O122004a
Fecha: 20040622
Título: ¿Cuales son nuestras amenazas?
Original en audio: 1 min. 51 seg.
Lo que hemos hecho estos días es realmente lo que hizo Ezequías: hemos tomado la carta y la hemos puesto ante el Señor.
Esa carta que puso Ezequías en el altar o en el templo del Señor, era la carta de las amenazas, y es bueno preguntarnos qué nos amenaza a nosotros.
¿Nos amenaza la rutina? ¿Nos amenaza el desánimo? ¿Nos amenaza el absurdo? ¿Nos amenazan los comentarios de las personas que sienten que nuestra vida no sirve para nada o no tiene sentido? ¿Nos amenaza el cansancio? ¿Nos amenaza el activismo? ¿Nos amenaza la incredulidad? ¿Nos amenaza la nostalgia? ¿Nos amenaza la soledad? ¿Nos amenaza la inmadurez, el resentimiento, la envidia?
Está más larga la carta de nosotros que la de Ezequías. Pero hacemos lo mismo que hizo Ezequías: ponemos la carta ante Dios, le decimos: "Mira, estos son todos los peligros que me rodean".
Humanamente, Ezequías no tenía ninguna esperanza de enfrentarse a un ejército tan grande y tan poderoso como el de Senaquerib, pero él puso su confianza en el Señor, él dijo: "Mire, aquí está todo lo que me amenaza, todo, esto es todo lo que me amenaza, esto es más grande que yo, pero es más pequeño que tú".
Esa es la salvación: tomar todo lo que nos amenaza como en una carta y decirle a Dios: "Esto es más grande que yo, pero todavía es más pequeño que tú".