O105001a

De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 19980612

Título: La uncion de Dios es la unica que tiene poder en nuestro corazon y nos nos transforma

Original en audio: 4 min. 25 seg.


Ese viento huracanado, que pudo escuchar Elías, descuajaba los montes, tenía poder sobre los montes, pero ese no es el verdadero poder. Ese fuego impetuoso tenía poder para arrasar, calcinar, pero no tenía poder sobre el corazón, no tenía poder sobre la historia.

Ese terremoto tiene poder para derrumbar, pero no tiene poder sobre el corazón del hombre, y por consiguiente no tiene poder en la historia humana.

Viento huracanado, fortísimo terremoto, fuego impetuoso, aunque parezcan tener gran poder, tiene poder sobre las cosas pero no tienen poder sobre el corazón del hombre. En cambio, la unción de Dios, esa es al mismo tiempo viento, terremoto y fuego.

La unción de Dios se entra en el alma y hace que el cristiano, como Elías, se consuma por dentro. A Elías no le impresionó mucho ese fuego devorador que estaba afuera, porque él tenía ya fuego adentro. Fíjate lo que dice: "Mi pasión por el Señor Dios de los Ejércitos; me consume el celo" 1 Reyes 19,10, se estaba ardiendo, se estaba quemando él.

Y por consiguiente, el fuego exterior no tenía que impresionarlo mucho; y ese viento huracanado tampoco tenía que admirarlo demasiado, porque él mismo era transportado en su camino y en su misión por un huracán distinto; él llevaba un huracán dentro.

Y ese terremoto tampoco tenía que impresionarlo en exceso, porque él mismo había experimentado en su interior cómo se le derrumbaba el alma ante la infidelidad de los israelitas.

Así pues, el verdadero poder de Dios, el que hace que Dios obre como un huracán de amor, de gracia, de justicia en la historia de los hombres está en esa unción. Su presencia exterior es sutil, pero no por sutil débil.

El oráculo que recibe aquí Elías va a cambiar toda la historia del Medio Oriente. Es un oráculo recibido en medio de un vientecillo suave. Ese vientecillo no está indicando la debilidad de Dios, sino la sutilidad de su presencia y la profundidad con la que sabe llegar a los corazones.

Y la manera, entonces, como esos corazones, ungidos por el Señor, van a cambiar el curso de los acontecimientos, van a cambiar, en realidad, la historia. A eso es a lo que se refiere esta unción.

"Me quedo yo solo, y ahora me persiguen para matarme" 1 Reyes 19,14, dice Elías. Pero la vida de Elías resultó preciosa a los ojos de Dios. Y con ese solo Elías, Dios hizo al mismo tiempo un huracán, un terremoto y un fuego capaz de arrasar la idolatría y de implantar la verdadera fe y el verdadero amor.

Que esa misma unción nos transforme a nosotros. Debe ser maravillosos que Dios pueda entrar en uno y obrar en uno así, como un fuego que aparta todo lo que sobra y que purifica; como un terremoto que destruye los altares y sacrílegos e idolátricos que puede haber en el alma; como un viento impetuoso que nos en movimiento hacia el cumplimiento de su voluntad.