroso, no es un cuadro atrayente.

Esta escena repugnante, como ver a un cerdo suicidado, debe quedar bien grabada en nuestro corazón, porque es la imagen de lo que es el mundo. Mundo que se vuelve un camino intransitable y un camino que no se puede recorrer, es una barrera, es un obstáculo. Un mundo que se vuelve lugar de terror, de miedo, lugar de confusión y de odio, finalmente, lugar de muerte, de suicidio.

De manera que una de las lecturas que podemos hacer de este pasaje, es que eso es lo que va a pasar con el mundo si no acepta a Jesús: miedos, barreras, odio, confusión, suciedad, y, finalmente, suicidio. Y hay que tener clara la imagen del pecado para que pueda aparecer la imagen de la gracia.

El Papa Juan Pablo II ha insistido mucho en ese pensamiento: "Si se pierde la noción de pecado, se pierde la noción de la gracia; si se nos olvida de dónde hemos sido rescatados, se nos olvida a qué precio fuimos rescatados y con cuánto amor fuimos rescatados, y hasta se nos puede olvidar que fuimos rescatados.

Estos cuadros tan oscuros sirven para que aparezca, por contraste, la luz. El ejemplo que viene a la mente de uno es el cuadro del Cristo de Velázquez, negro, noche negra, oscura, y en ella, como hecho de mármol y luz, el Cuerpo de Jesucristo.

Hay que saber mirar estos cuadros oscuros, no para fascinarnos de ellos, sino para saber de dónde hemos sido rescatados, en primer lugar; para saber qué peligros acechan al mundo, en segundo lugar; y para tener el alma dispuesta para la noticia de la gracia, en tercer lugar.

Ellos, los gadarenos estos, o los gerasenos, dice el evangelio de Marcos, le pidieron a Jesús que se fuera. Eso debe tener algún misterio. Era un camino intransitable, pero prefirieron el mal conocido al bien por conocer; prefirieron el estado de cosas anterior, los males que ya sabían tratar y no este bien tan extraño y como tan caro.

Además, parece que para ellos fue demasiado precio una piara por salvar, a uno o dos más seres humanos. Han perdido el sentido de las proporciones. "Es mucha pérdida, es mucho miedo, mejor que se vaya ése", y rechazaron así a Jesús.

Bueno, que nuestra oración acompañe a Jesús en su obra de liberación, para que allí donde Él hoy realiza estas obras, piérdase lo que se pierda, el ser humano tan amado de Dios, imagen de Dios se pueda salvar, así el resto se pierda.

Nuestra súplica escolte y acompañe a Jesucristo para que esta obra de redención pueda llegar hasta los confines. Esa Gerasa, esta región de los gerasenos estaba en los confines, ya era afuera de la tierra de judíos.

Pues así también, que hasta los confines, más allá de los límites de la Iglesia, de la cultura cristiana, de la religión católica, fuera de todo límite, Jesús pueda hacer su obra y pueda ser acogido, recibido, piérdase lo que se pierda.