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Fecha: 19980206
Título: No debemos desperdiciar los momentos de gracia que nos regala el Senor cuando hay sufrimiento en nuestra vida
Original en audio: 18 min. 35 seg.
Queridos Amigos:
Acabamos de escuchar un relato sencillo y descarnado de un crimen abominable, y una pregunta que uno se pude hacer es: “¿En qué sentido, de qué manera, por qué lado esto es una buena noticia?”
Porque resulta que el Evangelio quiere decir precisamente eso: Buen anuncio, buena noticia, hay una Buena Nueva.
Pregunta. ¿qué buena nueva puede ser esta? Un hombre que se sabe que es honrado y que es santo, que además predica con justicia y que logra como fruto de esa predicación, primero la cárcel, y luego la muerte. Esa no parece ser una buena noticia, eso no parece tener nada de extraordinario.
Y era justo el reclamo de Juan el Bautista, hecho en el nombre del Señor: ”No te es licito tener la mujer de tu hermano” San Marcos 6,18.
Estas palabras le costaron la muerte a Juan el Bautista, estas palabras despertaron un odio tan grande que acabó por consumirlo, estas son las mismas palabras que la Iglesia le sigue diciendo a todos los que cometen adulterio, así sea un adulterio sancionado por la ley civil, así Darío Silva, o al que se le ocurra, diga que eso no tiene problema.
Pues sí tiene problema, porque hay alguien, que es Juan Bautista, porque hay alguien, que es la Iglesia, que tiene que decir la verdad, porque no fue Darío Silva ni fue el Estado colombiano el que le dio el ser a la Iglesia, y por eso tiene que hablar con claridad la Iglesia,y por eso tiene que decirle al adultero, a la adultera: “No te es licito ese matrimonio”.
Y hoy como ayer eso despierta salvaje odio, hoy como ayer eso despierta indignación; y no es raro que hoy como ayer eso llegue a causar, más tarde o más temprano, muertes, mártires, no es extraño que eso llegue a suceder.
Claro que vendrán los psicólogos y nos dirán: "¿Pero cómo vas a decir eso? Resulta que está Herodes y está su hermano Felipe, Felipe se casó con Herodias, pero luego descubrieron que había incompatibilidad de caracteres, y luego descubrieron, al contrario, que Herodías y Herodes tenían una compenetración y estaba realmente hechos el uno para el otro".
"¿Por qué le vas a negar a Herodes el derecho de rehacer su vida? Herodes está tratando de rehacer su vida, ese pobre hombre está tratando de lograr la felicidad, y la encontró en esa mujer, que esa mujer era la esposa del hermano, que era.... bueno, sí, sí, alguna cosa tenía que tener, perfectos no somos, pero al fin y al cabo ¿qué? No es tan grave".
xPues sí es grave “No te es licito tener la mujer de tu hermano” San Marcos 6,18. Con estas palabras Juan el Bautista encontró la cárcel, con estas palabras encontró el odio y con estas palabras encontró la muerte.
Eso acabamos de escuchar, y después hemos dicho: "Palabra del Señor", y hemos respondido: "Gloria a ti, Señor Jesús", y hemos dicho: "Lectura del santo Evangelio", buena noticia, ¿cuál buena noticia? Es la pregunta que hice al principio y que ahora repito: ¿cuál es la buena noticia de esto?
Lo que nos esta diciendo aquí que si uno se pone a decir las verdades, entonces ya sabe lo que le espera: primero odio, luego cárcel y por último muerte. Eso es lo que le espera.
En cambio, los que habitan el reino de la mentira, esos tienen diversión. ¿Usted no sabe una cosa? El palacio que tenia Herodes, tenia la cárcel incorporada, los calabozos quedaban en el mismo sótano del mismo palacio.
O sea que mientras Juan el Bautista estaba allá en el calabozo, solo, sucio, hambriento, sediento y a oscuras, unos pisos más arriba, la pachanga era espectacular y la fiesta era a todo dar.
Sabemos, por reconstrucciones históricas, que esplendidez de Herodes para sus invitados, hasta llegar, como se llega en este género de vida, al desperdicio, al lujo innecesario, al despilfarro que clama justicia al cielo.
Pero yo quiero que usted mire el palacio de Herodes, imagíneselo aquí: en este piso una pachanga que sirve hasta para una de esas danzas orientales que son tan famosas. Y sale la hija de Herodias, hecha toda una mujer, con todos los atributos de su juventud, y hace su danza.
Aquí está la fiesta, y abajo, en el calabozo, la soledad, y el silencio, y la noche, nada de raro, la enfermedad, con toda probabilidad, la muerte, ahí cerca; y las dos escenas al mismo tiempo, Juan aquí, solo en su calabozo; y Herodes aquí, acompañado.
¿Saben qué nos está diciendo esto? Que si usted dice las mentiras que la gente quiere oír, ¡ahh, usted va a tener una gran pachanga! Nada de raro que un predicador, como el señor Silva, que un predicador que se pone a decir esas cosas sobre el matrimonio, ¡ahhh así si es fácil taparse de gente y de paso llenarse de plata, eso es muy sencillo!
