I296003a
Fecha: 27102007
Título: En la Iglesia se necesita que haya personas que sirvan de puente, de union de unos con otros
Original en audio: [18 min. 16 seg.]
Es de una riqueza inmensa la Palabra de Dios en este día, ese capitulo cuarto de la Carta de San Pablo a los Efesios, describiéndonos, ni más ni menos, cómo se construye el Cuerpo de Cristo, cómo crece Cristo en el Universo.
Aquel gran predicador, pastor y místico, San Agustín de Hipona, acuñó una expresión muy bella: "El Cristo Total". El Cristo es Aquel que fue ungido por el Espíritu Santo en las aguas del Jordán.
El Cristo Total lo hacemos todos nosotros, el Cristo Total no se ha completado, el Cristo Total crece cada día, con cada niño que es bautizado, crece Cristo; con cada corazón que se arrepiente y recibe la absolución, crece Cristo; con cada acto de caridad, crece Cristo.
Tú puedes hacer que Cristo crezca, Cristo tiene que crecer, todo lo que Cristo es, todavía no lo sabemos, porque toda la riqueza de Cristo, todavía no ha aparecido, todavía no sabemos, es como la lluvia, el poder de la lluvia se conoce en el jardín.
San Basilio tiene una predicación tan bella hablando del Espíritu Santo, y lo compara con la lluvia y dice cómo el poder de la lluvia se conoceen el jardín; uno mira el agua y no sabe todo lo que el agua puede; deja caer esa agua en el jardín y pronto tiene geranios, gladiolos, rosas, violetas margaritas, y todo eso nace de una misma agua.
En manera análoga, todo el poder del mensaje de Cristo no ha aparecido. Cuando una persona toma un micrófono y dice: “Yo creo que Jesucristo porque Jesucristo ha hecho esto en mi vida” únicamente nos está revelando una faceta, un pequeño aspecto de la maravilla que es Jesucristo.
Pero el micrófono tendríamos que pasárselo a cada uno de los bienaventurados, y cuando estemos en el cielo, Dios lo habrá de permitir por su misericordia, el micrófono tendrá que pasar por los miles de millones de felices, santos y santas, cada uno de ellos va a ser como una faceta de un mismo diamante inmenso, cada uno refleja la gloria de Dios, la gloria de la redención de una manera igual, de una manera distinta, no hay dos iguales.
Lo que Dios ha hecho en ti no es igual lo que ha hecho en mí, y es el mismo Cristo; el brillo que tiene el amor de Dios en tu corazón, no es igual al brillo que tiene el amor de Dios en mi corazón, porque la misma agua hace brotar geranios, violetas, pensamientos, margaritas, rosas y claveles.
Entonces esa es una primer idea con la que tenemos que quedar: el Cristo Total “yo también soy Cristo, yo soy parte del Cristo Total y tengo mi deber de crecimiento, porque nadie me puede reemplazar, como nos predicó muchas veces el Papa Juan Pablo II, ese era un tema predilecto de él: “El ser humano es un ser único e irrepetible”.
Si tú apagas la luz de Dios que hay en ti, nadie puede reproducir ese color tuyo, nadie lo puede reproducir, es como si arrancáramos de un jardín que tiene solamente un ejemplar de cada especie de flor; si arrancamos el clavel, algo perdió el jardín; sí, es muy bonita la margarita, es muy bonita la rosa, es muy bonito el pensamiento, pero faltó eso.
El brillo tuyo nadie lo puede reemplazar, en el coro del cielo nadie puede reemplazar tu voz, en el coro del cielo nadie puede reemplazar tu voz, nadie reemplaza a nadie, porque como ya alguien dijo, Dios no nos hizo en serie sino en serio, no somos dos iguales, cada uno es distinto, tú eres parte de ese Cristo Total que va creciendo.
Pero es muy interesante que en ese Cristo Total San Pablo destaca la vocación de unos particulares, que son los que él llama, las palabras en griego son larguísimas, son los que él llama "los tendones, junturas y ligamentos" Carta a los Efesios 4,16.
Es muy interesante eso, que en ese texto esa Carta a los Efesios, San Pablo no habla de los músculos, ni de los nervios, ni de las venas, tampoco menciona ese tejido tan querido para nosotros, el tejido adiposo, tampoco lo menciona, él únicamente menciona, en el crecimiento, lo único que menciona son: “tendones, junturas y ligamentos” Carta a los Efesios 4,16.
