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De Wiki de FrayNelson
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La primera lectura de hoy, está tomada de la Segunda Carta del Apóstol San Pedro. Se trata de una de las cartas llamadas “católicas”, y creo que hoy tenemos una buena ocasión para recordar qué son estas cartas católicas, en qué parte de la Biblia se encuentran y por qué son importantes para nosotros.

La Biblia tiene dos grandes secciones que conocemos como el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. En el Nuevo Testamento, la parte más importante en el contenido son los Evangelios; son cuatro Evangelios: según San Mateo, según San Marcos, según San Lucas y según San Juan. Después de los cuatro Evangelios, tenemos el Libro de los Hechos de los Apóstoles, que es obra, precisamente, de uno de los evangelistas: de San Lucas. El libro de los Hechos de los Apóstoles es fundamental para conocer, cómo con la fuerza del Espíritu Santo, aquellas primeras comunidades cristianas fueron creciendo en la gracia de Dios, fueron consolidándose como caminos verdaderos de santidad, y sobre todo, fueron el comienzo de la extensión de la evangelización al mundo entero. Todo el programa del Libro de los Hechos de los Apóstoles está en el capítulo primero de esa obra, allí donde Cristo dice: “Serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra” (Hch 1,8).

Después de los Evangelios y después de los Hechos de los Apóstoles, ¿qué encontramos en el Nuevo Testamento? Hay un buen número de cartas. La gran mayoría de esas cartas (catorce), son de un gran evangelizador, que es el apóstol San Pablo. Esas cartas, en el Nuevo Testamento, como nosotros lo conocemos, están organizadas, de mayor extensión a menor extensión. Eso quiere decir que la primera carta que va a aparecer, es la Carta de San Pablo a los Romanos: es una carta muy extensa, realmente es como un pequeño libro, que tiene dieciséis capítulos. Esta Carta a los Romanos, es bien importante para conocer el mensaje de evangelización de este apóstol, y es, por supuesto, un mensaje de permanente importancia para nosotros los creyentes. Después vamos a encontrar las Cartas a los Corintios, y así van siguiendo las distintas cartas de San Pablo, hasta llegar a una carta muy breve, que se llama la Carta a Filemón.

Después de esas cartas, ¿qué sigue? Tenemos otras cartas que fueron escritas por otros apóstoles: la Carta a los Hebreos, que es muy importante, y en una época se atribuía también a San Pablo, pero de eso no estamos seguros; la Carta de Santiago, las cartas de San Pedro, las cartas de San Juan, y finalmente, la Carta del Apóstol San Judas Tadeo. Entonces, fíjate que además de San Pablo, hay otras cartas. Y, ¿por qué tantas cartas? Porque la palabra “carta”, aquí viene a significar “un mensaje”, “un escrito doctrinal y pastoral”, que ha sido muy importante para esa comunidad en ese momento, pero que también es importante para nosotros. Entonces, esas otras cartas, que aparecen en el Nuevo Testamento, son las que llamamos “Cartas Católicas”. Básicamente, ¿cuáles son? La Carta de Santiago, las Cartas de San Juan, las Cartas de San Pedro y la Carta de San Judas Tadeo. Después de las Cartas Católicas, el Nuevo Testamento termina con el Libro del Apocalipsis, que es una especie de voz profética para momentos de tribulación, y también una especie de ventana entre abierta, sobre el desenlace de la historia humana; ese es el Nuevo Testamento.

Resumen: empieza con los Cuatro Evangelios, luego los Hechos de los Apóstoles, luego catorce cartas de San Pablo, y luego las Cartas Católicas que son: una Carta de Santiago, tres Cartas de San Juan, dos Cartas de San Pedro, una Carta de San Judas Tadeo, para terminar todo el Nuevo Testamento, y para terminar toda la Biblia con el Libro del Apocalipsis.

Es importante recordar estas cosas, porque esto es lo que hace que uno pueda sentirse en casa cuando se acerca a la Sagrada Escritura; y eso es lo que quiero para ti: que cada vez que te acerques a la Biblia, sientas “este es el libro de mi familia, y aquí me siento como en casa”.