Y Dígale a los colombianos, con cuánto problema en matrimonial hay en Colombia-, dígale a los colombianos: “¡No, eso no tiene problema! Vengan aquí, vengan, que yo los arreglo!”
Claro, eso se llena y allá está la cantidad de gente. Ahora, yo no debo tampoco extremar la comparación, no estoy diciendo que Herodes es Darío Silva, no. En primer lugar porque en ese caso habrían muchos Herodes, casi todo pastor protestante tiene exactamente la misma posición sobre el matrimonio.
¿Usted cree que es casualidad que tanta gente se vaya para las sectas? Todos los católicos van donde uno, –sacerdote católico-, y le ponen cara de preocupados: “Ustedes los sacerdotes tienen que ponerse las pilas y tiene que predicar, ustedes no están predicando, ustedes no están haciendo nada, no sirven para nada, son unos anti-testimonios. Gracias, padre, por escuchar”.
Yo reconozco que uno efectivamente tiene deficiencias, y la Iglesia como tal tiene deficiencias, pero es que yo le cuento una cosa: con un mensaje como ese, de que se vale el adulterio, ¿ahhh, así es muy fácil.
¿Usted quiere llenar estadios, y quiere llenar asambleas, y quiere llenar su templo? Llénelo, pero llénelo con la verdad, llénelo con las cosas como son, no tuerza la Palabra de Dios a su acomodo.
Pero resulta que nosotros hemos dicho que este es el Santo Evangelio y que esta es una buena noticia. Y uno diría: "No, pues la buena noticia está más bien allá donde esta la fiesta, y la mala noticia está en el calabozo".
A mí no deja de aterrarme el pobre Juan solo en su calabozo y de pronto le llega una noticia: “Lo vamos a matar”. Oiga, eso parece un chiste malo. Oiga, el tipo solo,porque esa era la situación, el tipo solo días y días, pasando hambre allá en la oscuridad, por decir la verdad. De pronto una noticia: llegó el verdugo: "Vengo a matarte"
Y sin embargo nosotros decimos que la buena noticia está del lado del calabozo, y no que está del lado de la pachanga; pero ahora pregunto yo si la pachanga no está del lado del calabozo, y ahora pregunto yo si esa espada no fue la que le dio la libertad a Juan el Bautista.
Porque Juan el Bautista, mientras estaba en ese calabozo estaba bajo el poder de Herodes, con ese golpe de la espada quedó para siempre Juan con un solo rey, con un solo poder, con un solo Señor.
Con ese golpe de la espada, Herodes quedó convicto de un crimen abominable, y una cadena espesa y oscura cayó sobre su conciencia; se puso muy triste, una cadena horrenda cayó sobre su alma, una cadena terrible se reventó para darle la libertad definitiva a Juan el Bautista.
Juan el Bautista tenía muchas cualidades reunidas en una, y tenia un solo defecto. su única cualidad y su único defecto era tener un solo Dios.
Si hay que buscarle patronos a los mandamientos de la Ley de Dios, uno podría decir, por ejemplo: patrono de ese mandadamiento de no robar, pues alguien que haya sido muy honrado; patrono del mandamiento de no mentir, alguien que haya sido súper veraz. ¿De qué es patrono San Juan Bautista? De amar a Dios sobre todas las cosas, de no tener sino un Señor.
Es maravilloso San Juan Bautista, no tuvo sino un Señor, y es una noticia gigantesca: no tuvo sino un Señor; estaba en el calabozo, se estaba muriendo, estaba pasando hambre, sed, persecución, tortura y fue asesinado y no tuvo sino un Señor, ¡esa es una criatura libre, la que no tiene sino un Señor!
Herodes, es el peor de los esclavos, un hombre que se da cuenta que se equivocó, un hombre que se ha dado cuenta que ha obrado mal y que no es capaz de corregirse, ¿saben por qué? Por el juramento y por los invitados, ¿cuál estaba más encadenado? Tristes cadenas las de Herodes.
Ése sí está grave ése está muy mal, pero el otro, que no pudo ser dominado ni por las cadenas, ni por la noche, ni por el calabozo, ni por la muerte, ése que no pudo ser dominado ése es el Hijo de Dios, ése es redimido, ese es santo.
Dice un Padre de la Iglesia: "Juan Bautista murió por Cristo, porque murió por la verdad, y la verdad es Cristo".
Así predicaba un Padre de la Iglesia en el martirio de San Juan Bautista. Entonces la buena noticia estaba en ese calabozo. Dios tiene sus buenas noticias a veces escondidas. Y entonces me pongo yo a pensar si uno va a buscar las buenas noticias en la vida de uno, ¿en dónde voy a buscarla?
Porque a veces uno la busca es en los momentos de esplendor, de gloria, de grandes acompañamientos y de muchos amigos, ¿pensará Dios así? Cuando leo este texto, cuando pienso en el desenlace de Juan el Bautista, no estoy tan seguro.