¿Y que tienen en común esas palabras? Son las palabras que unen, son palabras que indican tejidos que sirven de unión.
Lo que hace crecer al Cristo Total son dos cosas: que cada parte florezca, que cada parte se haga sana y fuerte y mejor, pero se necesita que haya gente que une.
Debe ser muy terrible ver uno crecer una mano sola, eso parecería como una araña, ¿no? Una mano ahí creciendo sola, la mano peluda, tal vez, eso asusta, ¿quién no se asusta ante la mano peluda? Eso asusta.
Pero si esa mano va unida al brazo y al tronco y a la cabeza, entonces esa mano es el instrumento precioso de un guitarrista, de un pianista, o es la mano de un sacerdote consagrando el Cuerpo de Cristo.
Entonces es importante que cada parte crezca; pero San Pablo nos dice: "Los más importantes de todos son los tendones junturas y ligamentos” Carta a los Efesios 4,16.
La gente más importante en la Iglesia es la gente que sirve de puente, la gente que ayuda a conectar a otros, la gente que dice: "Este carisma sirve para este grupo, esta persona puede ayudar a esta persona", esa es la gente indispensable en la Iglesia.
¿Qué sacamos con que haya unos cabezones, ¿no? Tienen muchas ideas, han leído mucho, al punto en que las muchas letras les han sorbido el seso, como se dice de Don Quijote,"Las muchas letras le han sorbido el seso", ¿qué sacamos que haya gente cabezona, ¿cierto? Con más frente que el Frente Nacional, yo hablo por experiencia.
Entonces, ¿usted sabe lo que me pasó? Yo estuve en una Semana Santa allá en Barranquilla, entonces después de la Semana santa se acerca un muchacho y me dice dice: "-Padre, yo le tengo una pregunta", y yo dije: "-No se entendió la predicación, quién sabe qué me va a preguntar este muchacho", y me dice: "-Padre, pero es aquí muy privado", y me dice: "-Padre, ¿usted desde dónde se persigna?"
¿Qué sacamos Con que haya gente que tiene a un portento de inteligencia, si sólo son inteligentes para sí mismos? Se necesitan otros, que San Pablo los llama “tendones, junturas, ligamentos” Carta a los Efesios 4,16, personas que conecten, personas que digan: “Uuy, a ese señor lo necesitamos aquí”, "esa niña nos puede ayudar acá", "este ministerio puede servir aquí", esos que conectan son los que hacen el gran bien.
¿Yo por qué estoy aquí esta tarde con ustedes? Por los "tendones, junturas y ligamentos" Carta a los Efesios 4,16, porque hubo una persona llamada Rafael Arango y otra persona llamada Martha Guerra que dijeron: "-Bueno, ¿y qué pasa si nosotros juntamos este padrecito con este grupo y organizamos esto y hacemos esto?"
Por eso estoy yo aquí, porque esas personas sirvieron de puente, y yo estoy en Colombia en esta ocasión porque los primeros que me invitaron, y cubrieron unos gastos muy altos, fueron los de de la “Casa de la Misericordia”, tenían un congreso internacional y ellos dijeron: "-Bueno, ¿y qué pasa si unimosa estos con estos y hacemos esto?" La Iglesia necesita esa clase de personas, las personas que unen.
Es muy fácil dividir, es muy fácil utilizar este dedito, el dedito acusador y decir: "-Mire, ése es un pecador, y ése es otro pecador-", y dividir y poner a pelear, es muy fácil, sobre todo porque cuando uno empieza a dividir, muy pronto le resulta un aliado, que se llama el demonio.
La palabra diablo lo que quiere decir es eso, el que trae la división. Entonces San Pablo lo que nos dice es que en la Iglesia los más importantes son los que luchan contra el diablo, o sea, los que luchan contra la división, o sea, los que unen.
"Sí, el padre Nelson tiene muchos defectos, pero algo puede aportar en esto, venga, invitémoslo, eso puede funcionar; venga, traigamos esto, unamos este con este, unamos este con este, que este se conozca con el de más allá, ayudemos, conectemos, seamos tendón".
Hoy de pronto tú estás descubriendo tu vocación, cuando llegues a tu casa puedes decirle a tus hermanos, o a tu mami, o tu esposo: "-Ya descubrí mi vocación". "-¿Vas a ser jesuita, vas a ser salesiano, vas a ser contemplativa, vas a irte a un monasterio?"
