K051001a
Fecha: 19970317
Título: Dios ayuda a levantarnos
Original en audio: 2 min. 54 seg.
Las lecturas de hoy nos muestran cómo Dios salvó la vida de dos mujeres. La primera es una mujer inocente, pero la acusaban de una cosa muy terrible. Esta se llamaba Susana, y la estaban acusando de que ella había sido infiel a su esposo.
Como la ley de los judíos era una ley tan fuerte, entonces se sabía, que a las personas que cometían esas infidelidades, había que acabarlas, había que apedrearlas, había que hacer eso. Y dos ancianos, dos hombres malvados, acusaron a Susana de ese horrible pecado, y a ella la iban a condenar a muerte.
Pero resulta que un muchacho, un jovencito fue tocado por el Espíritu de Dios; tuvo como la claridad, como la luz de Dios, y dijo: "Ese no es un juicio, ese es un crimen" Daniel 13,49. Tomó luego a los dos acusadores, a las dos personas que estaban acusando a Susana, las hizo poner en contradicción, mostrar que todo era una mentira, y ella se salvó.
En el evangelio aparece otra mujer. No nos dicen cuál es su nombre, pero esta sí es una mujer que había cometido ese pecado. Como todos somos débiles, a veces las personas cometen pecados graves. Y esta mujer lo había cometido, había sido adúltera, había sido infiel al esposo. Esto es muy triste; la habían llevado para aplicarle toda la ley.
Pero Jesús hizo algo mejor que lo que había hecho Daniel. Porque Daniel salvó la vida de una persona inocente. Jesús hizo más, porque salvó la vida también de una persona culpable. Esta mujer sí había cometido la falta. Mas, Jesús le hizo ver a todas aquellas personas, que todos necesitamos ser perdonados, y así le dio el perdón a ella.
De esa manera esta mujer, perdonada, comprendió que ya no debía volver a equivocarse, no debía volver a fallarle a Dios.
Las lecturas de hoy entonces, nos muestran, cómo Dios nos da una ley para que nosotros caminemos rectamente. Pero si cometemos faltas, Dios no está para aplastarnos, sino para ayudarnos a levantar y redimirnos. Esto es lo que vamos a celebrar muy pronto en la Semana Santa.
Pues démosle gracias a Dios, que tenemos un Dios tan grande y tan bueno, que nos ayuda, que salva la vida y que perdona los pecados.