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De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20120206

Título: La vida cristiana empieza cuando reconocemos que necesitamos de Jesus

Original en audio: 4 min. 38 seg.


Estamos siguiendo la lectura del evangelio según San Marcos, ese es nuestro programa de lectura para los días de entre semana. Recuerda, para estos días que la Iglesia llama "ferias", tenemos primero a San Marcos, que lo leemos casi completo; luego las partes de Mateo que no coinciden con Marcos; y luego las partes de Lucas que no coinciden ni con Marcos ni con Mateo.

De esa manera, si una persona asiste con su atención bien despierta a la Santa Misa en los días de entre semana, hace un recorrido pausado, meditado, profundo por toda la vida de Jesucristo, y de eso es de lo que se trata. La Palabra de Dios en la Eucaristía es un verdadero banquete que nos prepara para el otro banquete, el banquete eucarístico, es decir, la recepción del cuerpo y la sangre, el alma y la divinidad de nuestro amado Señor y Salvador, Jesucristo.

Así que por este tiempo, esta es ya la semana quinta, estamos avanzando con la lectura de Marcos y estamos ya en el capítulo sexto ¿y ¿qué encontramos? Una escena que indudablemente conmueve nuestro corazón: es Jesús como manantial de amor, es Jesús como fuente inagotable de sanación, es Jesús que se levanta como un faro de esperanza en la vida de tantos que han sido golpeados, estrujados, rotos por el camino. Este es Jesucristo.

¡Qué hermosa esa escena! Jesús llega, y apenas desembarcar, la gente le reconoce, unos se alejan, pero se alejan para atraer a otros, para llevar la noticia: "Mira, que ha llegado, que ha llegado el Profeta de Nazaret", y entonces una gran multitud, con enorme necesidad, una multitud que refleja las miserias de nuestra humanidad, se acerca a este Jesús para tocarle, para recibir algo de ese bien. Y termina diciendo el Evangelista: "Y todos los que le tocaban eran curados" San Marcos 6,56. ¡Qué hermosura! ¡Qué belleza!

Admiremos a este Cristo y pensemos que nosotros también somos parte de esa humanidad. ¿Quiénes son los que están ahí? ¿Quién es la gente que le rodea? Los necesitados, los pobres, los marginados, los enfermos, los excluidos, esa es la gente que está cerca de Jesús. Y si nosotros queremos hablar o presumir de cristianos, entendamos que nuestro único título de gloria es reconocer que somos tan necesitados como esa multitud que se agolpaba.

Mira, la vida cristiana empieza ahí, la vida cristiana empieza cuando por fin reconoces, cuando por fin reconozco que, lo mismos que los demás, también yo necesito de Jesús, necesito de su palabra, necesito de su amor, necesito de su perdón, necesito del poder de su Espíritu, necesito de su sanación.

¡Bendito sea Dios que nos ha enviado a su santo Hijo, Nuestro Señor y Salvador Jesucristo!

Vamos a aceptarlo en el corazón, pero para que no sea pasiva nuestra respuesta, corramos a donde está Él, ¿y dónde está hoy? Pues está en la Eucaristía, está en la Palabra que le declara tan abiertamente; ¿dónde está Jesús? Está ahí al encuentro del hermano; ¿dónde está Jesús? Está en la Palabra también y en el amor y en la acogida de la Iglesia.

Que haga Jesús su obra en nosotros y que nosotros cantemos sus maravillas.