Tal vez Dios no piense así, tal vez los momentos más grandes de mi libertad, –ahora estoy hablando de tu libertad y de la mía-, tal vez los momentos más grandes de tu libertad y de la mía son los momentos en los que nadie creyó en ti, en los momentos en los que parece que no valías ni cinco centavos, tal vez esos son los momentos de tu gran libertad, si llegaste allá por la Palabra del Señor.
Porque bien dice el Apóstol Pedro: “Padecer porque uno es un bribón, ningún mérito tiene; pero si uno hace el bien y padece, entonces este Evangelio es para uno" 1 Pedro 4,12-19.
Y este evangelio también nos ayuda a entender un poco la palabra de Cristo cuando dice sus Bienaventuranzas.
Fíjense que las Bienaventuranzas son al revés de lo que uno cree: "Bienaventurados los pobres" San Mateo 5,3; "bienaventurados los mansos" San Mateo 5,4; "bienaventurados los limpios de corazón" San Mateo 5,8; "bienaventurados los del calabozo".
Y san Lucas trae, junto a las Bienaventuranzas, las Malaventuranzas: “¡Ay de vosotros los que reís!" San Lucas 6,25 "¡Ay de vosotros los de la pachanga!" "Ay de vosotros los que creéis que ese es el camino! ¡Ustedes serán los verdaderos presos si están en esas!”
Por eso, hermanos, la aplicación más hermosa de este evangelio es a nuestra propia vida: si a uno lo meten a un calabozo, uno maldice reniega, piensa en suicidarse, patea las paredes, miente, blasfema; Y así hemos tratado los momentos malos de nuestra vida.
Así hemos tratado muchos momentos malos, y hemos dado patadas al calabozo que no era sino la sala de espera del cielo. Juan Bautista estaba en un calabozo que era la sala de espera, y de ahí la espada del verdugo lo llevó a la gloria.
Pero si Juan el Bautista no hubiera estado maduro, Dios no hubiera dejado que lo cosecharan, porque es la Providencia de Dios la que gobierna las vidas; Dios no hubiera dejado que lo cosecharan, que lo sesgaran, si Juan no hubiera estado maduro; maduro estaba para el Señor, y Dios dejó que lo cosecharan.
Entonces yo hago la aplicación a la vida de uno: cuando uno no esta maduro, ¿qué toca hacer? Otra vez a la sala de espera; no ha aprendido, otra vez vuelva, acabe su curso, acabe su formación. El día que aprendamos la lección, el día que comprendamos que las cosas son exactamente al revés de como las habíamos pensado, ese día también entenderemos qué había en el corazón de Juan.
Días antes de que encarcelaran a Juan, él dijo estas palabras: le preguntaron algunos discípulos suyos: “Mira, ¿no te molesta que Jesús, a quien tú bautizaste, ahora esté bautizando en otra parte?" San Juan 3,26.
Y dijo Juan: “Nadie puede darse algo que no se lo dan de lo alto" San Juan 3,27.
Y dijo también: “Él tiene que crecer y yo tengo que disminuir” San Juan 3,30,y dijo también: “El amigo del novio se alegra cuando llega el novio, y ahora mi alegría es perfecta” San Juan 3,29. Ese es un santo gigante. "Ahora mi alegría es perfecta" San Juan 3,29.
Eso dijo, y a los pocos días tuvo que entrar a ese calabozo, allá duró un timepo y luego fue decapitado. “Ahora mi alegría es perfecta" San Juan 3,29.
Si no me falla la memoria, esas son las últimas palabras que se recuerdan de Juan Bautista. "Ahora que Cristo crece, ahora que Él crece y que yo disminuyo, ahora mi alegría es perfecta” San Juan 3,29.
Esas son las ultimas palabras que recordamos de este gigante de la santidad. y se fue un ratico a la sala de espera, y fue decapitado, y entro en la gloria del cielo, y ahora su alegría es perfecta.
¡Por favor, no desperdicies las salas de espera que te da el Señor! Mira, después de escuchar este evangelio, después de meditarlo en tu corazón, no desperdicies los momentos de gracia que Dios te regala, no los desperdicies, ahora ya no los pierdas más; no alargues innecesariamente tu camino.
Di tú también: "Ahora, cuando todo parece oscuro, cuando todo parece imposible, ahora que sólo tengo a Dios, ahora lo tengo todo, y ahora mi alegría es perfecta".
Que venga el Espíritu de la gloria, el Espíritu del Señor a dar esta luz profunda en nuestros corazones, para que nosotros podamos tomar los pedazos de nuestra vida, porque muchos de nosotros tenemos la vida hecha pedazos.
Podamos tomar los pedazos de nuestra vida y decirle: ”Señor, esta es mi vida, estos son mis absurdos y mis noches y mis calabozos, crece tú, yo disminuiré, y también mi alegría será perfecta”.