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De Wiki de FrayNelson
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La lectura de hoy está tomada de la Carta a los Romanos, la cual es la más larga del Nuevo Testamento, en cierto sentido una carta enjundiosa y fecunda, que ha tenido un impacto en la historia del cristianismo, tanto que incluso aquellos que se han apartado de la Iglesia como Martín Lutero, creyeron ver en la Carta a los Romanos un documento que apoyaba sus propias posturas, así que conviene que nosotros católicos conozcamos mucho más a fondo este documento, sobre todo por la riqueza que tiene pero también por las discusiones que ha despertado.

Volvamos a recordar cuál es la estructura fundamental de la Carta a los Romanos, el tema central es la fe que abre al corazón humano para que reciba el regalo de la gracia, la gracia transformante de Dios, el amor perdonante y transformante de Dios, que nos ha sido dado en Cristo, para que seamos salvos y tengamos una vida nueva y una promesa de eternidad cierta. Eso es lo básico de la Carta a los Romanos.

Pero luego al desarrollar el tema, ya hemos visto que Pablo empieza mencionando cual es la evidente necesidad que el mundo pagano tiene de esta salvación que viene en Cristo, porque de nada sirve que Dios haya ofrecido su salvación en Cristo, si nosotros no llegamos a descubrir nuestra necesidad de salvación, como hemos dicho en otras ocasiones que si nos ofrecen un banquete delicioso, pero resulta que no sentimos hambre, esa comida se pierde. Esto es lo que Pablo siente con respecto a la gracia divina, que es literalmente pan del cielo, que es dulzura del amor de Dios, es poder de Dios que llega a nuestra vida, pero si nosotros no descubrimos nuestra necesidad, si cada uno como persona como individuo no llega a descubrir su propia y profunda necesidad del amor de Dios, entonces pues se queda ese banquete servido, en cierto sentido se desperdicia esa gracia, por supuesto no queremos que suceda esto y Pablo tampoco quería que sucediera, entonces lo que él hace en el capítulo primero de su Carta a los Romanos, es dirigirse a los paganos para decirles: “que miraran la vida pervertida, corrupta y esclavizada que ustedes estaban llevando”.

Luego en el capítulo segundo pasa a sus lectores, a sus oyentes judíos para decirles: “dense cuenta ustedes judíos que aún teniendo esa preciosidad que es la ley de Moisés, todavía no lo tenían todo, porque la ley de Moisés no tiene todas las respuestas nos muestra lo que es bueno, pero no nos da la fuerza para cumplirlo”. De ese modo lo que Pablo quiere es que los gentiles, o sea los paganos, los no judíos y lo mismo que los judíos, descubran que están en necesidad y se descubran hermanos en la necesidad, para luego descubrir juntos que en Cristo, Dios ha dado respuestas a esa necesidad y es eso exactamente lo que encontramos en Romanos capítulo tercero. Aquí Pablo viene a decir que ahora sí podemos estar a paz y salvo con Dios, es decir que la distancia que nos separaba de Dios, esa especie de desconfianza de Dios que tiene el pecador, desconfianza de Dios en el sentido que es mejor buscar nuestra felicidad por nuestra cuenta, esa desconfianza desaparece, porque se encuentra en Dios como Aquel que mejor me ama, Aquel con quien estoy en paz. Adán después de pecar corrió a esconderse entre los árboles del paraíso, el que ha descubierto la gracia salvadora de Dios, no tiene que esconderse, está a paz con Dios, llegar a esa situación de paz y salvo con Dios, llegar a eso que Pablo llama justicia de Dios, estar ajustados al plan de Dios, eso es lo que en la Carta a los Romanos se llama justificación.

La justificación es una palabra muy técnica y teológica que utiliza Pablo, justificación es una palabra que quiere decir el proceso por el cual yo llego a descubrir la justicia, que puedo estar a paz y salvo con Dios, Dios me lo concede y yo lo descubro y en esa paz empieza una vida nueva para mi y para todos los que creen.