K035003a
Fecha: 19990312
Título: El metodo judio de aprendizaje
Original en audio: 5 min. 13 seg.
Hay detalles en las lecturas que nos ayudan a descubrir lo que en una primera lectura no encontramos.
Por ejemplo, mira lo que le dice Jesús a este escriba, o mejor, lo que dice el Evangelista de Jesús después de las palabras del escriba: "Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo...." San Marcos 12,34.
Se supone que el que había respondido sensatamente ahí, pues es el escriba, pero el escriba no estaba respondiendo, él había empezado preguntando: "El aquel tiempo un escriba se acercó a Jesús y le preguntó" San Marcos 12,28.
Entonces, mire cuál el orden de la escena: el escriba se acerca y le pregunta a Jesús, Jesús da la respuesta; el escriba prácticamente repite esa respuesta y la respuesta que repite el escriba, fue la que le pareció una respuesta sensata a Jesucristo, por que termina diciéndole: "No estás lejos del Reino de Dios" San Marcos 12,34.
O sea que el escriba preguntó, Jesús le respondió, el escriba repitió lo que Jesús le había respondido y Jesús vio que el escriba le respondió sensatamente.
¿Por qué subrayo este detalle que puede parecer insignificante? Porque nos muestra un aspecto de la enseñanza de los rabinos, el rabino tomaba la lección, el maestro judío tomaba la lección así. Este escriba le preguntaba Jesús y cuando el escriba repite la enseñanza de Jesús, se está mostrando como discípulo de Jesús.
Los discípulos de los rabinos, para mostrar que habían entendido lo que había dicho el Maestro, repetían en sus propias palabras lo que había dicho el Maestro, y eso fue exactamente lo que había hecho este escriba. O sea que el sentido tal vez más profundo del pasaje que acabamos de leer es ese.
El escriba pregunta, pero distinto a tantos otros escribas, distinto a tantos otros fariseos y saduceos o herodianos, este escriba pregunta para ser discípulo, no pregunta para atacar a Jesucristo, sino pregunta para aprender de Jesucristo.
Y cuando el escriba dice: "Muy bien, Señor, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo" San Marcos 12,34, y repite lo que dice Cristo, lo que está haciendo este escriba es convirtiéndose en un discípulo de Jesucristo, y por eso Jesús le dice: "No estás lejos del Reino de Dios" San Marcos 12,34.
Esta es la palabra aprobatoria del Maestro que le dice al discípulo: "Has entendido bien lo que quise decir".
El salmo responsorial de toda esta semana ha venido invitándonos a la escucha; cantábamos hoy “Yo soy el Señor Dios tuyo, escucha mi voz" Salmo 80; ayer jueves: “Ojala escuchéis hoy la voz del Señor: no endurezcáis vuestro corazón".
En el miércoles, proclamábamos la gloria del Señor y estábamos recordando las misericordias del Señor Salmo 147; en el martes, "escucha lo que Dios te está ofreciendo, escucha lo que Dios te está diciendo" Salmo 24.
Al final de la semana aparece un ejemplo de lo que es el discípulo, el que acoge la palabra de su Maestro, el que la aprende y el que es capaz también de trasmitirla.
Ser discípulo de Jesucristo es estar cerca del Reino de Dios. Nosotros escuchemos esta palabra del Señor. La primera fase de acogerla es poder decirla, es haberla entendido, es poder repetirla, como nos enseña el estilo judío de aprendizaje, pero más allá de ese repetir, se necesita que nuestras palabras nazcan de nuestro corazón, que estén en nosotros como en su propia casa.