K035008a

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar

Fecha: 20100312

Título: Que no se nos olvide amar

Original en audio: 3 min. 36 seg.


Yo creo que este es un buen momento para relacionar el primer mandamiento con la primera verdad, con la primera mentira y con la primera victoria.

Nos damos cuenta que el primer mandamiento es amar y la primera verdad es que Dios es amor y la primera mentira es que Dios no nos ama, sino que solo se ama a sí mismo; y la priemra victoria es vencer a la primera mentira.

Todo está relacionado, lo primero que se pide de nosotros es lo primero que Dios es. Se piede de nosotros que amemos, porque Dios mismo es amor. En el acto de amar estamos abriéndole la puerta a Dios para que ame a través de nosotros, así como en el acto de orar estamos abriendo el corazón para que Dios ore en nosotros.

En realidad en todo acto bueno estamos abriendo la puerta a Dios para que derrame y relice su bondad a través de nosotros. Pero el resumen de toda bondad es el amor, y es importante que a uno no se le olvide amar.

Siendo yo un estudiante de teología fui a confesarme con un sacerdote de nuestra casa de formación. Presenté mi lista de miserias, y esperaba yo una lista de recomendaciones, pero el padre en cuestión, un hombre ya mayor, en vez de hacer como un recuento detallado de lo que yo le había dicho, y en vez de presentar una lista detallada de recomendaciones, lo que hizo fue tomarme del brazo y decirme: "Que no se te olvide amar a Dios".

De un solo golpe estaba regresando él mi corazón a lo central: entre tantas cosas que hay que hacer, que no se nos ovide amar; entre tantas cosas que hay que decir, que no se nos olvide pronunciar aquello que da testimonio del amor, y proclamar el amor que hemos recibido.

Que no se te olvide amar. Yo creo que esa puede ser la mejor conclusión de neuestro retiro espiritual. Que no se nos olvide amar, que empeñemos lo que quede de nuestra vida exactamente en eso. Así decía San Juan de la Cruz: "Que ya mi ejercicio está en amar, o es en amar". Y también él mismo tiene su famosa frase: "En el atardecer de la vida nos examinarán en el amor".

Pidamos al Señor que el amor ocupe el lugar que le corresponde en nuestra vida. La necesidad de aprender tantas cosas que hay que aprender, y capacitarse en todo lo que uno tiene que capacitarse, responder a tantos frentes, hacer tantas tareas, uno puede dispersarse en todo eso.

Que Dios suavemente y eficazmente nos recuerde la primacía de este mandamiento, y que Él mismo lo realice en nosotros.