"-No. Mi vocación es: tendón, de ahora en adelante voy a ser tendón, verdad, voy a ser juntura, voy a ser persona que une, no voy a ser cizaña, la cizaña divide, hay gente que es cizañoza, gente que es a dividir, a dividir, causar prejuicio, desconfianza".
"Yo no voy a hacer cizaña que separa, yo voy a ser tendón que amarra, voy a hacer juntura que asocia, yo voy a ser ligamento que hace alianza. Por supuesto, ¿dónde se sostienen, dónde se soportan las tensiones más fuertes? En los tendones.
Por eso es tan peligroso que a une se le dañe el famoso tendón, que se llama de Aquiles, el que va a dar con el pie, uno hace una fuerza tremenda con ese tendón, y Dios nos libre, la reparación de eso cuando se daña, ay, ay, ay; cuando se le daña a uno un ligamento, a los futbolistas se les dañan muchas veces los ligamentos, porque tratan todo a las patadas, entonces se les dañan los ligamentos.
¿Qué quiere decir esto? Que si tu vocación es de “tendón, juntura y ligamento” Carta a los Efesios 4,16, tú vas a sufrir. Entonces uno mira a la gente que se mete a organizar cosas es la gente que más sufre. ¿Dónde andará Martica Guerra? Allá está, con cara de sufrida, claro, porque el que organiza, el que quiere unir es el que soporta la tensióntratande de unir.
Muchas veces en los hogares hay personas que tienen una vocación muy linda y también les toca sufrir mucho, son personas que hacen un bien muy grande, porque tratan de ser ligamento y entonces, por ejemplo, el hijo pelea con el papa: "¡No le vuelvo a hablar!"
Pero hay una persona maravillosa, la mamá, y la mamá muchas veces es la hace de tendón, juntura y ligamento, y entonces dice: “Mire, no, mijito, no lo ponga así, lo que pasa es que usted le llegó en muy mal momento", y por un lado disculpa y por otro lado suaviza, y luego va y habla con el papá y le dice: "Hombre, no trate así al muchacho, fíjese que usted lo que hace es volverlo peor".
¿Pero qué pasa con el pobre corazón de esa mamá que se siente tensa? Ella sufre porque ve por un por un lado al esposo y por otro lado al hijo, y ella sufre, porque está siendo tendón.
En la Iglesia tenemos un santo al que yo amo muchísimo, cuya fiesta es ahorita en noviembre, san Josafat, el santo obispo Josafat, ¡qué corazón tan bello! La vocación de él era de juntura y ligamento, él lo que hizo fue entregar su vida para superar la desunión entre los ortodoxos y los católicos.
Y empezó, y predicaba aquí, y deshaciendo prejuicios, realmente es una vocación más fuerte que la de exorcista, es una vocación muy dura esa, trabajar por la unidad, y a quitar prejuicios en los ortodoxos, y predique aquí, y hable con los católicos, y vuelva y hable con los ortodoxos, ore, gástese en oración, haga penitencia, dé testimonio.
Un día salía de una predicación, lo agarraron entre cuatro y lo mataron, murió mártir San Josafat.
Claro, el demonio no lo quería ni poquito a él, y de algún modo se valió de estos esbirros para acabar con la vida de un hombre santo; pero no lo acabaron, porque es un santo para la eternidad, no se les olvide el nombre, Josafat, yo lo amo entrañablemente, San Josafat, fiesta el 12 de noviembre, un hombre que tuvo vocación de tendón, y él soportaba esa tensión tan terrible, y él la sufría por dentro.
Y hoy el Señor nos invita a dos cosas entonces, y terminamos aquí. Porque hay unos padres que empiezan a predicar y luego no acaban, es una situación....
...A mí una vez en Chiquinquirá me empezaron a decir "el Padre Eterno", entonces, las dos enseñanzas: el Cristo Total, todos a hacer crecer la gloria de Cristo,nadie reemplaza a nadie, todos somos importantes, ninguno sobra, cada uno manifiesta algo de Cristo.
Y segundo, la vocación sublime de ser “tendón juntura y ligamento” Carta a los Efesios 4,16, sabiendo que tendremos que sufrir, sabiendo que algunos van a tratar de rompernos, como le paso al santo obispo Josafat; pero aunque nos rompieran a nosotros, no podrían ir más allá de lo que fueron con Cristo, le rompieron el Corazón, y así revelaron las grandezas de su amor.
Amén.